GRECIA Y EL EURO

Fiolos: El "no" de los griegos y el vivir del esfuerzo del otro

El lunfardismo "fiolo" se refiere a quienes literalmente viven del esfuerzo de los demás, algo que puede englobar tanto a personas como a instituciones o incluso países enteros. Tal puede ser el caso de la Cuba de los Castro con la URSS antes y Venezuela ahora, o el de una Grecia que se niega tanto a salir del Euro como a aceptar medidas de austeridad. Un dato: los griegos tienen un sistema previsional que permite la jubilación a los 65 años cuando en Alemania su sistema lo preve para los 73.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - En el Río de la Plata se dice en lunfardo que el fiolo (cafiolo, cafisho) es quien lucra con el ejercicio sexual de terceros o, por extensión, quien vive del esfuerzo ajeno. Se trata de un término local para definir al proxeneta de toda la vida.
 
Esa definición se aplica personas que buscan darse una buena vida a costa de otros, aunque también podría aplicarse a naciones enteras. 
 
Por ejemplo, eventualmente en otros momentos de la historia, que incluso se han extendido hasta la actualidad, la condición de "fiolo" se puede consentir en el caso de Cuba, que cercada por un bloqueo internacional impuesto por su propia voluntad de representar una amenaza contra USA durante la crisis de los misiles en los años 60's, ha sido beneficiada sistematicamente por acuerdos con la URSS al principio y luego con Venezuela y la solidaridad de algunos de sus compañeros ladriprogresistas en la región.
 
En el caso de Grecia la situación es distinta aunque el sentido del apoyo de los europeos resulta en una misma intención: Grecia ha mantenido una política de gastos públicos demasiado extravagante y ahora sus consecuencias están a punto de sentirse de manera catastrófica.
 
El primer paquete de ayuda financiera a Grecia fue aprobado por la Unión Europea y el FMI en mayo de 2010. Inmediatamente se pusieron a disposición del gobierno griego 110.000 millones de euros (unos US$120.000 millones) para que honrara sus compromisos con sus acreedores, en ese momento en su mayoría bancos privados de la región.
 
Sin embargo, pronto se hizo evidente que ese monto no sería suficiente, por lo que un segundo rescate elevó la cifra total a 240.000 millones de euros. Y, en ambos casos, como condición para facilitar el dinero se identificaron una serie de medidas de austeridad.
 
Estas han incluido drásticos recortes del gasto público, mayores impuestos y reformas al sistema de pensiones y el mercado laboral. Pero el actual gobierno griego, que llegó al poder a inicios de año con una plataforma anti-austeridad, ha estado intentado renegociar algunas de esas condiciones de cara a un nuevo paquete de rescate estimado en 29.100 millones de euros adicionales.
 
Cinco puntos pueden ayudar a la definición antipática de "fiolo" para el gobierno griego:
 
1) Para poder entrar a la UE el gobierno griego alteró las cifras de déficit fiscal, que realmente equivalía al 14 % del PIB, dando datos oficiales del 3.7 %. 
 
2) Durante la crisis económica mundial, Grecia no disminuyó sus gastos, viviendo sobre sus posibilidades reales, gastando más de lo que ingresaba recurriendo a más deuda pública, y creó una enorme estructura de clientelismo a base de corrupción y subsidios y un salario mínimo 50 % superior al de otros países europeos con mejor solvencia económica. 
 
3) Exceso de funcionarios públicos, que llegaron a 800,000, más los de contratos temporales que alcanzaron un millón, con una pensión vitalicia de 1,000 euros mensuales y jugosos sueldos de 70,000 euros al año, frente a los 55,000 euros de Alemania. 
 
4) Jubilaciones de oro a los 61 años, con pensiones del 96 % del sueldo, jubilaciones anticipadas en más de 600 categorías laborales, pensiones fantasmas que seguían cobrándose años después de fallecidos los titulares, además de enormes prestaciones por desempleo, sin tener derecho a las mismas. 
 
5) Según Libertad Digital, "Esta borrachera de gasto y despilfarro estatal se financió contrayendo más deuda", siendo el país con mayor deuda pública, debiendo pagar anualmente, solo en intereses, el 17 % de los ingresos públicos, mientras en Alemania, dicha factura se ha mantenido estable en el 6 % de los ingresos. Y a pesar de que Grecia se endeudó voluntariamente, hoy no quiere pagar.
 
Así las cosas, la cesación de pagos griegos (el martes pasado reconoció su incapacidad para cubrir una cuota de 1.500 millones de euros) hizo que Gracia se convirtieran en el primer país desarrollado en entrar en mora con el FMI y su impago en el más grande en la historia del organismo multilateral, aunque técnicamente todavía no ha sido declarada en default.
 
Y el mismo martes también se venció el último programa de ayuda financiera, luego de que el gobierno griego no aceptara la última serie de condiciones de la troika por considerarla "humillante".
 
Aunque ya antes el gobierno de Alexis Tsipras había anunciado que dejaría la decisión final en manos de la ciudadanía, para lo que convocó a un referendo.
 
 Los partidarios del "sí" aumentaron con la imposición de un corralito que limita lo que los griegos pueden sacar de los bancos. Foto: AFP  
Según las últimas encuestas, la mayoría de los griegos se inclinan por rechazar más medidas de austeridad.
 
Aunque la ventaja del "No" -favorecido por Tsipras- se ha venido reduciendo luego de que Atenas impusiera un "corralito financiero" con el que intentar evitar retiros masivos que agraven la situación.
 
El primer ministro griego, sin embargo, ha dejado en claro que para él la posibilidad de una negociación -y por consiguiente de un acuerdo de última hora- se mantiene abierta.
 
Pero, hasta el momento, sus contrapropuestas han sido consideradas insuficientes.
 
Y la canciller alemana, Angela Merkel, ya dijo que hay que esperar el resultado del referendo antes de pensar en reabrir una negociación con el gobierno de Atenas. Ahora, con el "no" de los griegos a la salida del euro la situación sigue siendo incierta, aunque la UE puede terminar definiéndose por cortar por lo sano y poner las cosas en perspectiva en un futuro inmediato.