Para muchos argentinos, esta es, sin duda, una propuesta valiente, que busca reincorporar una institución que desapareció como consecuencia de una reacción política ante un hecho lamentable: el crimen del soldado Carrasco.
Las leyes militares, la ley de la calle o un paso atrás
El ex comisario Luis Patti propuso que los jóvenes mayores de 18 años reciban instrucción militar, en el marco de un "servicio social obligatorio". Es una de las iniciativas que la fuerza que lidera, el Partido de Unidad Federalista (Paufe), presenta como plataforma hacia las elecciones legislativas de octubre. Sin embargo, en la mente de los argentinos, esta idea representa desde "la valiente propuesta para combatir la ley de la calle" hasta una "patología incapaz de encausar la crisis actual", pasando por un ser una inocua mirada al pasado. Algunas posturas:
Aquella decisión no habría provocado ningún bien, sino todo lo contrario: dejó a decenas de miles de jóvenes sin la contención que, en su momento, recibían por parte de las Fuerzas Armadas.
Basta pensar en la cantidad de adolescentes que conocieron un oficio, que recibieron su primera revisación médica o que, incluso, aprendieron a comer con cubiertos, mientras hacían la llamada "colimba".
En estos momentos, para todos aquellos que apoyan esta propuesta, la gran parte de la adolescencia está marginada, desorientada y, en muchos casos, sin límites, y la disciplina y los valores de una suerte de servicio militar podrían cambiar los destinos de quienes, hoy, no tienen más contención que la ley de la calle.
Sin embargo, la propuesta de Patti cosecha muchas críticas. Los legisladores Jorge Rivas y Mario Cafiero, por ejemplo, expresaron sus posturas.
Cafiero sostuvo que Patti "pretende la militarización de la juventud" y reclamó que en lugar de avanzar en esa línea "se piensen políticas para los jóvenes, que deben comenzar por mejorar los fondos destinados a la educación".
"También se puede pensar en programas de servicio civil no obligatorio para que los chicos puedan involucrarse con los problemas sociales y no con temas militares y de seguridad", señaló el legislador.
El socialista Rivas, por su parte, consideró "un despropósito" la iniciativa de Patti y estimó que no alcanzará "el más mínimo consenso".
Rivas destacó además que "a medida que va avanzando la campaña, se van cayendo las caretas" y apuntó que Patti está mostrando "reminiscencias de una sociedad militarizada que los argentinos dejamos atrás".
Rivas puntualizó que la propuesta de Patti implica "una mirada atada al pasado y a la página más negra de la historia de la Argentina".
Otras posturas más extremistas la llaman patología. A continuación, U24 reproduce unos párrafos de una nota escrita por un ex combatiente de Malvinas, el abogado Alfredo Daniel Rubio:
"Más allá del sector que origina este proyecto creo que su falla se encuentra desde los fundamentos mismos, atento a que no es correcto, aconsejable ni posible pretender encausar una patología llámese crisis social y económica, existencia de adolescentes y jóvenes que no trabajan ni estudian etc., merced la utilización de otra patología llamada Servicio Militar Obligatorio.
Sabido es que una enfermedad no se cura con la inserción de una nueva enfermedad; máxime cuando se tiene acabada sapiencia del mal con el que se pretende volver a inocular al cuerpo infectado.
En lo personal descreo profundamente en aquellos sistemas de estructura piramidales basados en el cercenamiento de las capacidades tales como la de pensar y actuar en libertad, cuyo efecto principal es tender a oprimir al individuo bajo una seudo-bandera de organicidad y disciplina a ultranza que concluyen en servir intereses espurios, eliminando la posibilidad de resistir o de ejercer defensa alguna."
(...)"Además es imposible no traer a colación las injusticias y sinsabores que han dejado en la Sociedad toda, la antigua Ley del Servicio Militar Obligatorio, donde degenerando el uso de términos como Patria, Soberanía se las utilizaba para justificar lo injustificable.
Es de suponer que de llegar a implementarse el proyecto en ciernes, necesariamente deberían crearse partidas presupuestarias en función de un sector, que no es precisamente quien debe afrontar y brindar solución a la problemática de pobreza, desempleo y a-culturización.
Si en verdad se pretende bregar por el bienestar de los ciudadanos, eliminemos la posibilidad de engrosar nuevamente los cuarteles y propendamos a generar genuinas fuentes de trabajo, capacitemos a nuestros profesionales, incorporemos tecnología para la producción, remuneremos como corresponde a nuestros docentes, en síntesis aunemos voluntades para lograr ser libres.
Sucede que ´La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres´."







