Los cambios en la empresa Seguros de Depositos Sociedad Anónima (Sedesa) siguen generando sorpresas y dejando boquiabiertos a los hombres de la City.
La City se cose los bolsillos: el Ratón entró a Sedesa
Éramos tan pocos... y llegó 'el Ratón Pérez a una Sedesa que tiene $ 1.600 millones (¿cuántas hormas de queso gruyere se puede comprar con ese dinero?) POR CLAUDIO CHIARUTTINI (el queso en la trampa) y EDGAR MAINHARD (cazador de roedores, alderetes y seprines)
Sedesa tiene $ 1.600 millones en su portafolio, mucho dinero para esta Argentina alejada del mundo, y berreta.
Al desembarco de una ejecutiva incondicional de Felisa Miccelli (Irene Ulnik, pese a estar en las listas de Elisa Carrió vía Banco Central del Uruguay), y la salida forzada de Hernán del Villar y José Carlos Jaime, se suman el ingreso, en una de la áeras claves de la compañía, del 'Sourrouille boy', Juan Sommer; y Eduardo Pérez, más conocido como 'el Ratón', representando al ministerio de Economía.
Debe destacarse que no es un 'Ratón perfumado', como es el caso del diputado nacional Hugo Franco -uno de sus apodos que le viene de cuando era menos obeso, tenía más cabello y usaba shampoo-, sino que éste es un típico 'Ratón pesificado'.
Hace pocas horas, como parte de los cambios que se están instrumentando en Sedesa, se nombró a los miembros del comité directivo que resuelve sobre los pedidos de asistencia financiera que realizan las entidades en el caso de aplicarse el artículo 35 bis de la Carta Orgánica del Banco Central.
Este comité fue creado por el ex presidente del BCRA, Pedró Pou, en 1998, y significó la intervencion directa de la entidad y del Ministerio de Economia en una sociedad anónima privada propiedad de los bancos nacionales y extranjeros.
Su función es aceptar o no fijar el monto y los plazos de devolución del dinero que solicite cualquier interesado en hacerse cargo de un banco que tiene suspendidas sus operaciones por el Central. Sus decisiones son vinculantes y no pueden ser objetadas por el directorio de Sedesa.
Según pudo saberse, el nuevo comité está encabezado por el vicepresidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, quien tiene poder de veto en las decisiones del grupo.
Luego, se sumarán Irene Ulnik, Norberto Peruzzotti y Martín Lagos, como titular y directores respectivamente de Sedesa.
Las otras 2 sillas serán ocupadas por el economista Juan Sommer (recomendado por el titular de la Asociación de Bancos Argentinos, Mario Vicens, con quien tiene una trayectoria en los equipos económicos alfonsinistas), y 'el Ratón' ya mencionado, proveniente del riñon de Roberto Lavagna.
El nombre de Sommer provocó escalofríos en la City porteña. Todos lo recuerdan -y sin elgoios- como gerente de Cambios del Banco Central durante el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsin y la presidencia de la institución de José Luis Machinea. Luego Machinea se incorporó al staff que gestionaba los temas externos en el Palacio de Hacienda.
Por esos años, Mario Vicens era mienbro del directorio del Central.
Además Sommer es, desde hace varios años, consejero financiero de Juan José Zanola y de la Asociación Bancaria, una entidad que tiene un déficit cercano al equivalente al 50% de su recaudación, su policlinico está virtualmente quebrado y su obra social tambalea (luego de haber recibido un salvataje importante en días de Carlos Menem).
El caso de Pérez es más controvertido por su rol como secretario de Legales del Ministerio de Economía, con Roberto Lavagna en funciones. Por Pérez han pasado las administraciones de activos públicos, fideocomisos, liquidación de resarcimientos judiciales, y no siempre logró que su nombre mantuviese el halo inmaculado que emana -supuestamente- del ministro.
Al parecer, la decisión de Lavagna de postular al funcionario roedor fue tomada cuando descubrió que su apuesta personal, Irene Ulnik, le era fiel a Micelli, hoy muy cercana a Julio de Vido, en parte por cuestiones de alcoba (de ella, no de ambos, hay que aclarar) y en parte porque la contadora ha desarrollado un 'feeling' oportunista típicamente peronista.
Es decir, el titular del Palacio de Hacienda se dió cuenta que jugó mal la Dama y su principal enemigo en el entorno de Nestor Kirchner estuvo a un paso de darle Jaque Mate.
Hace poco menos de un mes, Sedesa realizó su enuentro anual con economistas, banqueros y periodistas amigos (elegidos 'a dedo' por la peculiar jefa de Prensa de la entidad, Mónica El Azem, quien en los últimos 7 años de trabajo no difundó más que un par de comunicados de prensa pero nunca devolvería el dinero percibido).
Durante toda la reunión, la futura presidenta de la empresa de seguros bancarios no se separó de Micelli. El mensaje simbólico de Ulnik para todos fue claro: "No soy de Lavagna, soy persona de confianza de la titular del Banco Nación".
Advertido por su 'staff' de periodistas incentivados (no con fondos reservados, ya sabemos que eso no existe, que solamente fueron corpóreos durante el 'menemismo') que asistieron al encuentro, Lavagna inició las averiguaciones, y resultó que Irene Ulnik, años atrás, trabajo para Citibank, y luego, pasó a integrar un grupo especial de ex City (como Guillermo Stanley y Carlos Giovanelli, por ejemplo) que han acompañado al Macro en su expansión, y facilitaron el desembarco de Jorge Brito en el Bansud.
Por razones conocidas, y otras que solamente Luis Pico Estrada y Lavagna conocen, Jorge Brito es sinónimo de Julio De Vido y, como extension, Ulnik milita 'en la contra'.
El enojo del ministro fue tal que ese fin de semana (el correspondiente al 1º de mayo ) motorizó el rumor de que el GNC subiría 60% antes de julio, noticia que tuvo que debió desmentir Infrestructura (De Vido), y la propia Casa Rosada.
También se atribuye al Palacio de Hacienda, el estímulo a Joaquin Morales Solá para que publicara en el diario 'La Nación' (diario tan cercano a Lavagna como Morales Solá), la supuesta denuncia de corrupción por parte de embajadores y multinacionales, versión devaluada por su propio autor, horas después en Canal 13 y la señal de cable TN.
En definitiva, la designación de nombres y personas en Sedesa no es, ni más ni menos, que otro round en la pelea Lavagna vs. De Vido, que ya debería tener un final porque complica al Gobierno.
Hasta ahora, Lavagna obtiene triunfos 'a lo Pirro' (por aquel general que perdió todos sus elefantes en un combate), y De Vido es azotado en los diarios pero gana en poder político coyuntural.
Mientras tanto, Martin Redrado permanece como un invitado a la mesa, se ignora si por vocación y voluntad propia, o imposición de circunstancias. Lo cierto es que observa manducar al resto, y él se limita a explicar que tiene... dolor de panza. Que con Cachamai se arregla. Ni Carlos Pérez le cree.
El próximo 30 de mayo se oficializará el desembarco de Ulrik y Peruzzotti, se despedirán Jaime y Del Villar, y Lagos verá como sobrevive en una City porteña cada vez más convulsionada por el creciente poder 'kirchnerista'.
Lagos ya no tendrá la protección de su 'padrino' político, Manuel Sacerdote, quien ese día, dará las hurras en el BankBoston.






