El tribunal de apelaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) exige a Estados Unidos que ponga fin a unas ayudas fiscales dirigidas a Boeing que siguen activas y que ya fueron declaradas ilegales en 2012.
BOEING - AIRBUS
Se reaviva la interminable pelea de dos gigantes
Europa y Estados Unidos, cada uno por su cuenta, defienden a los mayores fabricantes de aeronaves comerciales y militares. Boeing y Airbus volvieron al ring desde las terribles caídas de dos B737-800 Max. Con esta realidad, las acciones de la norteamericana bajaron, mientras su competidor evaluó posibles nuevas entregas.
Es el último episodio en una batalla que enfrenta a Estados Unidos (en defensa de su fabricante Boeing) y la Unión Europea (que defiende a Airbus) desde hace 15 años. Ambos bandos se intercambian denuncias ante el organismo multilateral por supuestas ayudas de estado del contrario a los fabricantes. Y en este último pulso, ha ganado la Unión Europea.
El panel de Ginebra determina que EE UU ignoró la decisión de la OMC de hace siete años, que le exigía retirar un incentivo fiscal que daba a Boeing en la región donde tiene establecido su centro de producción, en la costa oeste estadounidense. La Unión Europea fue la que propició aquel fallo de 2012, ya que había denunciado que las ayudas fiscales le daban ventaja al fabricante estadounidense frente al europeo Airbus. Ganó. Pero como EE UU no retiró las ayudas, la UE volvió a reclamar. Y la OMC llama al orden EE UU.
La UE acoge con satisfacción la decisión del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), reivindicando la posición sostenida de la UE de que Estados Unidos no tomó ninguna medida para cumplir con las normas de la OMC sobre el apoyo a Boeing.
El fallo concluye definitivamente que EE UU continúa subvencionando a la compañía ilegalmente pese a los fallos anteriores que condenan este comportamiento. Este competidor causó un daño significativo a su competidor europeo Airbus", señaló la Comisión Europea en un comunicado.
Pero como es costumbre en este viejo litigio transatlántico, la parte estadounidense también clama victoria y precisa que la única medida que se considera ilegal es una rebaja de impuestos valorada en 100 millones de dólares anuales. Es más, considera que con este dictamen se rechazan definitivamente el argumento europeo por el que se le acusaba de estar dando más de 10.000 millones en ayudas.
Boeing señala en este sentido que la OMC rechazó todas las acusaciones de subvenciones ilegales, “con una única excepción”. Se refiere al impuesto sobre negocios y actividades, conocido en sus siglas en inglés como B&O Tax, del Estado de Washington. La compañía asegura que “se comprometió desde el principio a cumplir con las decisiones del organismo multilateral”.
“El B&O no será una excepción”, afirma, por eso asegura que apoyará los pasos que se den “para cumplir plenamente” la decisión del tribunal de apelaciones de la OMC. Y concluye diciendo que espera que su ejemplo sirva para que tanto Airbus como la Unión Europea también “procedan al cumplimento de las resoluciones en las que la OMC ha fallado en su contra” y que confirma este dictamen.
Por su parte, Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior, insiste que los gobiernos europeos “subsidiaron masivamente” al fabricante del A380 y el A350. “El apoyo que da EE UU no es remotamente comparable a las subvenciones excepcionalmente grandes y dañinas que la UE da a Airbus”, concluye, “llegó el momento de que cesen y dejen a los fabricantes competir”.






