El Gobierno holandés quiere igualar la participación que Francia tiene en la aerolínea Air France-KLM con el objetivo de elevar su influencia en los negocios de la compañía, según comunicó el ministro de Finanzas neerlandés, Wopke Hoekstra.
AIR FRANCE - KLM
Holanda busca mayor presencia en la compañía
El Corona adquirió un 12,68% de la línea aérea y quiere alcanzar el 14%. La oportunidad no es mala. Los resultados del grupo en 2018 fueron alentadores. Esperan un 2019 mejor.
Por el momento, el Ejecutivo adquirido un 12,68% de la compañía, valorado en 680 millones de euros, pero su intención es alcanzar el 14%.
Al tiempo la compañía creó un nuevo comité para determinar la dirección estratégica de todas las líneas aéreas y unidades de negocios del grupo, presidido por el primer ejecutivo Benjamin Smith, del que formarán parte Pieter Elbers (CEO de KLM), Anne Rigail (CEO de Air France) y Frédéric Gagey (director financiero de Air France-KLM). Además decidió simplificar sus procesos operativos.
A todo esto Air France-KLM cerró 2018 con un beneficio neto atribuido de 409 millones de euros, lo que supone multiplicar por 2,5 veces las ganancias contabilizadas un año antes, pese al impacto negativo de las huelgas registradas en el primer semestre, que cifró en 335 millones de euros.
El grupo franco-holandés, que para aplicar las nuevas normas contables reformuló sus cuentas de 2017 marcadas por gastos extraordinarios de los planes de pensiones de sus trabajadores, incurrió en unas pérdidas de 218 millones de euros en el último trimestre de 2018, un 76,5% menos.
Durante 2018, Air France-KLM elevó un 2,5% sus ingresos hasta los 26.512 millones de euros, frente a los 25.864 millones de euros contabilizados un año antes en un año en el que superara la barrera de los 100 millones de pasajeros. En el último trimestre del año, aumentó un 4,1% su facturación, hasta los 6.536 millones de euros.
Los ingresos por pasaje y carga aumentaron 4,1% a tasas de cambio constantes para alcanzar 22.900 millones de euros impulsados por el aumento de capacidad, mientras que el volumen de negocio de mantenimiento a terceros creció un 11%.
El resultado de explotación del ejercicio cayó un 30,7%, hasta los 1.332 millones de euros en 2018, un descenso de 591 millones, empujados por los costos de las huelgas de sus trabajadores y por el precio del combustible. De su lado, el beneficio operativo antes de impuestos alcanzó los 4.217 millones de euros, un 11,5% menos que en 2017.
Por compañías, la matriz Air France registró un resultado de explotación de 266 millones de euros en 2018, 597 millones que un año antes, un Ebitda de 2.107 millones de euros y unos ingresos un 1,2% mayores, hasta 16.073 millones de euros.
Su filial Transavia, que aumentó un 10% su tráfico de pasajeros, aumentó un 12,2% más su facturación, hasta los 1.611 millones de euros, y situó su resultado de explotación en 139 millones de euros, 21 millones más. La empresa siguió su aceleración con un 8,4% más de capacidad, gracias al impulso de su oferta en el último trimestre del año (+14,4%).
Por su lado, KLM logró un resultado de explotación de 1.073 millones de euros, un 6% menos, sumó unos ingresos de 10.955 millones de euros (+5%) y alcanzó un Ebitda de 2.105 millones de euros, 41 millones de euros más.
A cierre de 2018, la deuda neta del grupo ascendió a 6.164 millones de euros, lo que supone un 3% menos que hace un año. El ratio de deuda neta/Ebitda es de 1,5 veces (vs 1,3 veces en 2017). Air France-KLM señala que el contexto actual sigue siendo incierto ante el entorno geopolítico actual y las tendencias de los precios del combustible.
El grupo planeó aumentar la capacidad en un 2% frente al 3% aplicado en su red a lo largo del año 2018. Sus ejecutivos esperan que el crecimiento de Transavia continúe a buen ritmo entre un 9 y un 11%.









