La existencia de vehículos híbridos primero y los de batería eléctrica después cambian el estilo de las agencias que venden unidades cero kilómetro en los países más desarrollados.
NUEVAS TECNOLOGÍAS
Autos eléctricos vs autos con hidrógeno
La existencia de vehículos híbridos primero y los de batería eléctrica después adquirieron gran relevancia de la mano de una mayor eficiencia energética y la ausencia de emisiones contaminantes locales, y se postulan como el gran futuro. Sin embargo no está claro quién prevalecerá en un mercado tan reciente y competitivo donde los derivados fósiles pierden terreno.
Estos últimos adquirieron gran relevancia de la mano de una mayor eficiencia energética y la ausencia de emisiones contaminantes locales, y se postulan como el gran futuro.
Sin embargo, esas ventajas no pueden esconder dos de sus mayores inconvenientes: una autonomía muy justa y un tiempo de recarga que, en general, supera la media hora.
Esto hace que, los usuarios, no puedan realizar viajes a unos 600 kilómetros de distancia, sin hacer una parada de más de media hora. Ya que el recorrido máximo que puede realizar un vehículo de batería eléctrica sin recargar es, de media, de 300 km.
Estas circunstancias impulsan que otra tecnología haya entrado en juego en la pugna por el futuro de la autos la de la pila de hidrógeno.
Este sistema utiliza el gas para generar la electricidad que impulsa el vehículo en el propio coche, al combinarlo con el oxígeno del aire. Es también, por lo tanto, un vehículo eléctrico, pero con la diferencia de que esa energía se genera a bordo del automóvil.
En toda España, por ejemplo, hay sólo seis ‘hidrogeneras’, y son experimentales, no están abiertas al público de manera estándar.
Esto es crucial para solventar las dos grandes desventajas de los coches de batería, ya que las recargas de hidrógeno se puede realizar en algo más de cinco minutos y la autonomía de este tipo de vehículos es mayor gracias a que genera la electricidad a partir del gas y no se alimenta de una batería.
“Lo bueno que tiene el hidrógeno es que se queda tanto con las ventajas del coche de combustión como con las del eléctrico de batería, pero sin las desventajas. El último vehículo de este tipo que sacado Hyundai, el Nexo, permite recorrer 666 km con el nuevo ciclo de homologación. Es una autonomía bastante grande, la recarga es muy rápida -entre seis y ocho minutos- y no tiene emisiones”, señala Carlos Merino, jefe de la Unidad de Aplicaciones del Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) de España.
Este es, a día de hoy, el principal inconveniente para la popularización de estos vehículos frente a los de batería eléctrica, ya que existen más puntos de carga y, en el peor de los casos, se puede hacer una recarga lenta en el propio domicilio del dueño.
En Europa los mercados más desarrollados son Alemania, Reino Unido, Dinamarca y Francia, por la apuesta decidida de sus gobiernos.
“España tiene un plan de implantación de ‘hidrogeneras’. Lo que está retrasando la implantación de los vehículos de hidrógeno son las infraestructuras, porque el nivel de desarrollo tecnológico respecto a los de batería eléctricas es el mismo”, subraya el jefe de la Unidad de Aplicaciones del Centro Nacional del Hidrógeno de España, Carlos Merino.
Sin el impulso estatal, la configuración de una red de ‘hidrogeneras’ en España parece compleja, pues sin coches a los que surtir no hay negocio, y sin negocio no hay inversión privada. Y sin estaciones de recargas no hay ventas de coches de hidrógeno.
Carlos Merino apunta a que “quizás la forma de despliegue más adecuada sería lo que se llama flota cautiva, vehículos que salen y retornan siempre al mismo punto, como una flota de transporte público, de reparto o de logística”.
En el viejo mundo hay determinadas iniciativas privadas, principalmente de marcas automovilísticas, para impulsar la tecnología de la pila de combustible de hidrógeno.
Toyota firmó un acuerdo con Enagás y Urbaser para poner en marcha la primera ‘hidrogenera’ de 700 bares en Madrid, mientras que Hyundai es socio promotor de la Asociación Española del Hidrógeno, la cual trata de impulsar esta tecnología y la instalación de puntos de repostaje.
No obstante, la ralentización que supone la falta de infraestructuras, sumada a otras desventajas como el alto costo que, por el momento, tiene los vehículos de hidrógeno, hacen que en la actualidad los coches de batería eléctrica hayan tomado ventaja.

Para Javier del Val, product manager del Hyundai Nexo, el modelo de hidrógeno más avanzado del mercado hasta la fecha, el desarrollo debe ser “en paralelo, ya que no nos debemos cerrar a ninguna alternativa”, aunque reconoce que el nuevo coche que salió al mercado “presenta muchas ventajas como mayor autonomía, tiempos de recarga análogos a un vehículo de combustión y una batería más ligera que los eléctricos de batería”.
Así, el hidrógeno avanza con argumentos sólidos, aunque la tecnología de batería eléctrica no se queda atrás y trabaja para solucionar los que sabe que son sus mayores hándicaps.
Es que sus nuevos modelos tienen cada vez mayor autonomía y el pasado mes de abril Repsol inauguró el primer punto de recarga ultra rápida de España en Álava. En él, los vehículos que soporten su potencia podrán cargar sus baterías en cinco o diez minutos, según explicó la compañía energética en una nota.
Otro factor que, de momento, juega en contra de los vehículos de hidrógeno es el alto costo de los pocos modelos que existen en el mercado - el Toyota Mirai tiene un precio de partida de 66.000 euros y el Hyundai Nexo de 69.000 euros.
Porque, si bien es cierto que los modelos de alta gama eléctricos alcanzan cifras superiores, el problema es que de momento no existen alternativas más económicas de coches de hidrógeno, algo que sí ocurre con los de batería eléctrica.






