El plan de expansión regional de BYD con sede en Brasil se dirige a un duro golpe fiscal. Con el regreso del impuesto a los coches electrificados importados previsto en el calendario del Gobierno brasileño, a partir de julio sus unidades sufrirían un salto de precio considerable.
El gravamen, previsto en un 35% para eléctricos e híbridos de distinta clase, regresaría tras un proceso de aumento progrestivo luego una extensa exención habilitada por la administración de Lula da Silva. Todo ello en el marco de la protección de la industria local y la instalación de nuevos proyectos automotrices en el país sudamericano.
Respecto a esto último, la instalación fabril de BYD en el estado de Bahía y concretamente en una ex fábrica de Ford no daría inmunidad completa a la marca china respecto al avance arancelario sobre los coches importados. Esto se debe a que el Gobierno brasileño incluiría dentro del impuesto a aquellos vehículos que lleguen al país completamente ensamblados o bajo el formato de ensamblaje parcial semi knock down (SKD).
Precisamente este último formato es el que utiliza BYD en sus instalaciones de Camaçari, donde la marca china produce modelos como el BYD Dolphin Mini que llega parcialmente desarmado desde Asia. Con su ensamble a nivel local, la automotriz líder del mercado electrificado mantiene una proyección de una integración cada vez mayor pero progresiva de piezas de provisión local que, en un futuro, la eximan de los mencionados impuestos.
¿Qué pasa con los autos importados en Brasil?
Con un largo periodo de tiempo por delante para alcanzar el grado de integración local exigido en un 55%, la producción regional de BYD quedaría encerrada junto al resto del stock que llega desde China en términos fiscales.
En contrapartida a la situación de BYD, que pidió al Gobierno brasileño una extensión del programa de fomento a los vehículos electrificados, las automotrices tradicionales nucleadas en la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) solicitaron que se respete el calendario fiscal previsto.
Esto último quedó enmarcado en la batalla comercial que las fabricantes de mayor antigüedad en Brasil sufren hace meses con el incesante stock de coches asiáticos que copó el mercado brasileño. Según las “gigantes”, una nueva exención impositiva a las importaciones dejaría a los productos de mayor integración nacional en situación de competencia desigual, dando más lugar al avance de marcas como BYD.
Curiosamente, dentro de las marcas nucleadas en Anfavea también se destacó la moción de algunas automotrices chinas que ya ostentan algunos grados más avanzados de integración local que BYD, y que abogaron por el mantenimiento del calendario fiscal. Algunos ejemplos de ello son Geely, Changan y GWM, que reclamaron en conjunto a otras tradicionales como General Motors, Renault, Volkswagen y muchas más.
¿Por qué puede impactar en Argentina?
En el caso de BYD, una de las primeras automotrices en instalarse a nivel industrial en la región, el stock que puede sufrir un aumento en sus impuestos brasileños podría tener impacto en Argentina. Esto en base a las declaraciones recientes de Stella Li (vicepresidente ejecutiva de BYD), quien anticipó que la marca china ya cuenta con pedidos desde ese mercado a la fábrica de Bahía.
En concreto, Li habló de un pedido regional total de 100.000 unidades. 50.000 de ellas llegarían a Argentina próximamente, mientras que el resto iría a México.
Para el mercado argentino, el inicio de la producción de BYD en Brasil supondría una ventaja en términos impositivos. Como parte del bloque del Mercosur y con un tratado automotriz de arancel cero entre ambos países, los coches de la marca china fabricados en territorio brasileño llegarán a Argentina como ofertas competitivas.
Sin embargo, ese beneficio fiscal superficial podría quedar en jaque en caso de que se mantenga la producción en formato SKD, lo que añadirá el impuesto del 35% que Brasil le imponga a modelos como el mencionado Dolphin Mini, BYD King y Song Pro.
Mientras tanto, en BYD empujó sus primeras subas en precios de concesionario en Argentina desde su desembarco. Con una buena performance de mercado inicial, la marca china se instaló como líder eléctrica y consumió su stock inicial rápidamente, lo que dejó sin cupo de importaciones libres de aranceles a las concesionarias.
A la espera de una nueva renovación del programa de 50.000 cupos libres de impuestos, los coches de BYD en Argentina que lleguen desde China deberán tributar el 35% de arancel extrazona.
Otras noticias de Urgente24
Argentina encarece más los pasajes de avión con la suba de una nueva tasa
Javier Milei autorizó a YPF la construcción de un gasoducto en un área crítica a nivel seguridad
Nueva Vicentin Argentina se normaliza: Continúa consolidando su operación















