NEGOCIOS

Botín no pudo: Sáenz tiene que irse del Santander

Emilio Botín ha dado su brazo a torcer y ha forzado a Alfredo Sáenz a dejar su puesto de consejero delegado y vicepresidente de Banco Santander ante la presión recibida desde el Gobierno (de Mariano Rajoy) y el Tribunal Supremo, que echó abajo el indulto que le concedió el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en su último consejo de ministros antes de abandonar el poder.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Alfredo Sáenz había sido condenado por irregularidades cometidas en la gestión de lo que era el grupo bancario Santander/Banesto. La legislación es muy clara: un banquero condenado no puede continuar siendo banquero. Y Sáenz era la mano derecha de Emilio Botín, el líder de Santander. 
 
Entonces, José Luis Rodríguez Zapatero indultó a Sáenz. Fue la última decisión de Zapatero antes de dejar el poder, un gravísimo error político de los socialistas porque demostraron que para ellos no hay igualdad ante la ley. El Partido Obrero Socialista Español abrió las puertas a las sospechas de qué obtuvo a cambio.
 
De todos modos, la situación era muy difícil para Sáenz, en especial en tiempos de turbas de desalojados o en vías de desalojo desplazándose por algunas ciudades españolas reclamando contra los privilegiados y sus privilegios.
 
El gobierno de Mariano Rajoy presionó a Sáenz y al Santander. Y el Supremo Tribunal de Justicia también: el veto de Zapatero no es válido para mantenerse al frente del grupo bancario. Y la presión fue insostenible.
 
Aunque el banco asegura que la renuncia de Sáenz es "voluntaria", la decisión se produce desde de que el alto órgano judicial considerase injustificado el indulto que le permitía seguir en su cargo pese a haber sido inhabilitado, explicó la web madrileña El Confidencial. 
 
"El debate público era de tal calibre que el Gobierno de Mariano Rajoy ha desarrollado una nueva ley sobre honorabilidad que deja en manos del Banco de España la decisión de si un ejecutivo puede o no ocupar determinados puestos de alta responsabilidad", agregó.
 
La noticia ha sido una sorpresa para el sector, que esperaba precisamente que esta nueva norma -que no estaba forzada por Bruselas- fuera la vía de escape que permitiera al gobernador del Banco de España, Luis Linde, mantener a Sáenz en su puesto. El jueves pasado, en la presentación de los resultados trimestrales del banco, Sáenz fue preguntado en dos ocasiones sobre si había un 'plan B' ante la posibilidad de que lo inhabilitaran finalmente, a lo que respondión: "No comment".
 
Sáenz abandona también su asiento en el consejo de administración de Banco Santander, que ha decidido nombrar a Javier Marín Romano nuevo consejero delegado del primer grupo financiero de España. Marín, que se incorporó al banco en 1991, era hasta la fecha director general del banco y responsable de la división global de Seguros, Gestión de Activos y Banca Privada.
 
Sáenz se incorporó al Grupo Santander en 1994, con ocasión de la adquisición de Banesto, desempeñando el cargo de presidente de dicha entidad hasta 2002, en que fue nombrado vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander. El consejo de administración ha expresado su reconocimiento y agradecimiento a la extraordinaria labor realizada por Sáenz desde su incorporación al grupo y, especialmente, como consejero delegado..
 
Según una nota pública, en el periodo en el que Sáenz ha desempeñado sus funciones como consejero delegado del banco, el Grupo Santander ha casi cuadruplicado su tamaño, pasando de unos activos de 358.138 millones de euros (2001) a 1,25 billón de euros (2012) y de unos fondos gestionados de 453.384 millones de euros (2001) a 1,39 billón de euros (2012), consolidándose, además, como primer banco de la zona euro por capitalización bursátil. El comunicado no dice, no obstante, que el valor de las acciones ha caído más de un 70% desde el inicio de la crisis y que muchos de sus clientes se vieron perjudicados por la compra de participaciones en sus fondos inmobiliarios y en los bonos convertibles emitidos por el grupo en 2007.
 
Asimismo, el consejo de administración del banco ha acordado:nombrar vicepresidente 2do. del consejo a Matías Rodríguez Inciarte, que es el responsable de los riesgos del grupo y presidente de la comisión delegada de riesgos del banco. 
 
La salida de Sáenz va a acompañada de la de Manuel Soto Serrano como consejero, cuyo puesto ocupará Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, empresa con la que le compró al banco su antigua sede en el centro de Madrid. Guillermo de la Dehesa Romero, consejero independiente, sustituirá a Manuel Soto como presidente de la comisión de auditoría y cumplimiento, y ha sido nombrado vicepresidente tercero del consejo de administración.