Chávez, el incendio de Amuay y la caída en las encuestas
El incendio en la refinería más grande de Venezuela, Amuay, que generó decenas de muertos y cientos de heridos, es tratada por el gobierno chavista más como una catástrofe natural que como responsabilidad de las autoridades de PDVSA. Este hecho repercute en las encuestas de cara a las elecciones de octubre en el país caribeño.
30 de agosto de 2012 - 14:27
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El accidente en la mayor refinería venezolana supone una dura prueba política para el presidente Hugo Chávez, que deberá hallar rápidamente responsables para evitar una erosión de su ventaja ante el ex gobernador Henrique Capriles Radonski en los comicios de octubre, según expertos.
"Hasta ahora, Chávez ha salido ileso de todas las crisis, pero nunca se había dado una crisis en un clima de campaña y la población puede castigar", afirma a la AFP el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León.
Los venezolanos, una vez atendida la emergencia en la refinería de Amuay (Estado Falcón), "van a pedir responsabilidades", agrega.
La principal refinería de este país petrolero sufrió el sábado una explosión que mató a más de 40 personas, en el peor accidente registrado hasta ahora en una planta de la estatal PDVSA, que sumió al país en un duelo nacional de tres días y obligó a suspender la campaña electoral.
Por el momento se desconocen las causas de la fuga de gas que provocó la deflagración y por la que el gobierno nombró una comisión de investigación.
"La primera etapa se ha focalizado en cómo reaccionaba el gobierno a la emergencia, atendiendo a las víctimas, apagando el fuego... En eso ha dado una respuesta adecuada. Ahora entramos en una segunda fase: en la expectativa de la gente sobre la investigación", dice a la AFP el analista político Nicmer Evans.
"Chávez va a tener que poner nombre y apellidos a los responsables antes del 7 de octubre, porque de lo contrario, el accidente podría tener un impacto negativo en su candidatura", señala este analista.
Según las encuestas, todas divulgadas antes de la tragedia, Chávez tiene un promedio de unos 15 puntos de ventaja, aunque Capriles ganó algo de terreno en los últimos meses gracias a su intensa campaña "pueblo a pueblo" por el país.
El sábado, el presidente, que busca su tercer mandato de seis años, ordenó una investigación "profunda" de los hechos y aseguró que se barajan "varias hipótesis".
No obstante, hallar culpables no será tarea fácil.
"Hasta ahora, Chávez ha tratado la emergencia como si fuera un terremoto, un fenómeno natural. No ha culpado a nadie de PDVSA ni del gobierno", dice León.
El presidente "sabe muy bien que esta vez no puede atribuir el accidente al imperialismo o a sectores internos: Amuay está muy custodiada y en PDVSA no quedan trabajadores opositores", destaca la politóloga y profesora de la Universidad Central de Venezuela María Teresa Romero.
En este contexto, Capriles, que durante los dos primeros días de la tragedia se mantuvo alejado de las cámaras, pasó el lunes a la ofensiva.
"Los accidentes se producen por algo y los venezolanos estamos esperando que exista una respuesta contundente, una investigación seria, responsable y transparente para ver cuál fue la situación que ocurrió", dijo Capriles, ex gobernador del populoso Estado de Miranda.
Capriles "va a tratar de crear una matriz de opinión que relacione el accidente con la falta de mantenimiento en las instalaciones petroleras del país", denunciada repetidamente por la oposición, pero también por expertos y algunos empleados de PDVSA, prevé León.
Chávez, por su parte, tachó de "irresponsables" a quienes en Venezuela agitan esa hipótesis, mientras PDVSA negó tajantemente que sus plantas estén descuidadas.
La oposición irá a por el "efecto Atocha: tratará de probar que el gobierno miente", dice Evans, en alusión a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, cuya gestión castigó al gobierno conservador de José María Aznar, quien, a pesar de ser favorito en las encuestas, perdió las elecciones tres días después ante el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
Capriles "puede atraer a los descontentos y dudosos de la gestión de Chávez en materia de mantenimiento de infraestructuras" que presentan deficiencias en el país, como el sistema eléctrico, opina Evans.
"Todavía es temprano para hacer evaluaciones, pero hay alrededor de un 20% de indecisos o independientes entre quienes el accidente de alguna forma podría hacer mella", asegura León.
Encuestas
Las historias de mítines que se le chispotean a Chávez por diversos motivos son cada vez más frecuentes. Los problemas en la química entre el caudillo comunicador y el pueblo empiezan a aparecer en las cifras. Ya en junio pasado Consultores 21 mostró que la ventaja de dos dígitos de Chávez sobre Henrique Capriles se había reducido a 3,4% (47,9% vs. 44,5%). Ahora, hace cinco días, Consultores 21 muestra a Capriles con 47,7% frente a un Chávez con 45,9%.
El cambio se debe a que Capriles viene cosechando votos entre los indecisos, los chavistas desencantados por los problemas sociales y gente que en 13 años simplemente ya se aburrió de votar por el militar. Los opositores piensan que el proceso trae momento suficiente como para mantener la ventaja y decidir las cosas a favor de ellos en octubre. Chávez se mantiene aferrado mencionando encuestas que le dan hasta 15% de ventaja.
¿Por qué la caída en Consultores 21? Un Chávez decidido a consumirse todas las energías de una recuperación transitoria en una campaña controlada, con poco contacto directo con el público, está candidateando contra un ramillete de problemas sociales que no se parece en nada al socialismo que ofreció. Apagones, asaltos y angustias económicas se han vuelto el pan de cada día. Son los problemas que Chávez no ha podido resolver.
Un cambio de fondo que la campaña ha sacado a la luz es que el encono entre chavistas y antichavistas de otros tiempos ha cedido a una suerte de coexistencia más o menos pacífica, en que las dos posturas pueden ser sostenidas en una misma familia sin que corra sangre. La polarización fue un importante instrumento para Chávez, y ahora no está disponible. Lo cual al parecer vuelve más fácil no votar por él, aun reconociéndole méritos.
En cierto modo la reciente explosión en la mayor refinería del país y sus 48 muertos, todo al parecer por desidia en el mantenimiento, se está volviendo un símbolo del descuido con que Chávez ha manejado las cosas. Si bien el petróleo sigue siendo prácticamente regalado, los incesantes apagones (que incluso persiguen a Chávez en sus giras) indican que la energía es el talón de Aquiles de este candidato.










