" Si aprueban ese marco normativo olvidémonos del hidrógeno en Argentina", aseguró una firma que asesora a la australiana Fortescue y que reveló a 'La Mañana de Neuquén' la interna del oficialismo en la elaboración del polémico proyecto de ley.
Cabe mencionar que la conformación final del proyecto recayó en la Secretaría de Asuntos Estratégicos y no en la cartera energética que conduce Flavia Royón, con quien las empresas tenían una visión más parecida. Por lo que a diferencia del GNL, donde primó la opinión de la Secretaría de Energía, la última palabra en materia de hidrógeno la tuvo la Secretaría a cargo de Mercedes Marcó del Pont.
"Tenías dos equipos con dos visiones completamente distintas. El equipo de Royón es mucho más sólido. El de Marcó del Pont tiene una mirada de que esto es un gran negocio y que el Estado se tiene que apropiar de una parte, cuando no sabemos si va a ser un gran negocio porque hay que poner un montón de plata y hay mucha incertidumbre por delante. Nos decían: ‘ustedes son unos vendepatrias’", indican fuentes que participaron de las negociaciones al mencionado sitio.
Y agregaron:
Y ahora Brasil es prioridad...
Allegados a Fortescue habrían revelado al mencionado sitio que la firma tenía como primera prioridad a la Argentina y a Brasil en segundo lugar, cosa que se invirtió frente al nulo avance del marco normativo local.
"Todo el management de Fortescue es argentino. Ellos quieren que el proyecto se haga en Argentina porque quieren al país y también porque sino van a tener que mudar sus oficinas de Barrio Parque a Brasil y no quieren. Pero la verdad es que el país no ayuda en nada. Es triste porque perdimos dos años en los que podríamos haber picado en punta", dicen y remarcan los casos de Pampa y CGC en la misma línea, donde están desarrollando inversiones millonarias en hidrógeno fuera de la Argentina.
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