CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Mariano Narodowski es el ministro de Educación porteño, aportado a Mauricio Macri por la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, quien ponderó los antecedentes académicos del funcionario. Sin embargo, un buen intelectual no necesariamente es un buen educador ni éste es un buen ministro de Educación.
En esta Argentina donde con tanta liviandad abundan los especialistas en nimiedades y los generalistas compulsivos, se superponen las falsas obviedades: un buen jugador de fútbol tiene que ser un exitoso director técnico, un ponderado alumno tiene que ser un destacado profesional, un mediático juez tiene que ser un gran especialista en seguridad, un eficaz contador seguro que es un gran ministro de Economía. Falso.
En el caso del ministro de Educación, la administración del presupuesto es tan importante como la definición de políticas, y probablemente nada tiene que ver con las cualidades intelectuales de un educador.
Narodowski fue director del Área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, presidente de LEA (Lugar por la Educación Argentina, un espacio que agrupa a educadores que procuran justicia y conocimiento para todos) y titular de la Sociedad Argentina de Historia de la Educación. Es conocido como un especialista en políticas educativas comparadas, y su aplicación en contextos socioeconómicos desfavorables. Autor de más de 170 artículos en revistas científicas y de divulgación especializadas en ciencias sociales y educación. Profesor para la Enseñanza Primaria por el Instituto Superior del Profesorado Mariano Acosta; profesor de Pedagogía; licenciado en Pedagogía con especialización en Asesoramiento Pedagógico para la Enseñanza Media y Superior por el Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas; Magister en Ciencias Sociales con mención en Educación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales; y Doctor en Educación (Magna Cum Laude) por la Universidade Estadual de Campinas, Brasil. Papá de Nicolás y Micaela, esposo de Luciana, guardián de Wawayi (el perro de Nico); de Carboncita (la gata de Mica) y de los pesares del Club Atlético Atlanta. Sin embargo, nada de eso garantiza que sea un buen ministro de Educación.
Un problema central de Narodowski consiste en suponer que administrar es conceder bajo el supuesto de que el dinero siempre está. Es un concepto falso, en especial en la administración pública, que Narodowski nunca transitó.
Entonces, cuando Narodowski anunció un acuerdo-acta con los 17 sindicatos involucrados en la enseñanza en la Ciudad de Buenos Aires para un ajuste del salario de bolsillo equivalente a 24% y un básico para el maestro de grado en jornada simple en $ 695,60 respecto desde los $ 547 actuales, tendría que haber o consultado previamente con el responsable de las finanzas de la Ciudad o tener en claro el origen de los recursos.
También las sumas fijas remunerativas y bonificables de $ 270 a $ 340 para jornada simple y de $ 540 a $ 680 para jornada completa.
Cuando el Sindicato de Camioneros llega a un acuerdo paritario está claro que se pagará aumentando la tarifa del autotransporte de cargas, que a su vez provocará un ajuste en el precio de los productos transportados y, eventualmente, un ajuste al consumidor final de la mercadería.
Sin embargo, cuando Narodowski acuerda un ajuste sólo puede surgir de un aumento de alícuotas impositivas, o bien de un recorte de partidas presupuestarias asignadas a otro destino.
Narodowski fue a anunciar que había un acuerdo para un básico de $ 1.290 a partir del 1º de marzo cuando ya lo había firmado.
"La Ciudad está haciendo un enorme esfuerzo para mantener el salario y el prestigio de su plantel docente, pero dignificar su trabajo es para nosotros fundamental, porque creemos que la educación está por sobre todo", afirmó Narodowski, sin saber cómo se pagaría.
¿Irresponsable? ¿Inmaduro? ¿Imprudente? No. Un buen historiador de la Educación y un mal ministro. Él creyó que lo importante era garantizar el inicio del año lectivo.
Néstor Grindetti no estaba de acuerdo con el 24%. Para él, el dinero disponible en los cálculos de gastos y recursos permite un 20% y, de lo contrario, o hay que ejecutar un aumento extraordinario de tributos o hay que recortar el presupuesto. Grindetti le dijo a Narodowski que comenzara ajustando los recursos del Plan de Refacción de Infraestructura Escolar. Narodowski se negó porque dijo que son promesas de campaña. Grindetti le dijo que qué quería que hiciera. Narodowski explicó que él no es un especialista en Hacienda. Grindetti le preguntó para qué, entonces, llegaba a acuerdos antes de sentar a la mesa al Ministerio de Economía de la Ciudad.
Las razones de Narodowski también son entendibles: la Ciudad tiene 709 edificios educativos, 50 se encuentran sin gas y 400 con instalaciones deficientes. Hay 6.000 niños sin vacantes en la Ciudad.
También tiene razón Grindetti: "No puedo ir ahora a los vecinos a decirles que me equivoqué en las cuentas y se necesita un aumento de impuestos adicional. Tampoco es justo que le caiga a otro ministro y le diga que tiene que podar su proyecto porque vos necesitás la plata. Hasta 20% está previsto pero no soy Mandrake".
También es verdad que nunca debió dejarse a Narokowski avanzar en la negociación. En la Di Tella él no establecía el precio de la cuota que pagan los alumnos ni se encargaba de tales menesteres. Él era un buen educador que, ya se sabe, no equivale a un buen ministro. Todo este tema traerá consecuencias en la administración Macri.
ARCHIVO >
Mariano Narodowski o cómo un buen educador puede no ser un buen ministro
La Ciudad de Buenos Aires intenta estabilizar sus finanzas. Fue nefasto el paso de Aníbal Ibarra y Jorge Telerman. Néstor Grindetti tiene un plan en función de los recursos disponibles. Entonces, un ministro que afirma que no es demagogo pero tampoco se pregunta de dónde saldrán los recursos, puede hacer perder el equilibrio inestable. El caso Narodowski.
27 de febrero de 2008 - 03:22






