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"Los tengo en mis manos, muchachos..."

La Constitución Nacional de 1994 nunca fue reglamentada en cuanto a la reorganización de la coparticipación de los impuestos federales y menos en cuanto a la regionalización administrativo-productiva prevista. Ahora, los gobernadores dependen de la Presidenta, cada día más.

por JAVIER ÁLVAREZ

 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Noticias Argentinas). Las provincias argentinas cerrarán sus cuentas este año con un preocupante déficit fiscal de unos $ 9.000 millones y duplicarán ese rojo en 2012 porque desde enero comenzarán a pagar sus abultadas deudas con la Nación, por lo que aumentará notablemente su dependencia financiera de la Casa Rosada.
 
En medio de una profunda crisis internacional con algunos coletazos que ya tocan el país, los gobernadores dependerán como nunca en los últimos años de la decisión de la Casa Rosada para no terminar 2012 ahogados por los vencimientos y las demandas sociales en alza. 
 
Al menos seis de las 16 provincias que se inscribieron en el plan de desendeudamiento ya le pidieron a Cristina Kirchner que prorrogue por un año más el período de gracia que prevé el Programa Federal de Desendeudamiento (PFD), pero la Presidenta no respondió. 
 
Senadores nacionales encabezados por el rionegrino Pablo Verani preparan un proyecto de ley en el Congreso para prorrogar el inicio de los pagos y esperan aprobarlo antes de diciembre, lo cual también dependerá del oficialismo y la venia presidencial. 
 
Según fuentes de la Rosada consultadas por NA, la Presidenta tiene en carpeta el regreso del Programa de Asistencia Financiera (PAF), aplicado entre 2005 y 2009, duramente criticado por "discrecional" por gobernadores como el cordobés Juan Schiaretti.
 
El Presupuesto 2012 destinará 6.984 millones de pesos en asistencia a las jurisdicciones con inconvenientes para afrontar las cuotas del PFD y también volverá a atenuar las restricciones sobre el comportamiento fiscal por las consecuencias que aún persisten de la crisis de 2008 en la estructura del gasto.
 
Es que los gobernadores deberán enfrentar las demandas salariales y los vencimientos de deuda con menos capacidad financiera, por la ralentización de la recaudación y la reducción del fondo sojero por la caída de los precios.
 
El PDF prevé el pago de unos $ 68.353 millones en 227 cuotas mensuales (hasta 2030) con una tasa anual del 6 por ciento y dispone como "garantía" la Coparticipación, por lo que la Nación podrá reducir en el acto el giro de los fondos impositivos a la jurisdicción que se atrase con el compromiso.
 
Sólo en 2012, las provincias deben pagar unos $ 7.293 millones (US$ 1.700 millones) de deudas contraídas con organismos internacionales y otros $ 3.115 millones del pasivo con la Nación, lo que se sumará al rojo de $ 11.000 millones por el aumento del gasto público.
 
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) pronosticó que, si el gasto crece al 35% hasta fin de año, las gobernaciones podrían registrar un déficit fiscal total de $ 13.444 millones.
 
La mayoría de las provincias revirtió en 2010 el déficit registrado en 2009, a partir de adelantos del Tesoro Nacional, y terminó con un superávit de $ 5.487 millones, aunque Buenos Aires, Mendoza, Santa Cruz y Santa Fe conservaron el "rojo".
 
Mientras, aún resta poco más de dos meses para finalizar 2011 y el rojo a la vista ya toca los $ 8.450 millones con una proyección de $ 9.000 millones tras el desembolso de los sueldos públicos de este mes, noviembre y diciembre.