CÓRDOBA. En la política hay una regla fundamental e inquebrantable: no todo es lo que parece. En ese orden es que se llevan adelante por año cientos de gestiones entre partidos en busca de crear “consenso” para impulsar proyectos y leyes que permitan al gobierno de turno hacer más ameno su paso por el poder, y la reforma del Ministerio Público Fiscal no es la excepción.
PROCURACIÓN
Reforma del Ministerio Público: Córdoba Federal analiza oferta de Nación
Si bien el bloque de diputados cordobeses se había mostrado reacio a acompañar el proyecto de reforma de la Procuración, la Rosada habría puesto en juego otros intereses para lograr el acompañamiento del schiarettismo, un factor clave en la realización de la reforma. Los biocombustibles y la inversión en obras serían los temas de peso que preocupan a los cordobeses. Además, Wado De Pedro visitará la provincia el miércoles para disertar en la fundación Mediterránea, aunque se espera que haga otras visitas respecto a la reforma. El oficialismo busca acelerar una posible negociación.
Actualmente, el oficialismo nacional está trabajando intensamente para conseguir el quórum necesario para poder impulsar sus cambios en la Justicia, entre los cuales se encuentra la reforma de la procuración general. Este proyecto clave de cara a lo que viene para el kirchnerismo depende fundamentalmente de acuerdos en el Congreso con bloques provinciales que no están nucleados como opositores, pero tampoco como oficialistas.
Ese es el caso de Córdoba Federal, un interbloque de diputados cordobeses que responden a Juan Schiaretti y que han generado mucho dolor de cabeza en la Rosada puesto que conseguir su apoyo es bastante costoso. Si bien durante el 2020 el Frente de Todos logró tender líneas de comunicación concretas y firmes con el schiarettismo con las cuales logró sendas conquistas, el devenir del 2021 encuentra una relación de distancia e incluso de enfrentamiento sobre algunas temáticas (aunque conservando una relación institucionalmente correcta) por la cual se ha generado cierta tensión.
Córdoba Federal ha enarbolado en los últimos meses reclamos al Gobierno nacional, fundamentalmente referidos a los biocombustibles. Este problema, por el cual la Casa Rosada ha decidido ir por la vía de las petroleras, ha hecho que el schiarettismo encare una postura rígida frente a las propuestas kirchneristas.
De esta forma, el bloque de cuatro diputados que representan a la gestión cordobesa en el Congreso ha denegado el acompañamiento de manera reiterada a todo lo que concierne al Gobierno de Alberto Fernández. Esto implica, entre otros rubros, la mencionada reforma.
Además, el proyecto político de Hacemos por Córdoba encontró un momento justo para encarar un enfrentamiento moderado, acorde a sus pretensiones electorales. Es que el espacio cordobés pretende realizar una proyección nacional de su líder Schiaretti, y la distancia con el Alberto Fernández no hace más que solidificarlo en las urnas de una provincia antikirchnerista.
Teniendo en cuenta que es un año de elecciones legislativas, todo movimiento de la gestión cordobesa debe interpretarse en código político. Esto fruto del frío cálculo que el propio ‘Gringo’ realiza sobre los mismos.
Sin embargo, las pretensiones electorales no van muchas veces acompañadas por la coyuntura social y económica en la que se encuentra el espacio schiarettista. Hoy más que nunca depende de la coparticipación nacional, tanto para llevar una administración equilibrada como para impulsar las obras que significan también un balance electoral positivo.
Para Hacemos por Córdoba, cada centímetro de hormigón sólido significa al menos un voto. Y hoy la Provincia no se encuentra en condiciones de realizar grandes erogaciones en obras, teniendo en cuenta que hasta hace poco estuvo a punto de caer en default.
Esta última cuestión abrió las posibilidades para que el Frente de Todos logre acercarse a “conversar” al respecto. A pesar de que los legisladores cordobeses, a través del diputado Carlos Gutiérrez (voz de Schiaretti en el Congreso), han dejado en claro su postura negativa respecto a brindar apoyo a cualquier tipo de reforma judicial que no tenga el consenso necesario con la oposición, la realidad indica que habría una negociación de por medio respecto a la reforma del Ministerio Público Fiscal.
Cabe recordar que, por esta reforma, el kirchnerismo busca flexibilizar los requisitos legislativos para nombrar fiscales, entre el que se encuentra el procurador General de la Nación. En Córdoba, esto ocurrió a mediados de marzo, cuando Schiaretti nombró a un nuevo fiscal General, bajo las reglas que propone el Frente de Todos para la Nación.
La necesidad cordobesa pasa fundamentalmente por cerrar un buen acuerdo para el sector del biocombustible de cara a lo que viene. Justamente, ese asunto parece estar muy trabado para las pretensiones del schiarettismo, y es lo que ha estado tensionando a sus integrantes respecto a la Rosada.
El trueque sería claro. Para Hacemos por Córdoba quedarían condiciones favorables respecto a los biocombustibles, a cambio de un acompañamiento en la reforma del Ministerio Público Fiscal.
PROGRAMA DE AUTOCONSUMO DE BIODIESEL 100% ♻️
— Carlos Gutierrez (@Dip_Gutierrez) April 19, 2021
Hoy junto al Gabinete Productivo acompañamos al Gobernador Juan Schiaretti en el lanzamiento del programa BioCBA-B100C para reemplazar combustibles contaminantes por biocombustibles y producir con autonomía energética. pic.twitter.com/PljS1tBiVk
Además, entraría en juego un crecimiento sostenido en la coparticipación para Córdoba, que hasta ahora destaca el cumplimiento de los pagos por parte de la gestión de Fernández, a pesar de las diferencias surgidas. Aunque no es algo tan simple de lograr para un Gobierno nacional que sufre de “presión alta”, tanto desde afuera como desde adentro.
Para el Gobierno cordobés el movimiento debería ser muy estudiado, ya que podría generar serias irritaciones en el cuadro opositor, que también está tentando al gobernador para impulsar su figura hacia un cargo protagónico a nivel Nacional. De este modo, el schiarettismo se encontraría en un limbo, del cual parece caerse en cualquier momento hacía alguno de los lados, algo que le haría perder valor al espacio que representa un formato central muy cotizado dentro de la grieta.
La realidad indica que, ante necesidades mutuas negociables, Schiaretti y Fernández se han sabido “rascar la espalda”, algo que en épocas de Cristina Kirchner no hubiera sucedido por una cuestión de ego. Teniendo en cuenta la necesidad de cerrar la sanción, no sería sorprendente que el Frente de Todos ceda ante los pedidos cordobeses, que parecen tener la llave de la reforma.
Quedará por verse si es que la negociación se hace realidad con el apoyo del bloque Córdoba Federal a la reforma del Ministerio Público Fiscal, o si la distancia entre las gestiones de Córdoba y Nación se incrementa aún más, junto a las tensiones y la falta de acuerdo peronista (al menos a corto plazo). Lo cierto es que la postura “inamovible” de no apoyar la reforma por parte de los diputados cordobeses del schiarettismo, podría no ser lo que parece.
Llega De Pedro.
El ministro de Interior Wado de Pedro llegará a Córdoba el próximo jueves (27/5) para disertar en un evento de la Fundación Mediterránea, de manera presencial. El funcionario, que fue convocado por la organización para hablar del federalismo en Argentina, en medio de un auditorio que podría ser considerado opositor.
Pero más allá de los motivos protocolares de su visita, De Pedro también encaminará reuniones con funcionarios cordobeses, para ratificar el rumbo de inversión en obra pública en la provincia. Esto podría ser muy importante teniendo en cuenta que sería uno de los temas con los cuales el kirchnerismo busca negociar el apoyo a la reforma del MPF (le hacen falta al menos cinco votos más).
Cabe recordar que el ministro del Interior es uno de los principales impulsores de la idea de un acuerdo entre el Frente de Todos y Hacemos por Córdoba. Para el funcionario, la figura del schiarettismo es fundamental para desarrollar la gobernabilidad plena que busca aún busca el Gobierno, a casi dos años de gestión.
Esta postura sería contraria al ala dura del kirchnerismo, que se encarga de criticar a Schiaretti de manera permanente. De este modo, De Pedro intentará un último tiro de gracia, para ver si logran el apoyo schiarettista.










