CÓRDOBA. En una grieta, existen tres espacios: dos que están ocupados por cierta materia, y uno por el medio que separa a los dos anteriores. En el caso de la política argentina, ambos lados de la grieta están claramente ocupados por el Frente de Todos y Juntos por el Cambio (por ponerle nombre y apellido), pero el gran espacio del medio, que aleja a los dos anteriores, sigue vacante, ya que en todos estos años nadie supo ocuparlo con eficiencia.
CENTRO
Randazzo busca a Schiaretti para rodar por el medio
El ex ministro del Interior de la Nación participó de una videoconferencia en Córdoba, donde compartió escena con varios funcionarios de Hacemos por Córdoba. En la misma, se mostró crítico con el Gobierno nacional, e insistió en la necesidad de abrir una tercera opción sólida a la grieta. Además, enarboló la gestión de Juan Schiaretti y criticó a Alberto Fernández por “falta de poder” dentro de su propio Gobierno.
Justamente allí es donde convergen todas las diferencias entre kirchneristas y antikirchneristas, las cuales establecen incalculables proporciones de distancia entre las ideas y deseos de unos y otros. Lo que precisamente no han sabido notar a tiempo estos espacios es que en el “medio” tal vez haya más gente que en los costados.
Por eso, la pugna por ocupar ese espacio, que lógicamente no puede ser llenado por los referentes de ambos bandos, será ganada naturalmente por referentes que no se hayan recostado sobre ninguno de los dos extremos en los últimos tiempos (aunque nadie resiste al archivo). Y quien mejor representa ese orden “central” hoy por hoy es el gobernador cordobés, Juan Schiaretti.
En más de 20 años de gestión (alternando la gobernación con su socio, José Manuel de La Sota), el ‘Gringo’ ha logrado gestionar de manera auténtica (con muchos errores y otros aciertos) a la segunda provincia más poblada del país, haciendo base fundamentalmente en el desarrollo de la obra pública. Lógicamente, en tantos años de gestión continuada debió lidiar con diferentes gobiernos nacionales, con los cuales se acercó y se peleó de la misma manera, sosteniendo una política “autonomista” para una jurisdicción que tiene muchas armas para defenderse por sí sola.
La llegada formal de la grieta encontró a Schiaretti y su gestión en el medio, aunque nunca quiso asumir ese rol hasta ahora, ya que se reconoce fuertemente el potencial de tomar esa vía. El gobernador cordobés siempre intentó centrarse en la política interna de la provincia para no mancharse con batallas ajenas, aunque ahora sus intenciones son distintas sobre el final de su carrera política.
Todas esas condiciones, además de medir casi siempre “bien” en las encuestas, hacen que Schiaretti sea considerado un referente de un centro que aún está en formación como un territorio inexplorado, tal y como cuando los colonos llegaron a América. Y como todo territorio inexplorado, todos quieren una porción para controlar, aunque muchos buscan directamente rehacer sus historias empezando a construir en un nuevo lugar.
Al parecer estas últimas son las intenciones de Florencio Randazzo, el ex ministro del Interior y Transporte de la Nación, durante los mandatos de Cristina Kirchner. Para Randazzo, la apertura del “centro” significa una nueva oportunidad de cara a lo que se viene, luego de más de 6 años de ausencia.
El ex funcionario fue una pieza clave de la gestión K durante los años cristinistas que tuvo una carrera de más a menos desde el protagonismo. En los últimos años de Randazzo en el poder, el contador debió resignar muchos de sus proyectos personales por órdenes de Kirchner, quien le negó candidatearse en 2015 para darle paso a Daniel Scioli.
Desde entonces, el ex ministro perdió protagonismo en la escena del PJ, partido al cual pertenece. Ahora, con la sociedad solicitando la existencia de una propuesta central, Randazzo encuentra una nueva oportunidad de colocarse como una figura moderada.
En ese orden, el nacido en Chivilcoy ya inició una serie de apariciones públicas, donde fue expresando su postura central. Una de ellas tuvo lugar en Córdoba, cuando el ex ministro participó de la reunión virtual “Foro Intercambios” con distintos dirigentes del arco del schiarettismo, empresarios y emprendedores y compartió ideales sobre la gestión del Gobierno nacional, sobre el cual instaló duras críticas.
Conversamos con jóvenes profesionales y empresarios de Córdoba sobre cómo sacar a la Argentina del estancamiento. #ForoIntercambios pic.twitter.com/E2vF5Kp4dq
— Florencio Randazzo (@RandazzoF) May 13, 2021
Además, Randazzo expresó la necesidad de consolidar un espacio centrado, que deje de lado los extremismos. En 2019, el ex ministro del Interior intentó sumarse a la trunca movida que existió entre Schiaretti, Juan Urtubey, y Roberto Lavagna, entre otros.
En cuanto a lo manifestado en la reunión, las críticas fueron puntualmente dirigidas al modelo de gestión de Alberto Fernández, al cual se criticó por no tomar las riendas del poder y conducir efectivamente el país hacía una recuperación. El foro en sí tiene como principal tópico la materia de recuperación nacional.
En la misma reunión estuvo presente como disertante el ministro de Finanzas local, Osvaldo Giordano, y actual secretario de registros públicos provincial, Andrés Guzmán. De esta manera, Randazzo pudo exponer sus ideas directamente a personas cercanas a Schiaretti, que sin dudas encabezará un espacio protagónico en el armado de una tercera opción dada su salud política.
Tenemos que crear incentivos para que las empresas generen nuevos empleos y discutir una ley laboral nueva, moderna, que respete los derechos de quienes ya tienen trabajo, y que impulse la incorporación del 50% que está afuera del sistema.
— Florencio Randazzo (@RandazzoF) May 13, 2021
Incluso los funcionarios cordobeses adhirieron a la idea de un “fracaso de gestión” de la política de Alberto Fernández. El propio Giordano manifestó que el país se encuentra ante “una política que sin duda ha fracasado”.
De esta manera hay una coincidencia fundamental: distancia de la Casa Rosada. Así, Randazzo comenzó a manifestarse mínimamente como un formador de opinión crítico al Gobierno del Frente de Todos, al que acusa de mantener e incluso empeorar los flagelos que sufre el país.
En ese orden, se refleja lo que realmente piensa la gestión de Hacemos por Córdoba sobre Alberto Fernández, y devela una distancia política muy grande del Panal con la Rosada. De todas maneras, los cordobeses prefieren no quitar el velo de la “relación institucionalmente correcta” para no perder la abundancia económica "coparticipativa" que el kirchnerismo ha traído como ofrenda de paz.












