Como si le faltaran problemas, a Manuel Adorni se le suma otro dolor de cabeza, esta vez en el expediente de la privatización de Tecnópolis. Y entre Karina Milei mirando de cerca el tablero político y un predio que mueve millones, el expediente parece más un enredo de poder que una licitación. Todos los caminos conducen a Roma.
OTRO DOLOR DE CABEZA
Adorni, 'al horni': El expediente de Tecnópolis que lo hunde más en el barro
Manuel Adorni suma otro problema más para la colección, esta vez relacionados a Tecnópolis, negocios y pliegos raros. Y a esta altura van perdiendo la cuenta.
Tecnópolis: un negocio demasiado grande para ser un trámite
Tecnópolis ocupa más de 50 hectáreas en Villa Martelli, con infraestructura ya montada que incluye un estadio techado de 12.000 m2 para 11.000 personas, pabellones de exposiciones por más de 30.000 m2, estacionamientos para miles de vehículos y capacidad de eventos masivos que pueden superar las 100.000 personas. Es, literalmente, una máquina de generar ingresos si se gestiona como negocio.
El proceso de concesión fue impulsado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo que depende de, oh casualidad, la Jefatura de Gabinete de Manuel Adorni, bajo la figura de una "concesión de uso y explotación comercial" por 25 años prorrogables, con un canon base cercano a los $611 millones mensuales. El expediente, al que pudo acceder la periodista Natalia Volosin, también establece como destino del predio: "actividades recreativas, de esparcimiento, ocio y recreación, propuestas deportivas no competitivas, acciones culturales, talleres, juegos, programas de integración comunitaria y demás actividades conexas". Amplio es poco.
El problema surge cuando se cruza ese marco con el negocio real. Se estima que el valor total del contrato podría superar los 300 millones de dólares. Y ahí es donde a uno le empieza a hacer ruido: infraestructura ya construida, ubicación estratégica y uso flexible para el privado, con un retorno estatal que en comparación suena, como mínimo, desparejo.
En el proceso se presentaron tres oferentes, entre ellos el consorcio de DirecTV con Torneos y Competencias, y otro integrado por actores vinculados a medios y entretenimiento como Publirevistas (Clarín-La Nación). También apareció Perfeta Producciones, de Marcelo Fígoli, que finalmente quedó afuera. El expediente avanzó con una velocidad llamativa: primero cierre en enero, luego prórroga a febrero, y preselección en marzo.
Y acá empieza lo más jugoso: el consorcio DirecTV–Torneos se terminó de cerrar prácticamente sobre la hora. Según la documentación, el acuerdo interempresario se firmó el 02/02/26, apenas días antes del cierre del proceso. Después, la escritura societaria completa se terminó de formalizar el 05/02/26, ya con el cronómetro corriendo.
Dentro de ese armado aparecen nombres repitidos en distintos tableros: Marcelo Wegbrait, Fabián Suffern y Ricardo Silbermins, directivos vinculados tanto a DirecTV como a Torneos y al grupo Werthein. Y en paralelo, aparece también Foggia Group, la productora de eventos asociada a Mara Gorini, figura clave del entorno de Karina Milei, que curiosamente estuvo presente en eventos de Tecnópolis.
Karina Milei, Manuel Adorni y el entramado de vínculos que rodea la concesión
Acá el expediente pasa de lo técnico a lo político. Metidos en el medio aparecen Karina Milei, Secretaria General de la Presidencia, y Manuel Adorni, jefe de Gabinete, bajo cuya órbita funciona la AABE. No hay imputaciones judiciales directas sobre la concesión, pero sí una red de vínculos que, cuanto menos, incomodan.
Uno de los puntos más sensibles es la presencia de actores empresariales que orbitan el mismo universo. En el caso de Foggia Group, la empresa fue creada por Marcelo Dionisio, y tuvo como directora a Mara Gorini, mano derecha de Karina Milei. Incluso, según reconstrucciones periodísticas, algunos de los directivos que aparecen en el consorcio DirecTV–Torneos también tuvieron vínculos con estructuras asociadas a esa productora.
En paralelo, el expediente se cruza con otros nombres del sector político y empresarial: los hermanos Nofal, vinculados a Torneos y Competencias; Marcelo Grandío, productor cercano al entorno oficialista; y Nicolás Pakgojz, funcionario que firmó el llamado al concurso y que aparece relacionado con el hijo del fiscal Taiano. En el medio, siempre aparecen conexiones que terminan en el mismo circuito de decisiones.
Yendo a Adorni, en investigaciones previas ya se mencionaban conflictos de interés indirectos vinculados a su entorno familiar, incluyendo la consultora de su esposa, Bettina Angeletti, que tuvo relación comercial con Foggia Group. Hace ruido, aunque nada de esto está judicialmente probado en relación directa con Tecnópolis.
Con todo esto, la concesión no parece otra licitación, sino más bien el Estado avanzando en procesos de concesión acelerados, con los mismos actores y con estructuras privadas que se acomodan rápido a los pliegos.
Hasta ahora, ho hay una imputación formal que lo salde, solo una sumatoria de elementos: plazos ajustados, consorcios armados sobre la marcha, vínculos empresariales que se cruzan con el entorno político y un activo público de enorme valor económico en juego y con condiciones discutidas.
----------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
Se peleó con la dirigencia y un titular se va de River: "Se vende"
Telefe se cansó: borró a su conductor estrella y se desató la polémica
Franco Colapinto paralizado por lo que le confirmaron después del GP de Miami
Botafogo 2 vs Racing 1: La Academia queda muy complicado en Copa Sudamericana



















