ARGENTINA

El encuentro de la obsecuencia, la mentira y la burla

"La obsecuencia estuvo representada por: Urribarri, Alperovich, Gioja, Capitanich. La mentira fue personificada por: Abal Medina, Kunkel, Larroque, Mariotto. La burla fue simbolizada por: Boudou, Infrán, Closs. Estuvieron todos, no cabe duda, los que simbolizan con claridad lo que un amigo denomina el “ladriprogresismo”. Los paranaenses los aguantamos estoicamente y sin temor", explicó el autor, periodista entrerriano.

 

por DANIEL LUJAN
 
PARANÁ (Especial para Urgente24). Nunca los paranaenses habíamos tenido la oportunidad de tener en nuestra ciudad a todos los que conforman la parte esencial del relato K: Sus ejecutores.
 
Por primera vez en forma directa escuchamos, o leímos, en los medios paraoficiales y oficiales (habría que decir en todos los medios, porque en Entre Ríos, independientes prácticamente ya no quedan), a las principales lenguaraces del modelo explayarse con todo su andamiaje de cuentos y fantasías, recordándoles a sus acólitos que no olviden que gran parte de la vida es un sueño; y que Él, Ella y Ellos son los hacedores de ese sueño.
 
Estaban todos los exponentes de la realidad manipulada, más desesperados que nunca, tratando de ver cómo hacer para seguir manteniendo la mentira de la “revolución”. Esa revolución que solo está en sus mentes enfermas de poder y que ante la inminencia del final, que lo perciben con claridad, tratan de evitar “lo que ya no será”, deformando para ello aún más sus acciones.
 
Ellos son los encargados seguir llevando “el relato de la mentira”, que fuera instalado por Él, en su maquiavélica forma de sumar poder. Por más extravagante que parezca, “el relato” y “la mentira” son en definitiva los mejores soldados del kirchnerismo y el sostén de Ella.       
 
En provincias como la nuestra la gran mayoría de la prensa, manipulada económica y orgánicamente por el gobierno de Sergio Urribarri, con los recursos que aportamos todos los entrerrianos, se presta gustosamente al juego de uniformar la conciencia colectiva, y ello, permite que subsista en algunas mentes alienadas la posibilidad de perpetuar el modelo. Hoy la “Ley de Desacato”, implementada en el primer gobierno de Perón, y que se aplicaba a todo aquel periodista que criticara los actos de gobierno, ha sido reemplazada por la “ley de la billetera”, que al menos en estos lares, ha resultado más que eficaz.
 
Los que vivimos la realidad tal como es, contrariamente al sueño que viven los agraciados del kirchnerismo, nos parece estar viviendo un mal sueño. Pero al tenerlos tan cerca, y leerlos y escucharlos, a los “hacedores del relato”, nos damos cuenta de lo vacío que son, de lo poco sustentable de sus ideas, y entonces visualizamos lo fácil que será derrotarlos.
 
Estuvieron todos bien representados en este mal llamado “cónclave” por el periodismo local (deberían haberse tomado el trabajo de saber que es un cónclave. Habría sido muy fácil saberlo en este momento tan especial que vivimos los argentinos por la elección del nuevo Papa).
 
La OBSECUENCIA estuvo representada por: Sergio Urribarri, José Alperovich, José Luis Gioja y 'Coqui' Capitanich.
 
La MENTIRA fue personificada por: Juan Manuel Abal Medina (h), Carlos Kunkel, Andrés Larroque, Juan Gabriel Mariotto.
 
La BURLA fue simbolizada por: Amado Boudou, Gildo Infrán, Maurice Closs.
 
Estuvieron todos, no cabe duda, los que simbolizan con claridad lo que un amigo denomina el “ladriprogresismo”.
 
Los paranaenses los aguantamos estoicamente y sin temor. En definitiva nos quedo muy claro que todos ellos son nada más que “puro verso”.