Desastre ecológico en Hungría: El barro tóxico es imparable ( y podría llevar un año limpiar el derrame)

Una sustancia cargada de metales pesados similar a un 'lodo rojo' se fugó el lunes (04/10) de una planta de alumnio en Hungría. El material avanza aunque los voluntarios intentan detenerlo, y avizoran que el desastre que afecta a varios pueblos podría durar hasta un año hasta ser limpiado.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Cuando todavía es reciente el derrame de crudo de British Petroleum en el Golfo de México, otro desastre ecológico provocado por el hombre ocurre en Hungría.
Es que una marea de residuos tóxicos provocada por la fuga de un derivado de aluminio de la empresa Mal S.A. ocurrida el lunes (04/10) provocó la muerte de al menos 4 personas y un centenar resultaron heridas de gravedad y ya cubrió 3 provincias del oeste del país. Las autoridades del país ya declararon el estado de emergencia ante "el mayor desastre ecológico de la historia del país", que incluso puede agravarse si contamina las aguas de los ríos Marcali, Raba y Danubio.
La catástrofe ocurrió al romperse el dique que almacena unos 30 millones de metros cúbicos de fango rojo, un derivado de la elaboración de la alúmina de la que se obtiene el aluminio, metal que tiene a Hungría como uno de los grandes productores.
Mientras la fiscalía investiga si hubo un problema técnico o un error humano, un batallón de bomberos y voluntarios intentan neutralizar esta especie de barro tóxico. Conformada por 1,1 millón de metros cúbicos que contienen importantes cantidades de silicio, hierro y otros metales pesados como plomo, inundó una zona de 40 kilómetros cuadrados, donde afectó a las comunas de Ajka, Devecser,Kisberzseny, Kolontar, Somlóvásárhely, Somlójeno y Tüskevár, según cables de agencia.
"Más de 400 pobladores debieron ser evacuadas hasta ahora", dijo el premier Viktor Orban, quien se apresuró a descartar la presencia de emisiones radioactivas. No obstante, muchos habitantes sufren irritación de los ojos y la nariz, según se publicó.
En la nómina de víctimas fatales figuran 2 adultos e igual cantidad de niños (el cadáver de una beba de 12 meses fue hallado en su casa anegada).
En tanto, las autoridades libran una carrera para salvar al Danubio. "El impacto ecológico puede ser muy amplio y tardar mucho tiempo en neutralizarse, porque los metales pesados y la soda cáustica forma un mezcla tóxica muy peligrosa", dijo a Reuters Katerina Ventusova, de Greenpeace.
La soda hace que el fango sea extremadamente alcalino. "Esto significa que causa quemaduras al contacto con la piel y si es ingerido puede ser mortal", explica Julian Siddle, de la Unidad de Ciencia de la BBC.
Para aminorar el impacto destructivo del lodo en el río Danubio, se está vertiendo yeso en uno de sus afluentes, el río Marcal. El yeso reacciona con la soda cáustica disminuyendo su alcalinidad.
Y aunque una serie de trabajos de reparación están en curso, los especialistas estiman que serán necesarios varios días para completarlos. Para peor, la fabricación de aluminio siguió tras el accidente y recién en las últimas hora quedó suspendida.
"Si bien el nivel del vertido parece haberse estabilizado, no es descabellado pensar que puede romperse otro de los diques", alertó un funcionario que prefirió el anonimato.
Además del cálculo de perjuicios económicos que ya trepa a 38 millones de euros, Greenpeace trazó un preocupante diagnóstico: "Tememos daños duraderos en el medio ambiente, ya que una vez filtrada en el terreno, la sustancia puede envenenar no sólo los cultivos, sino también el agua potable".
"Este fango hirviente es cancerígeno y puede ser transportado por el viento hasta un radio de 15 kilómetros", agregó la ONG ecologista. 
Zsolt Szegfalvi, presidente de la oficina local de Greenpeace, explicó que "cuando el barro se seque, los vientos podrán levantar el polvo, lo que podrá causar problemas de salud para los habitantes", según un comunicado.
Las autoridades advirtieron que habrá que retirar la tierra afectada, cubierta ahora por una capa de dos centímetros de espesor de lodo tóxico, y que esta zona agrícola no podrá ser cultivada en al menos un año. Mientras, el PH del agua en el río Marcal es superior a 13, lo que indica un alto grado de alcalinidad muy venenosa.
Gabor Figeczky, responsable de WWE-Adena en Hungría, indicó que en el curso superior de este río "murió toda forma de vida". "El aire también está envenenado. Es irritante al respirar", aseguró Figeczky, que se desplazó a la zona del desastre.