Dicen los sociólogos que el 25% de las parejas rompen después del verano. Los motivos son muchos y muy variados pero, sean cuáles sean, ponen en evidencia que la relación no era tan sólida como parecía. De ahí que el verano sea para muchas parejas una auténtica prueba de fuego aunque ellos mismos no lo sepan. Y es que durante el año, el trabajo y la rutina diaria pueden dar una falsa sensación de estabilidad o felicidad.
Si te da miedo perder a tu pareja en verano, lo primero que debes hacer es pensar en los motivos que te inducen a tener ese temor y luego intentar buscar una solución realista. Este análisis te puede llevar a solucionar problemas que les están impidiendo avanzar, a consolidar una relación aún incipiente, o a asumir que tal vez la relación esté llegando a su fin. Te ayudamos a realizar un "clinic" de tu relación paso a paso y te damos soluciones para cada caso.
Claves para evitar que se rompa la pareja este veranito
El verano es la época en la que más rupturas se producen. Cuando las vacaciones son por separado, existe el riesgo de las infidelidades y el enfriamiento. Y cuando son conjuntas, el problema puede ser que no se aguanten. ¿Creés que te puede pasar alguna de estas cosas? Te damos algunos consejos para evitarlo.
27 de diciembre de 2006 - 00:00
# Problemas y soluciones
Antes de forzar ninguna situación incómoda, discutir con él o irte de vacaciones sin ganas, piensa en cuál puede ser el motivo de tu inquietud,
Llevan poco tiempo juntos:
En este caso pueden darse dos situaciones:
- Vacaciones por separado. Iniciaron hace poco la relación, cada uno va a pasar las vacaciones por su cuenta y no sabés qué va a ocurrir a la vuelta. Tu preocupación es normal, pero no debes exagerarla, es más, el verano puede venirles bien para aclarar si lo de ustedes fue un rollo o algo más.
Solución. Primero, no debés crearte demasiadas expectativas, así no sufrirás decepciones. Segundo, no lo agobies llamándolo todos los días, pensará que te tiene a sus pies. Tercero, no fuerces la situación para pasar las vacaciones juntos si él no insinúa nada al respecto. Cuarto, cuando hables con él no lo interrogues ni pretendas saber todo lo que hace o con quien está, valorará mucho más tu discreción. Quinto, tené confianza en vos misma, si te mantienes un poco alejada te echará mucho más de menos y sentirá curiosidad por conocerte más.
- Vacaciones juntos. Se acaban de conocer, él o vos propusieron irse juntos de vacaciones y la convivencia te da un poco de miedo. Solución. Lo primero, intentá ir con más gente e incluso dormir en habitaciones separadas para no generar ninguna situación violenta. Si compartís habitación, no asumas el papel de madre y ordenes tus cosas y las suyas. Tratá de ir despacio, sin adelantar acontecimientos, hacer planes de futuro o preguntarle qué siente por vos; dejá que las cosas fluyan y aprovechá para ir conociéndolo. Andá con la mente abierta y el espíritu tolerante, al principio cuesta amoldarse a una persona nueva, incluso el sexo necesita "rodaje" para ser bueno. Si fue él quien propuso la idea y vos crees que se conocen lo suficiente, dile que ya tenías planes.
Van por separado. En este caso todo depende de si es de mutuo acuerdo o es uno de los dos quien quiso tener más libertad. ¿Te atormenta la sombra de la infidelidad?
Se va con sus amigos. Él ha insistido en irse de vacaciones con sus amigos y no te fiás de lo que pueda hacer. En este caso debes valorar con la mayor sinceridad posible tu relación de pareja: ¿sos celosa?, ¿te falta confianza en ti misma?, ¿tenés motivos reales para desconfiar?, ¿es una cuestión de independencia? Soluciones. Si crees que el problema es tu inseguridad, debes superar este sentimiento y ponérselo fácil, todo el mundo necesita momentos de independencia que son positivos para romper la rutina de la relación.
Agobiándolo o haciéndole una escena conseguirás todo lo contrario: lo empujarás vos misma a irse con otra. Mostrale que estás tranquila, respetá su intimidad y ¡andate vos unos días con tus amigas! Pero si creés que tus sospechas son reales, entonces debes ser valiente y replantearte tu relación.
Me voy con mis amigas. Sos vos la que necesita unas vacaciones sólo de chicas, para disfrutar de tus amigas, romper con la rutina y... ¿algo más? Soluciones. Si lo que querés es perderlo de vista para poder estar con otros chicos, sé justa y finalizá tu relación; o al menos se sincera para que él pueda hacer lo mismo. Si lo único que querés es un poco de independencia y hacer cosas de chicas, ¡disfrutalo! y no dejes que te amargue las vacaciones.
Están en crisis. Cuando hay problemas en una pareja las vacaciones pueden ponerlos aún más en evidencia y desencadenar un desenlace inesperado. Valorá si quieres pasar ese mal trago:
Se van juntos. No están en su mejor momento y te da miedo que, al estar de repente solos y sin nada concreto que hacer, de repente se haga evidente que ya no sentís lo mismo. Soluciones. Pensalo bien: si tenés claro que él o vos ya no están enamorados, irse de vacaciones juntos sólo sería alargar la agonía. Si creés que es una crisis y al menos vos querés superarla, aparcá los problemas y los reproches en casa y andá a redescubrir a esa persona de quien te enamoraste, al menos lo habrás intentado.
Van separado. La crisis es tan evidente que decidieron pasar las vacaciones por separado para aclarar sus sentimientos. Soluciones. Si sos vos quien no lo tiene claro, intentá no tener contacto con él durante ese tiempo, no llamarlo ni darle falsas esperanzas por miedo a arrepentirte y que luego no esté. Si es él quien tiene dudas, no le supliques ni le hagas una escena para ablandarlo, acepá la situación y tratá de llevarla con dignidad. Si pasadas las vacaciones sigue sin aclararse, dejalo, la incertidumbre te hará más daño que la propia ruptura.
Me aburro con él
Aunque parezca mentira, ésta situación es muy común entre las parejas que llevan mucho tiempo juntas. Durante el año cada uno tiene su trabajo, sus obligaciones, sus horarios y no os veis demasiado. Pero en vacaciones vas a pasar las 24 horas del día juntos, sin nada que hacer, y no sabés si lo vas a soportar.
Solución. Si las cosas no siempre fueron así y creés que se siguen queriendo, tenés que darle un giro radical a tu vida, así que aprovechá las vacaciones para empezar. Lo primero es analizar en qué cambiaste vos y pensar en cuáles son sus quejas. Será más fácil que él cambie si vos lo haces primero. Después, pensá en qué tipo de vacaciones te gustaría tener a cada uno e intentá hacer una combinación de ambas (playa, montaña, con niños, haciendo deporte...). Cambiá totalmente tu actitud, no te acomodes: proponele excursiones, actividades, cosas diferentes, excesos... Y si creés que ni eso bastaría para despertar la chispa, proponele pasar las vacaciones por separado para que vuelvan a extrañarse (de los celos).
Claves para evitar conflictos
Aunque se lleven bien, las vacaciones pueden ocasionar momentos de estrés en las parejas. Evitalos siguiendo estos consejos:
- No idealices las vacaciones. Todos tus sueños no se van a hacer realidad en vacaciones, es más, puede que no sean tan perfectas como imaginás. Así todo lo bueno te sorprenderá especialmente.
- Pacta las vacaciones. Si son las únicas que tenés, deben ser del agrado de los dos. Ni te sacrifiques vos por él ni seas egoísta y le lleves siempre donde vos quieras.
- Escuchá a tus hijos. Si van todos juntos de vacaciones, intentá que a ellos también les guste el plan, así no los tendrás todo el día de mal humor o quejándose.
- Se flexible. Son vacaciones para los dos, dejá que haga lo que quiera, no le exijas los deberes y obligaciones que normalmente tiene en casa. Hazle la vida fácil para que él te la haga a vos.
- Dedicale tiempo. Hacer absolutamente todo juntos puede llegar a ser agobiante. Tómense tiempo para ustedes solos, luego les gustará más estar juntos.
- Comunicate. Aprovechá las vacaciones para hablar más. Aunque discutan, hay que hablarlo todo, al final siempre se encuentran.
No seas estricta. Ten sentido del humor, desdramatiza las posibles incidencias que puedan ocurrir, distiende el clima. Y, sobre todo, huye de los victimismos.
Antes de forzar ninguna situación incómoda, discutir con él o irte de vacaciones sin ganas, piensa en cuál puede ser el motivo de tu inquietud,
Llevan poco tiempo juntos:
En este caso pueden darse dos situaciones:
- Vacaciones por separado. Iniciaron hace poco la relación, cada uno va a pasar las vacaciones por su cuenta y no sabés qué va a ocurrir a la vuelta. Tu preocupación es normal, pero no debes exagerarla, es más, el verano puede venirles bien para aclarar si lo de ustedes fue un rollo o algo más.
Solución. Primero, no debés crearte demasiadas expectativas, así no sufrirás decepciones. Segundo, no lo agobies llamándolo todos los días, pensará que te tiene a sus pies. Tercero, no fuerces la situación para pasar las vacaciones juntos si él no insinúa nada al respecto. Cuarto, cuando hables con él no lo interrogues ni pretendas saber todo lo que hace o con quien está, valorará mucho más tu discreción. Quinto, tené confianza en vos misma, si te mantienes un poco alejada te echará mucho más de menos y sentirá curiosidad por conocerte más.
- Vacaciones juntos. Se acaban de conocer, él o vos propusieron irse juntos de vacaciones y la convivencia te da un poco de miedo. Solución. Lo primero, intentá ir con más gente e incluso dormir en habitaciones separadas para no generar ninguna situación violenta. Si compartís habitación, no asumas el papel de madre y ordenes tus cosas y las suyas. Tratá de ir despacio, sin adelantar acontecimientos, hacer planes de futuro o preguntarle qué siente por vos; dejá que las cosas fluyan y aprovechá para ir conociéndolo. Andá con la mente abierta y el espíritu tolerante, al principio cuesta amoldarse a una persona nueva, incluso el sexo necesita "rodaje" para ser bueno. Si fue él quien propuso la idea y vos crees que se conocen lo suficiente, dile que ya tenías planes.
Van por separado. En este caso todo depende de si es de mutuo acuerdo o es uno de los dos quien quiso tener más libertad. ¿Te atormenta la sombra de la infidelidad?
Se va con sus amigos. Él ha insistido en irse de vacaciones con sus amigos y no te fiás de lo que pueda hacer. En este caso debes valorar con la mayor sinceridad posible tu relación de pareja: ¿sos celosa?, ¿te falta confianza en ti misma?, ¿tenés motivos reales para desconfiar?, ¿es una cuestión de independencia? Soluciones. Si crees que el problema es tu inseguridad, debes superar este sentimiento y ponérselo fácil, todo el mundo necesita momentos de independencia que son positivos para romper la rutina de la relación.
Agobiándolo o haciéndole una escena conseguirás todo lo contrario: lo empujarás vos misma a irse con otra. Mostrale que estás tranquila, respetá su intimidad y ¡andate vos unos días con tus amigas! Pero si creés que tus sospechas son reales, entonces debes ser valiente y replantearte tu relación.
Me voy con mis amigas. Sos vos la que necesita unas vacaciones sólo de chicas, para disfrutar de tus amigas, romper con la rutina y... ¿algo más? Soluciones. Si lo que querés es perderlo de vista para poder estar con otros chicos, sé justa y finalizá tu relación; o al menos se sincera para que él pueda hacer lo mismo. Si lo único que querés es un poco de independencia y hacer cosas de chicas, ¡disfrutalo! y no dejes que te amargue las vacaciones.
Están en crisis. Cuando hay problemas en una pareja las vacaciones pueden ponerlos aún más en evidencia y desencadenar un desenlace inesperado. Valorá si quieres pasar ese mal trago:
Se van juntos. No están en su mejor momento y te da miedo que, al estar de repente solos y sin nada concreto que hacer, de repente se haga evidente que ya no sentís lo mismo. Soluciones. Pensalo bien: si tenés claro que él o vos ya no están enamorados, irse de vacaciones juntos sólo sería alargar la agonía. Si creés que es una crisis y al menos vos querés superarla, aparcá los problemas y los reproches en casa y andá a redescubrir a esa persona de quien te enamoraste, al menos lo habrás intentado.
Van separado. La crisis es tan evidente que decidieron pasar las vacaciones por separado para aclarar sus sentimientos. Soluciones. Si sos vos quien no lo tiene claro, intentá no tener contacto con él durante ese tiempo, no llamarlo ni darle falsas esperanzas por miedo a arrepentirte y que luego no esté. Si es él quien tiene dudas, no le supliques ni le hagas una escena para ablandarlo, acepá la situación y tratá de llevarla con dignidad. Si pasadas las vacaciones sigue sin aclararse, dejalo, la incertidumbre te hará más daño que la propia ruptura.
Me aburro con él
Aunque parezca mentira, ésta situación es muy común entre las parejas que llevan mucho tiempo juntas. Durante el año cada uno tiene su trabajo, sus obligaciones, sus horarios y no os veis demasiado. Pero en vacaciones vas a pasar las 24 horas del día juntos, sin nada que hacer, y no sabés si lo vas a soportar.
Solución. Si las cosas no siempre fueron así y creés que se siguen queriendo, tenés que darle un giro radical a tu vida, así que aprovechá las vacaciones para empezar. Lo primero es analizar en qué cambiaste vos y pensar en cuáles son sus quejas. Será más fácil que él cambie si vos lo haces primero. Después, pensá en qué tipo de vacaciones te gustaría tener a cada uno e intentá hacer una combinación de ambas (playa, montaña, con niños, haciendo deporte...). Cambiá totalmente tu actitud, no te acomodes: proponele excursiones, actividades, cosas diferentes, excesos... Y si creés que ni eso bastaría para despertar la chispa, proponele pasar las vacaciones por separado para que vuelvan a extrañarse (de los celos).
Claves para evitar conflictos
Aunque se lleven bien, las vacaciones pueden ocasionar momentos de estrés en las parejas. Evitalos siguiendo estos consejos:
- No idealices las vacaciones. Todos tus sueños no se van a hacer realidad en vacaciones, es más, puede que no sean tan perfectas como imaginás. Así todo lo bueno te sorprenderá especialmente.
- Pacta las vacaciones. Si son las únicas que tenés, deben ser del agrado de los dos. Ni te sacrifiques vos por él ni seas egoísta y le lleves siempre donde vos quieras.
- Escuchá a tus hijos. Si van todos juntos de vacaciones, intentá que a ellos también les guste el plan, así no los tendrás todo el día de mal humor o quejándose.
- Se flexible. Son vacaciones para los dos, dejá que haga lo que quiera, no le exijas los deberes y obligaciones que normalmente tiene en casa. Hazle la vida fácil para que él te la haga a vos.
- Dedicale tiempo. Hacer absolutamente todo juntos puede llegar a ser agobiante. Tómense tiempo para ustedes solos, luego les gustará más estar juntos.
- Comunicate. Aprovechá las vacaciones para hablar más. Aunque discutan, hay que hablarlo todo, al final siempre se encuentran.
No seas estricta. Ten sentido del humor, desdramatiza las posibles incidencias que puedan ocurrir, distiende el clima. Y, sobre todo, huye de los victimismos.








