TRABAJO, INDIGENCIA Y POBREZA EN TIEMPOS DE MACRI

Poco se había ganado en 2017, mucho se perderá en 2018

¿Por qué muchos ya no le creen a Mauricio Macri y su gabinete? Porque exageran cuando no hay que hacerlo, o bien engañan en otras ocasiones, y esto ocurre en temas muy sensibles para la sociedad, en especial para el electorado más desconfiado acerca de las bondades de Cambiemos. El El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) toma como ejemplo lo que ocurrió durante 2017 y el 1er. Trimestre de 2018: La economía creció. Sin embargo, no bajaron en forma proporcional la pobreza, la indigencia, el trabajo en negro y la desocupación. Los peores número son los del conurbano bonaerense, según los autores, del centro de estudios mencionado.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (ISEPCi). En marzo de este año, el Presidente anunciaba para el último semestre del 2017 un descenso de la pobreza de varios puntos respecto a la primera parte del mismo año. “Es una noticia que nos da esperanza”, afirmó esa vez.

Seis meses después Macri dice: “La reducción de la pobreza se va perder”. O sea que durante el 1er. semestre de este año aumentó nuevamente.

¿Es muy sorpresivo este cambio o la pobreza se mantuvo en altos niveles aun en ese período de crecimiento? Veamos.

Durante el 2017 la economía creció 2,9%, con picos mensuales en octubre (+5,2%) y noviembre (+4,3%). En el primer trimestre de este año siguió el ascenso: enero (+4,0), febrero (+5,0) y marzo (+2,1).

Desmenuzados los datos de los 4 trimestres del 2017, y el 1ro. de este año, se ve que ese crecimiento no permitió que la pobreza y la indigencia descendieran en la misma proporción.

En el promedio de todo el país, trimestre a trimestre, la pobreza osciló entre el 27% y el 29% llegando a superar el 31% en el 2do. trimestre del año pasado. La indigencia se movió alrededor del 5% de la población total del país. Pero es en el conurbano bonaerense donde se verifican –durante los 5 trimestres analizados- los más altos niveles de pobreza e indigencia.

Las causas hay que buscarlas en las diferencias sustanciales entre el avance de los precios de las Canastas Básicas y los aumentos otorgados a los salarios.

Según el relevamiento de precios de las Canastas Básicas del IBP/ISEPCI, y del Índice de Salarios publicado en mayo pasado por el INdEC, en ningún caso los aumentos promedios de los salarios, ya sean públicos o privados, registrados o no registrados, alcanzan a cubrir los aumentos de precios de los alimentos registrados durante el último año.

Sin dejar de tener presente que estábamos en presencia de un período de crecimiento de la economía, a lo largo de los últimos 4 trimestres, la cantidad de puestos de trabajo permaneció estable con un leve crecimiento, pero el empleo en blanco (registrado) proporcionalmente decreció, mientras que fue el no registrado (en negro) el que creció.

Siguiendo evolución del empleo es importante observar el desarrollo de las tasas de desocupación. Según las cifras oficiales, los porcentajes comparados entre los mismos trimestres de los dos últimos dos años (2016 recesivo, 2017 en crecimiento) los niveles de desocupación no variaron mucho.

El 7,2% de desocupación del 4to. trimestre 2017, celebrado por el gobierno como el más bajo de los últimos tiempos, no fue muy diferente al 7,6% de igual período del recesivo 2016. Mientras que al igual que con los índices de pobreza, indigencia y trabajo en negro, los más elevados están en el conurbano bonaerense.

Los propios anuncios del gobierno para este 2do. semestre del año predicen una fuerte caída de la actividad económica. Todas las tendencias negativas para los sectores de menores ingresos que estuvieron presentes en el período de crecimiento, (incluidos los primeros tres meses de 2018) seguramente se van a profundizar de aquí en adelante.

Poco se había ganado en el 2017, mucho se seguirá perdiendo en 2018.