Rocco Siffredi es sinónimo de cine porno. O de otro cine porno. El que él diferencia muy bien del actual.
ROCCO SIFFREDI
"El porno no sirve como educación sexual, es sólo entretenimiento"
El legendario actor para adultos diferencia muy bien el cine que él hace del actual y marca los límites de las producciones online.
"Recuerdo que antes hacer porno consistía en follar. Y era no sólo más divertido, sino mucho más real. Ahora lo que se filma es sólo un primerísimo plano donde no se ve al actor. Ya no hay guión ni diálogos... Ahora todo son cuerpos, cuerpos... Ni siquiera, son sólo partes de cuerpos", le dice a su entrevistador del diario madrileño El Mundo a propósito del estreno de un documental sobre su vida: 'Rocco', de los franceses Thierry Demaiziere y Alban Teurlai.
A los 53 años y 3 décadas en la industria a cuesta, la legendaria estrella para adultos italiana revela qué ha sacado luego de tantos años en el oficio.
"Si para algo me ha servido mi oficio es para constatar de forma evidente lo hipócrita que es la sociedad. La sociedad no nos acepta. Nos miran en la distancia como algo glamuroso incluso, pero eso es falso. En realidad, somos una enfermedad para ella. No nos aceptan. Siempre que me entrevistan como ahora me pasa lo mismo. En la tele por ejemplo, justo antes de encender las cámaras, el presentador o presentadora me dice lo mismo: 'Soy un gran fan de usted, me encantan sus películas, le admiro'. Y en cuanto empieza el programa, todo eso se acabó, se ponen serios y me tratan como si acabara de llegar de Marte... Yo nunca he mentido ni me he mentido a mí mismo sobre mi trabajo. Sé lo que hago y nunca he querido hacer otra cosa ni disculparme por lo que hago", dice.
Cuenta que descubrío su pasión a los 11 años cuando entendió que su sexualidad " no tenía nada que ver con la de ninguno de mis amigos". "Me tocaba y me masturbaba. Y cuanto más me tocaba, más me masturbaba. Fui ingresado en el hospital por cistitis. Toda esa zona estaba irritada de verdad. Lo siguiente que recuerdo es que a los 13 años descubrí una revista en la que aparecía Supersex, un actor porno muy famoso en los 70. En la primera página salía con una rubia, en la segunda con una morena, en la tercera con una pelirroja y en la cuarta con las tres juntas. Lo vi claro", asegura.
A esa edad para él tenían otros planes. "Mi madre quería que fuera cura", recuerda entre risas. Tal vez ese deseo materno haya estado vinculado con la tragedia familiar que les tocó vivir. "Cuando tenía seis años, mi hermano murió de epilepsia mientras dormía. Él tenía 12. No se pudo hacer nada. Eso afectó terriblemente a mi madre. No se repuso en dos años y mi padre no fue él nunca más. Quedaron completamente marcados por la tragedia y eso me marcó a mí también. Me volví una persona muy agresiva. Crecí con una especie de melancolía de la que nunca fui capaz de deshacerme", confiesa.
Pero el porno no solamente era un medio de vida para Rocco, también canalizaba una patología. "Durante 20 años he sido adicto al sexo. Necesitaba hacerlo tres veces al día mínimo. A los 40 años decidí dejar el porno principalmente por mis hijos, pero seguí enganchado. Empecé a estar con tres prostitutas al día y entonces es cuando de verdad me volví loco. Dejé de cobrar para pasar a pagar por el sexo. Me di cuenta de mi verdadero problema en ese momento", dice.
Consultado sobre si el porno en internet cumple una "función social", Siffredi responde tajante: "No. El porno no sirve ni puede servir como educación sexual. Es sólo entretenimiento. Rocco no puede ser profesor de sexo del hijo de nadie".






