Los ejercicios de Kegel fueron creados por el ginecólogo Arnold Kegel para controlar la incontinencia urinaria de sus pacientes en la década de 1940. Su artículo fue publicado en 1948.
BENEFICIOS
Los ejercicios de Kegel: ¿Cómo mejoran las relaciones sexuales?
Los ejercicios de Kegel tiene muchos y variados beneficios. Ayuda a prevenir la incontinencia urinaria y, también, a mejorar las relaciones sexuales. A partir de fáciles ejercicios, se pueden fortalecer los músculos pélvicos.
El objetivo de estos ejercicios es fortalecer los músculos pélvicos, que sostienen el útero, la vejiga y los intestinos. Pero, además, pueden ayudar a mejorar las relaciones sexuales.
Los ejercicios de Kegel ayudan a las mujeres que tienen problemas para alcanzar un orgasmo y a los hombres con problemas de eyaculación precoz.
Cuando una mujer no tiene experiencia sexual, su vagina es tensa porque todavía no ha aprendido a relajar los músculos. Si estos músculos no se fortalecen cuando se estiran, puede que nunca se desarrolle la capacidad de apretar cosas que se introducen en la vagina. Por lo tanto, cuando no están fortalecidos, disminuye el roce entre las paredes vaginales y lo que se introduzca entre ellas.
Por eso, estos ejercicios son muy beneficiosos para las relaciones sexuales. Tener los músculos pélvicos fuertes puede aumentar la intensidad del orgasmo. En el hombre, le da una mayor capacidad para elegir el momento de eyacular y aumentar el volumen de sangre en el pene para conseguir erecciones más firmes.
Sin embargo, esa no es su única función. Sirven para prevenir la incontinencia urinaria y preparar a los músculos de la pelvis para el parto. Además, al tener estos músculos fortalecidos y tonificados, se pueden contrarrestar los problemas que aparecen con los años y la vejez.
Es importante mantener fortalecidos los músculos pélvicos porque cuando se debilitan, los órganos de la pelvis descienden y caen sobre la vagina. Se produce el prolapso de los órganos pélvicos, o prolapso de vejiga y útero. Esto genera una presión en la parte baja del abdomen y produce incontinencia urinaria o fecal.
Los ejercicios también fortalecen el ano y evitan que se produzcan problemas de incontinencia fecal.
Los músculos pélvicos pueden perder fuerza y elasticidad por el embarazo, el parto, el sobrepeso, la tos crónica, la edad y la predisposición genética.
Algunos ejercicios son:
-Cuando vayas a orinar, hay que arrancar y después parar. En las mujeres, los músculos de la vagina, la vejiga o el ano se ponen firmes y se desplazan hacia arriba. Éstos son los músculos del piso pélvico y si están firmes, el ejercicio está bien hecho. Los muslos, los glúteos y el abdomen deben estar relajados. Éste es el movimiento básico.
-Meter un dedo en la vagina y tratar de apretarlo con los músculos de la vagina. Hay que sentir que la vagina se tensa y los músculos se mueven hacia arriba.
Sin embargo, no hay que acostumbrarse a frenar la orina mientras uno va al baño porque puede debilitar los músculos.
Cuando está claro cómo es el movimiento, es bueno realizar los ejercicios de Kegel 3 veces por día:
-La vejiga tiene que estar vacía. Después hay que sentarse o acostarse y apretar los músculos del piso pélvico. Hay que mantener apretado por 8 segundos. Luego, relajar los músculos y contar hasta 10. Esto hay que repetirlo 10 veces, 3 veces al día: por la mañana, la tarde y la noche.
Realizarlos con la vejiga llena puede hacer que ésta no se vacíe completamente y, en consecuencia, aumentar el riesgo de desarrollar infecciones urinarias.
Pero hay que tener algunos cuidados al practicas los ejercicios de Kegel:
-No hay que practicarlos en el momento en que se está orinando, más de 2 veces al mes. Puede provocar que se debiliten los músculos del piso pélvico con el tiempo.
-Si las mujeres realizan los ejercicios de manera incorrecta o con demasiada fuerza, los músculos vaginales se pueden tensionar demasiado y generar dolor durante las relaciones sexuales.
-La incontinencia puede volver si se dejan de realizar estos ejercicios.
-Una vez que se empiezan a hacer los ejercicios, pueden pasar varios meses para que la incontinencia disminuya.







