El presidente ruso Vladimir Putin se reunió durante más de tres horas con el primer ministro Ariel Sharon. Desde 1948, es decir, desde la creación del Estado de Israel, que no se realizaba un encuentro de este tipo, es decir entre un líder ruso y uno israelí.
El primero de la historia: Presidente ruso viajó a Israel
El presidente ruso Vladimir Putin realizó una histórica vista a Israel donde fue recibido por el primer ministro Ariel Sharon, al que le aseguró que la venta de armas que Moscú hizo a Siria no representa peligro alguno para Tel Aviv.
Putin tranquilizó a Sharon al que le aseguró que la venta de armas que Moscú trabó con Siria no afectara en absoluto y no serán utilizadas contra Israel. Sharon además teme que estas armas terminen en Irán u otros países árabes o en manos de grupos terroristas. "Las armas rusas no son un peligro para Israel", prometió Putin.
Sharon declaró que en conjunto, los gobiernos de Rusia e Israel, decidieron aumentar significativamente su cooperación en términos de inteligencia. "Somos aliados estratégicos cuando se trata de cualquier cosa que tenga que ver con la guerra contra el terrorismo", le dijo Putin a Sharon.
Putin le entregó una escultura en bronce a Sharon de dos metros cincuenta de altura que simboliza los sufrimientos padecidos por los judíos durante la segunda guerra mundial.
El museo de Tel Amiv, Yad Vashem no aceptó la estatua por temor a que los desnudos que representa puedan ofender ciertas sensibilidades religiosas.
Aquella escultura será instalada en los jardines de la residencia oficial del presidente israelí. Esta obra de arte fue realizada por un escultor georgiano, Zurab Tseriteli, y representa a seis personas desnudas y demacradas, entre ellas un niño, de pie detrás de los alambres de púa de un campo de concentración.









