La pandemia ha incorporado al uso cotidiano el alcohol en gel, los barbijos o tapabocas, los guantes descartables y ahora llegan los túneles o cámaras o pasillos o casetas sanitizantes o desinfectantes, para la eliminación de microorganismos, virus y bacterias vegetativas.
CABINAS SANITIZANTES
Un equipo imprescindible para la salida del aislamiento social
Los túneles o cámaras o pasillos o casetas sanitizantes o desinfectantes comienzan a resultar imprescindibles en la reapertura de la actividad social y económica luego del aislamiento para luchar contra la propagación del nuevo coronavirus causante de covid-19. Se trata de una cabina realizada con material hospitalario, impermeable, que tiene tubos que vierten una mezcla de agua con cloro al 5% o desinfectante para ofrecer una protección por algunas horas a las personas que pasan alrededor de 20 segundos dentro de la cabina. Los túneles, además de usar la citada sustancia, también funcionan con agua y cloruro de benzalconio, el cual es un sanitizante no invasivo para el ser humano.
Lo utilizarán tanto hospitales como supermercados, laboratorios como muchos bancos y clínicas como shoppings.
Ya funciona en Plaza Constitución 1 cabina, y se espera que serán imprescindibles en todas las estaciones de carga/descarga de pasajeros.
Su principal componente es un sistema de aspersores / rociadores, los cuales permiten suministrar el desinfectante, una solución diluida (agua + cloro), mezcla con un pH neutro que no causa daño a personas, animales o cosas, por lo que puede rociarse de forma sencilla y práctica para conseguir desinfectar cualquier superficie en entre 20 y 30 segundos.
El hipoclorito de sodio (NaOCl) es un compuesto oxidante de rápida acción utilizado a gran escala para la desinfección de superficies, desinfección de ropa hospitalaria y desechos, descontaminar salpicaduras de sangre, desinfección de equipos y mesas de trabajo resistentes a la oxidación, eliminación de olores y desinfección del agua.
Como agente blanqueante de uso domestico normalmente contiene 5% a 6,5% de hipoclorito de sodio, diluido 1:10 para obtener una concentración final de aproximadamente 0.5% de hipoclorito (con un pH de alrededor de 11, es irritante y corrosivo a los metales).
Cuando el hipoclorito se ha utilizado para preparar soluciones, se recomienda su cambio diario.
Entre sus muchas propiedades incluyen su amplia y rápida actividad antimicrobiana, relativa estabilidad, fácil uso y bajo costo.
En la Argentina
Quien tomó la delantera en el mercado local fue el empresario de equipos de seguridad, Lisandro Borges, quien desarrolló una cabina a instalar en los ingresos de circulación masiva de personas.
Borges comprendió que había un nicho posible en el mercado, y avanzó.
“Mi bisabuelo y abuelo construían cajas de seguridad. Mi papá hizo los autos blindados que utilizaban (Héctor J.) Cámpora y (Juan D.) Perón. Tenemos una tradición familiar que respalda el uso de este dispositivo sanitario”, agregó Borges.
Él explicó: “La cabina tiene dos tubos de rayos UV germicidas con un alto poder desinfectante. La combinación del alcohol en gel que la persona se pone en las manos antes de entrar, los tubos UV y los rociadores de ácido hipocloroso al 0.05 %, generan una efectividad muy alta para eliminar el SARS-CoV-2. Luego de pasar por esta cabina, la persona está libre de patógenos por hasta 10 horas”.









