El Gobierno de España sondea a fabricantes de automóviles chinos para reemplazar a Nissan en la Zona Franca de Barcelona: la compañía japonesa aliada de Renault anunciaría su éxodo el 28/05 y el Ejecutivo busca alternativas para mantener la producción y el empleo en la planta. Se intenta negociar con Nissan que mantenga la actividad al menos 1 o 2 años en las instalaciones para garantizar una transición suave. A la vez, se intenta que alguna terminal automotriz china se interese por las instalaciones.
BARCELONA
Buscando empresa china que se quede con la fábrica de Nissan
Días decisivos para el futuro de la planta de Nissan en Barcelona. El Gobierno español metió presión sobre la directiva nipona afirmando que el posible cierre de la factoría supondría a la firma un coste de más de 1.000 millones de euros por cargas laborales y contractuales. El jueves 28/05 Nissan revelará un esperado plan de reestructuración que, según informó el japonés Nikkei, implicará el cierre de Barcelona y un traslado de la producción a plantas francesas de Renault, su aliado junto a Mitsubishi. La empresa tachó de especulación esta posibilidad. España tiene un Plan B: seducir a una empresa china para que se haga cargo del establecimiento.
Great Wall Motors, el mayor fabricante de vehículos utilitarios deportivos (SUV) y camionetas de China, experimentó en abril un aumento intermensual del 35% en las ventas de automóviles, alcanzando las 80.828 unidades.
Haval, la marca líder de este fabricante automotriz, impulsó el crecimiento general de las ventas de Great Wall Motors con 57.098 unidades vendidas el mes pasado, lo que supone un 42% más que en marzo 2020, publica la agencia china Xinhua en un cable fechado este sábado en Shijiazhuang.
Las ventas del modelo Haval H6 superaron las 24.000 unidades, siendo el SUV más vendido en China durante 83 meses, precisó la compañía.
Las camionetas de Great Wall continuaron liderando el mercado nacional con ventas de nuevos vehículos que alcanzaron las 15.729 unidades, cifra que representa una suba interanual del 20%.
¿Podría interesarle a Great Wall instalarse en España? En 2015 planificaba ingresar al mercado estadounidense....
Lo cierto es que España necesita una automotriz china que quiera arriesgarse en Europa.
SAIC Motor es el mayor fabricante de vehículos en China, vendió 433.000 vehículos en abril, logrando un alza interanual del 0,5%.
Geely Auto reportó ventas de 105.468 unidades de vehículos en abril, lo que representó una suba interanual del 2% y un crecimiento intermensual del 44%.
Nio ha duplicado el crecimiento de ventas durante 2 meses consecutivos, con un récord de 2.907 modelos ES6 entregados en abril. Las ventas mensuales de la compañía crecieron 181% interanual.
Cui Dongshu, analista industrial, explicó que la reanudación del trabajo de los principales fabricantes automotrices, la creciente demanda de automóviles privados por motivos de seguridad ante la epidemia y las actividades promocionales de los fabricantes de automóviles contribuyeron al repunte de las ventas.
En cuanto a España, busca un fabricante asiático que quiera arriesgarse en vehículos eléctricos (la especialidad de China), en un predio de ubicación estratégica junto al puerto y el aeropuerto de Barcelona.
La operación requeriría del respaldo de la administración pública para facilitar la transición entre Nissan y la nueva empresa, algo que el Gobierno de España está dispuesto a poner sobre la mesa.
El espacio de la Zona Franca lo alquila un consorcio en el que participan al 50% el Gobierno de España y el Ayuntamiento de Barcelona, un organismo que subraya su máxima disposición para buscar fórmulas que mantengan la actividad en el lugar.
El Ministerio de Industria no quiere confirmar sus contactos con compañías chinas.
El secretario general de Industria y Pyme, Raül Blanco, insiste en que Nissan continúe en Barcelona, y amenaza que abandonar España (el único país de la Unión Europea en el que fabrica tras quedar fuera del espacio comunitario la planta británica de Sunderland, a causa del Brexit) le saldrá "mucho más caro" que invertir en la fábrica de la Zona Franca.
Para desmontar todo se precisarían 1.000 millones de euros solo en costes laborales y contractuales.
"Que Nissan sepa y le quede muy claro que cerrar Barcelona no va a resolver sus problemas globales, sino lo que va a hacer es complicarlos", advirtió Blanco, quien le aconsejó a Nissan crear una nueva línea de producto invirtiendo 300 millones de euros.
La marcha de Nissan de Barcelona coincidiría con los ajustes globales de la compañía, que prevé 20.000 despidos, el 15% de su plantilla.
Si llegara a producirse la entrada de un fabricante chino, España sería uno de los primeros estados europeos en incursionar en una inversión automotriz con esa bandera.
Ofrece un corredor consolidado de exportación de vehículos hacia Europa, algo que permitiría al fabricante colocar sus modelos en el espacio comunitario.
Luego, la homologación de los modelos chinos por parte de la Unión Europea se ha convertido en su principal escollo, en particular por la mayor exigencia de los estándares de seguridad de la UE.
Recién en 2019, a través de la importadora Ivnvicta Motors, desembarcó el 1er. modelo, el DFSK 580, un SUV de 7 plazas, cuyo fabricante es Dongfeng -propietario del 6% de la fusión de PSA y FCA-.
En 2020, BAIC distribuye el X55.
China quiere ampliar su cuota de mercado en Europa. El coste de establecerse en España sería elevado, pero en la operación con Nissan podría reorientar el negocio.
Ocurrió con la empresa china CATL, el mayor fabricante del mundo de baterías, que ha decidido iniciar en Alemania su 1ra. factoría, que estrenaría en 2022, invirtiendo 1.850 millones de euros.
La compañía se beneficiará de la Alianza Europea de Baterías, que incentiva las inversiones en fábricas de baterías en suelo europeo.
Uno de los atractivos con los que cuenta España para la producción de un fabricante chino en territorio nacional es la mina de litio de Extremadura.
La compañía australiana Infinity Lithium ha llegado a un acuerdo con la Alianza Europea de Baterías, gestionada por InnoEnergy, para impulsar este proyecto.
Esto permitiría a los fabricantes de baterías para automóviles electrificados reducir los costes de transporte y contar con un fácil acceso a la materia prima.










