La automotriz insignia de China, BYD, lanzó en Japón un pequeño auto eléctrico de tan solo 12.200 dólares. Como parte de su estrategia de expansión, la empresa con sede en Shenzhen diseñó un modelo específico para ese mercado, considerado un “kei car”.
En pocas palabras
- BYD en Japón: La automotriz china lanzó un auto eléctrico tipo “kei car” de 12.200 dólares para expandirse en el mercado nipón.
- Modelo Racco: Este vehículo compacto destaca por su autonomía de 320 km y puertas traseras corredizas, apuntando a las preferencias locales.
- Objetivo de expansión: BYD busca alcanzar 10.000 pedidos para fines de 2026 y ampliar su presencia global ante la competencia en China.
Destacado por su tamaño compacto y acorde a las preferencias de los consumidores japoneses, BYD lanzó el Racco. El coche está valorado como uno de los más baratos del mercado nipón, apenas por detrás del líder en ventas Sakura de Nissan.
Su autonomía declarada supera los 320 kilómetros con una carga mediante un tren motriz completamente eléctrico. Además, el Racco cuenta con puertas traseras corredizas, un ítem muy solicitado entre los compradores japoneses.
Tras su desembarco en 2023 en Japón, BYD ha luchado para insertarse en un mercado altamente tradicional y con una competencia nacional feroz. Codeandose con marcas como Toyota, Nissan, Honda y muchas otras, la automotriz china encontró uno de sus mayores desafíos de mercado a la hora de intentar instalarse entre los consumidores japoneses.
El objetivo de la empresa china es alcanzar los 10.000 pedidos para fines de 2026, impulsados principalmente por este nuevo lanzamiento. Con esa esperanza, BYD intentaría ampliar aún más su canal de exportaciones, mostrando versatilidad para instalarse en cada mercado.
Japón y sus autos “mini”
En ese sentido, el diseño de Racco apuntó a una de las tendencias de consumo más marcadas del mercado japonés, donde la predilección por los autos ultra compactos marca el ritmo de las ventas. Acordes a la infraestructura japonesa, los “kei car” dominan los índices de performance hace décadas, siendo un diseño muy particular del mercado asiático.
Con un tamaño reducido incluso respecto a los coches occidentales más pequeños del segmento A, los kei car apenas alcanzan dimensiones cercanas a los 3,40 metros de largo y 1,48 metros de ancho, con una altura máxima de 2 metros. Este rango particular de tamaño le brinda mayor agilidad en entornos urbanos y reducidos, propios de las calles japonesas.
La creación de este segmento se produjo como respuesta a la devastación económica tras la Segunda Guerra Mundial. En ese sentido, la industria nipona apuntó a los kei car como alternativa de gran accesibilidad para mantener las ventas y poder reactivar el mercado.
En la actualidad, los kei car representan varias ventajas para los compradores. Además de los bajos precios en relación a coches estándar, el Estado japonés los “premia” con exenciones impositivas, seguros más baratos y la posibilidad de aparcamiento permanente en la calle.
Cabe recordar que en Japón los propietarios de vehículos deben comprobar un espacio de estacionamiento privado.
BYD busca exportar
La estratégia de BYD en Japón responde a un plan mayor de expansión global. En ese sentido, la automotriz china avanzó con una ampliación de sus canales exportadores con la finalidad de abandonar el esquema inicial “cerrado” sobre el mercado chino, que atraviesa un bache de ventas y una fuerte guerra interna de precios bajos.
En ese escenario, y para mantener la competitividad en lo que Wang Chuanfu (CEO) llamó como una “carrera de supervivencia de marcas”, BYD apresuró su adaptación a mercados extranjeros. Algo que inició en Brasil con la primera radicación de una fábrica fuera de Asia, y que avanzaría en los próximos meses con más aperturas industriales en bloques extranjeros.
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