Repsol/YPF negociaron en Londres y Houston... y no pasó nada
Sigue la guerra entre catalanes en Repsol a causa de la negociación con el Estado argentino por YPF, a horas de la asamblea de accionistas de la petrolera española. Fainé estaba quedando como el negociador con los confiscadores argentinos pero ahora se ha filtrado que Antoni Brufau también mandó a su equipo de negociadores, a Londres (Reino Unido) y Houston (Texas, USA) para negociar con YPF... aunque no hubo acuerdo. En verdad, Repsol quiere activos líquidos y la Argentina no tiene con qué pagar más que en 'especie' (participación en Vaca Muerta, que supone invertir y ¿quién es el demente que invierte hoy día a riesgo en la Argentina? No respondan que Chevron porque esa empresa lo que quiere es canjear algo gobierno alguna cuestión a cambio de que le retiren el embargo por la contaminación en Ecuador). Aquí lo que se ventiló en Madrid sobre Brufau/Miguel Ángel Gallucio, como para no dejar solo a Fainé:
MADRID (Voz Pópuli). El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha seguido muy de cerca en los últimos meses los contactos liderados por Isidro Fainé, presidente de La Caixa y vicepresidente de la petrolera, con el Gobierno argentino para tratar de buscar una salida negociada al conflicto provocado por la expropiación de YPF.
El fruto de estos contactos fue un documento que, a través de Fainé, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, envió a Brufau y que fue rechazado frontalmente por el ejecutivo de Mollerusa, la Comisión Delegada de Repsol y, en última instancia, su consejo de administración.
Pero, previamente, Brufau, quien nunca ha cerrado las puertas a una salida negociada al conflicto pese a mantener abiertas todas las vías judiciales y de arbitraje posibles, también participó en esos contactos.
No lo hizo directamente. El presidente de Repsol alentó una salida negociada con Kirchner y puso a trabajar a un equipo de la casa para tratar de conseguir un buen acuerdo con los directivos de YPF.
Los contactos entre los dos equipos de trabajo se produjeron en terreno neutral. Ni en Madrid ni en Buenos Aires. Al menos hubo dos reuniones técnicas entre los meses de febrero y marzo. Una en Houston (EEUU) y otra en Londres (Reino Unido).
A las dos asistieron, por una parte, representantes de YPF, con su presidente Miguel Galuccio a la cabeza; y de Repsol, con un equipo liderado por Tomás García Blanco, director ejecutivo de Exploración y Producción, mano derecha de Antonio Gomis (ex primer ejecutivo de Repsol en Argentina).
Estas negociaciones técnicas sirvieron para tender puentes entre Repsol y el Gobierno argentino, así como para ir sentando las bases de un documento que podría haber desembocado en la firma de la paz en Argentina.
No fue así. Más bien al contrario. Fainé volvió de la Casa Rosada con un borrador que proponía la creación de una sociedad controlada por YPF, en la que Repsol tendría un 20%, y que se encargaría de explotar un tercio del megayacimiento no convencional de Vaca Muerta. El valor estimado de ese 20% sería de unos US$ 5.000 millones.
Además, Repsol recibiría US$ 1.500 millones, de los cuales US$ 1.100 millones serían en bonos soberanos y US$ 400 millones en cash.
Repsol tendría una posición minoritaria en esa sociedad, no podría hacer líquidos los activos de Vaca Muerta y, además, estaría obligada a invertir los US$ 1.500 millones.
De poco sirvieron estas reuniones técnicas. Brufau montó en cólera al ver la propuesta final de Kirchner, traída por Fainé, que fue inmediatamente rechazada.
Esto ha provocado la ruptura total entre el directivo de Mollerusa y el banquero de Manresa, que se ha sentido desautorizado en calidad de vicepresidente de Repsol y accionista de referencia (La Caixa controla el 12,3% de Repsol).






