Crece la ofensiva de USA contra el HSBC
Funcionarios del grupo financiero HSBC Holdings Plc prometieron ante un panel del Senado estadounidense que el banco está cambiando la forma en que vigila a los fondos ilícitos, pero los senadores fueron escépticos de que la entidad cumpliera promesas que ha roto en el pasado, informaron todas las agencias noticiosas que cubrieron el evento.
17 de julio de 2012 - 21:41
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), de México, reveló que detectó hace años la debilidad de los controles antilavado del banco británico HSBC en México, pero evitó pronunciarse sobre si ha habido o habrá sanciones para la entidad relacionadas con delitos de lavado de dinero.
''Tuvimos diversas reuniones todas las autoridades financieras con el banco a lo largo de todos estos años con la insistencia absoluta en la necesidad que había de mejorar los controles antilavado en el banco'', dijo en entrevista con RadioFórmula el presidente de la CNBV, Guillermo Babatz.
El funcionario mexicano explicó que en 2007 a la filial mexicana de HSBC se le detectaron 4.890 cuentas con transacciones inusuales y se le enviaron 7.217 alertas en este país. En 2008, agregó, se le hicieron saber ''las preocupaciones'' que tenían ''todas las autoridades financieras por la falta de control en materia de lavado''.
México hizo ''reclamos y observaciones'' a HSBC en el Reino Unido acerca del comportamiento de su filial, que llegó a enviar en 2007-2008 hasta US$ 7.000 millones a USA, mucho más que otras entidades bancarias radicadas en México.
A fines de 2008 y principios de 2009 ''el banco finalmente tomó medidas muy duras'' como ''cerrar la recepción de depósitos de dólares en efectivo al público'' y también ''estableció un proceso un mecanismo muy agresivo de cierre de cuentas que no contaran con la información adecuada'', lo que hizo que las ''preocupaciones'' mexicanas disminuyeran ''de manera marcada'', agregó Babatz.
El funcionario cree que el problema mayor para HSBC en las imputaciones que enfrenta en USA es que en ese país ''operaba con la subsidiaria en México sin tomar en cuenta la debilidad de los controles que tenía el banco mexicano, que la misma autoridad mexicana estaba señalando''.
Sobre el aspecto concreto de si México ha sancionado al HSBC por no prevenir actos de lavado de dinero en el país, Babatz evitó dar una respuesta concluyente.
''En ese tema particular es muy importante decir que (...) desgraciadamente el marco legal en México no nos permite a la CNBV comentar acerca de casos donde las sanciones no hayan quedado firmes'', señaló.
''El único que puede hablar de estos temas antes de que las sanciones queden firmes o sean cosa juzgada es el propio banco'', añadió el máximo responsable del regulador mexicano.
En México ''la falta de controles, de diligencia, para prevenir estos temas son faltas administrativas o pueden resultar en faltas administrativas que no están todavía completamente resueltas al no haber quedado firmes''.
Babatz consideró que ''sería muy relevante'' para México ''que este capítulo fuera cerrado en los términos en los que el banco lo comenta, con la actitud con que el banco comenta en sus comunicados acerca de reconocer los errores que se cometieron''.
En el Senado de USA
Un destacado ejecutivo de supervisión de responsabilidades de HSBC anunció que se retira y que el banco cerrará negocios en paraísos fiscales como las Islas Caimán, pero dichas ofertas no suavizaron las acusaciones de los senadores de que el banco sacrificó normas a favor de beneficios.
La audiencia en el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado se produjo un día después de que el panel divulgara un informe de más de 400 páginas detallando cómo el banco británico rutinariamente actuaba como financista de clientes transfiriendo fondos desde los lugares más peligrosos del mundo, entre ellos México, Irán y Siria.
Aunque los grandes problemas de lavado de dinero del banco británico han sido seguidos por reguladores desde hace casi una década, las críticas se producen en un momento sensible para la industria.
Los bancos enfrentan nuevas acusaciones de codicia ligadas a investigaciones de que las instituciones internacionales intentaron por años manipular la tasa de préstamo de referencia Libor y otros escándalos, incluyendo una enorme apuesta de operaciones que resultó mal en JPMorgan Chase & Co.
El senador Carl Levin, presidente del panel, leyó lo que dijo fue una declaración de HSBC en 1993 que pedía a los miembros de su grupo cumplir con la letra y el espíritu de las leyes, y aseguró que sonaba similar a los compromisos ofrecidos por HSBC el martes.
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"¿Concuerdan, dados los compromisos pasados que no se han cumplido, que el banco tiene una fuerte obligación de demostrar que hará lo que dice?", preguntó Levin a un panel de testigos consistente en importantes funcionarios legales de HSBC y el jefe de las operaciones de la entidad en USA.
Levin agregó más tarde que otros juzgarían la responsabilidad de HSBC. "No estamos en el enjuiciamiento de los negocios, estamos en la supervisión de los negocios".
El banco aún enfrenta una investigación del Departamento de Justicia, con una multa potencial que supera el récord de US$ 619 millones que ING acordó pagar en junio para resolver reclamos similares.
Levin, quien sugirió que los estatutos del banco podrían estar en riesgo si no mejora, presionó a los funcionarios de HSBC sobre si hacían la vista gorda ante las actividades sospechosas si eso significaba ganancias.
No consistente
David Bagley, el saliente ejecutivo de supervisión de responsabilidades, dijo a la audiencia que aunque se han hecho las reformas era el momento de retirarse.
"Recomendé al grupo que ahora es el momento apropiado para mí y para el banco, para que alguien nuevo sirva como jefe de responsabilidades del grupo", aseguró.
Bagley dijo al panel del Senado que el banco cerraría miles de cuentas de las Islas Caimán como parte de sus renovados esfuerzos de responsabilidad.
El informe del Senado dijo que HSBC tuvo poca vigilancia de cuentas de clientes alojados en una operación de depósitos en las Islas Caimán, bien conocida por ofrecer cuentas secretas y un limitado régimen de impuestos. Para el 2008, las cuentas de las Islas Caimán mantenían US$ 2.100 millones.
Bagley se presentó en el panel junto con otros ejecutivos, pero algunas de las preguntas más duras estuvieron reservadas para Stuart Levey, quien se unió al banco en enero como presidente del área legal.
Levey fue un alto funcionario del Tesoro sobre terrorismo financiero desde el 2004 al 2011, tiempo en el que estuvo involucrado en la desarticulación de transgresiones de HSBC relacionadas con Irán.
Levin presionó a Levey con preguntas sobre si el banco seguiría las leyes estadounidenses o las de Islas Caimán en caso de conflictos y si HSBC mejoraría su propio intercambio de información interna para ayudar a reducir las actividades ilícitas.
No cumplió normas
Las acciones de HSBC cerraron con una baja del 1,7 por ciento en las operaciones en Londres. Analistas advirtieron que el banco enfrenta enormes sanciones financieras, pero dijeron que el riesgo político podría ser una amenaza mayor.
"La consecuencia más importante es que el banco ahora está bajo el microscopio (...) en un muy mal momento en el que los bancos son usados como chivo expiatorio por los políticos a nivel global", dijeron analistas del banco italiano Mediobanca en una nota de investigación, agregando que esperaban que el HSBC también afronte una multa de 1.000 millones de dólares.
El informe del Senado detalló el lunes cómo entre 2007 y 2008, las operaciones del HSBC en México transfirieron US$ 7.000 millones a las operaciones en Estados Unidos. Según el reporte, las autoridades de ambos países advirtieron al banco que la cantidad de dinero podía ser tal sólo si estaba vinculada a procedimientos ilegales de narcóticos.
HSBC tuvo compañía en el primer plano del Senado: el informe también fue muy crítico con la Oficina de Control de Cambios (OCC), uno de los principales reguladores de los bancos en Estados Unidos. El reporte culpó a la oficina por su supervisión del HSBC. (Reporte de Carrick Mollenkamp y Aruna Viswanatha en Washington y Steve Slater en Londres; escrito por Ben Berkowitz en Boston. Editado en español por Damián Pérez/Manuel Farías)
El recuerdo del BBCI
"Hemos visto esta película antes y termina mal", escribió en un correo electrónico John Root, jefe de la división Latinoamericana anti-lavado de dinero de HSBC, tras enterarse de transacciones del banco en México que facilitaron la entrada de miles de millones de dólares del narcotráfico al sistema financiero de Estados Unidos.
Root expresó "alarma" y acusó a los encargados de la afiliada de no tener la valentía suficiente para rechazar cuentas bancarias de fuentes "de algo riesgo".
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Una de estas era la de Casa de Cambio Puebla, entidad que en menos de dos años pasó de manejar US$18 millones a US$113 millones, una tasa de crecimiento claramente sospechosa.
Esta casa de cambio luego fue vinculada a Joaquín "el Chapo" Guzmán, jefe del Cartel de Sinaloa y uno de los fugitivos más buscados del mundo. Varios de sus ejecutivos terminaron en la cárcel.
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Según David S. Cohen, subsecretario de Terrorismo e Inteligencia financiera del Departamento de Tesoro de Estados Unidos, los vínculos de HSBC, uno de los bancos más grandes del mundo, con varias de estas casas de cambio en México, permitieron el lavado de miles de millones de dólares.
"Mediante transferencias electrónicas de dinero, depósitos en bulto de efectivo y consignaciones remotas, se procesaron millones de dólares", que entre otras cosas fueron utilizados para comprar aviones para los narcos, explicó Cohen en una audiencia el martes ante un subcomité del Senado de Estados Unidos que investiga las operaciones de HSBC.
En sólo un año (2007 al 2008) la sede del HSBC en México envió cargamentos más de US$7.000 millones en efectivo a su afiliada en EE.UU. Una vez estos dólares ingresaban al sistema bancario, se eliminaba el rastro de su procedencia.
Cuentas fantasma
David Cohen denunció ante el Senado el lavado de miles de millones desde México.
Otra táctica utilizada por la afiliada de HSBC en México (HBMX) que inquietó a la division anti lavado de dinero, fue la operación de una sucursal en las Islas Caimán. A pesar de ser una institución mexicana, uno de sus centros más activos estaba localizado allí.
Esta sucursal no tenía oficina, ni empleados, ni un solo escritorio, pero a través de ella se manejaban más de 50.000 cuentas y miles de millones de dólares.
Un alto porcentaje de las cuentas, que se administraban desde México, no tenían documentación básica; el 15% ni siquiera tenían el nombre de la persona que la abrió y otras más eran tan secretas que ni el banco mismo las podía rastrear facilmente.
La existencia de esta "sucursal mexicana" en Islas Caimán, no fue reportada a la afiliada de HSBC en USA, que recibía miles de millones de dólares en transferencias desde México.
El expediente de la división anti lavado de dinero encabezada por Root y el testimonio de David Cohen, son parte de un informe del Senado de Estados Unidos que acusa a HSBC, el mayor banco de Europa, de facilitar la entrada de los dólares de terroristas, narcotraficantes y dictadores al sistema bancario del país.
El informe de 340 páginas encontró que HSBC, con sede en Londres, "ignorando las leyes de USA", facilitó el lavado de dinero, la financiación de redes terroristas y la violación de sanciones financieras impuestas por Washington a países como Irán, Sudán y Corea del Norte.
Narcos, terroristas y evasores de impuestos
Uno de los centros más activos de la afiliada del HSBC en México queda en las Islas Caimán.
Carl Levin, jefe del subcomité de investigaciones del Senado, dijo que este tipo de operaciones es una amenaza a la seguridad de USA ya que permite que "los criminales utilicen dólares y transferencias bancarias de USA para cometer crímenes, armar grupos terroristas, producir y transportar drogas ilegales, evadir impuestos, e incluso fomentar la producción de armas de destrucción masiva".
HSBC es un "banco globalizado que no cumplió con las reglas establecidas para combatir el terrorismo, el narcotráfico y el lavado de activos que alimenta las amenazas a la comunidad internacional", agregó Levin tras la investigación que examinó más de 1,4 millón de documentos antes de presentar públicamente los resultados.
El Senado recomendó cambios en HSBC, incluyendo un mayor escrutinio de sus afiliadas en cuanto al lavado de activos, el cierre de cuentas ligadas a la financiación de redes terroristas y medidas para eliminar las transacciones con entidades prohibidas como dictadores y narcos.
Por su parte, los directivos de HSBC, quienes testificaron ante el subcomité, aseguraron que ya implementaron varias de las recomendaciones del informe y que están dispuestos a tomar más acciones para resolver estas vulnerabilidades en su sistema.
Críticas al Tesoro
Los senadores Carl Levin y Tom Coburn denunciaron una amenaza a la seguridad de USA y un descuido del Departamento del Tesoro.
Sin embargo, las críticas no se limitaron a HSBC.
El senador Tom Coburn acusó al Departamento del Tesoro de USA por permitir estos abusos en las redes bancarias del país y no cumplir con su misión de vigilar y asegurar que se cumplan las reglamentaciones del sistema bancario.
Según el senador, la agencia federal, actuó más como "un cachorrito" a los pies de HSBC, en vez de ser "un perro guardián" del sistema financiero.
En particular criticó al Tesoro por no imponer sanciones a la afiliada estadounidense de HSBC (USBC) hasta el año 2010, a pesar de las recomendaciones de los mismos investigadores de esta agencia.
Coburn también indicó que, aunque HSBC ha sido el blanco de este informe, la investigación se podría ampliar, y más de un banco está en la mira del Senado y sus funcionarios podrían ser llamados a comparecer y explicar sus acciones.
"Me gustaría enfatizar que existen problemas similares en otros bancos. Por ejemplo, Citibank, Bank of America, Wachovia, Western Union y otros también pueden estar en la mira por lavar dinero del narcotráfico", concluyó Coburn.









