Esperando a Facebook: El precio
Mark Zuckeberg y sus socios ya embolsaron US$ 38 por cada acción que los bancos colocadores soltarán al mercado en escasas horas. Ya convertida en la segunda mayor salida a bolsa de la historia -y la más importante de su industria- la atención se centra ahora sobre la evolución del precio una vez que suene la campana.
18 de mayo de 2012 - 09:06
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Mark Zuckeberg y sus socios ya tienen lo que querían de la salida a bolsa de la red social más importante del mundo y del momento. Los mercados y operadores bursátiles del mundo estarán este viernes (18/05) a la espera de ver cual es el comportamiento de la acción una vez que los bancos colocadores liberen las acciones que este jueves (17/05) subscribieron a US$ 38.
Dentro de pocas horas, Facebook se convertirá en la protagonista de la segunda mayor oferta pública de valores (OPV) en la historia de USA. Y es que la red social y sus accionistas podrán recaudar hasta US$ 18.400 millones, si las entidades colocadoras ejercen la opción de vender las 63,5 millones de acciones adicionales que se sumaron el miércoles (16/05). Caso contrario, deberá contentarse con US$ 16.051 millones. La primera cifra sitúa a Facebook solo por detrás de Visa, que en 2008 recaudó US$ 19.650 millones. Le sigue General Motors, que logró 18.100 millones en 2010.
Y no es el único dato que convertirá la salida a Bolsa de Facebook en histórica. El precio de sus títulos sitúa el valor de la red social (con sus más de 900 millones de usuarios), en US$ 104.000 millones. La valoración duplica a los cerca de 50.000 millones en que fue valorada a principios de 2011 cuando Goldman Sachs y sus clientes entraron en el capital.
Estos números hacen que la compañía fundada en 2/2004 tenga una capitalización bursátil ligeramente superior a la de Amazon y Cisco, más del doble que la de HP y más de 5 veces la de Yahoo. También marcará diferencias con otro gran evento de la historia de las salidas a bolsa y su gran rival: Google, que solo captó US$ 1.900 millones en el verano de 2004 y alcanzó un valor en su estreno bursátil de 23.000 millones de dólares.
El interés por la OPV de Facebook ha sido creciente por el imparable aumento de la demanda de los inversores. Es por eso que la compañía revisó el martes (15/04) la compañía revisó al alza el precio de su salida a Bolsa, fijando un rango de entre US$ 34 y US$ 38 dólares por acción. Hoy saldrá al mercado en lo más alto de ese arco.
La movida responde a una estrategia habitual de las compañías que lanzan una OPV. Al principio, fijan un precio bajo para fomentar el interés de los potenciales compradores. Cuando comprueban que hay una fuerte demanda (Facebook ya registró la semana pasada exceso de suscriptores) suben el rango para enseñar al mercado la gran cantidad de interesados. Eso genera emoción, elevando de nuevo el número de compradores en este proceso circular. Hay empresas que revisan sus precios en 2 ocasiones antes de presentar el definitivo. La red social, de momento, sólo lo ha hecho en una ocasión, y ha sido, tal y como se esperaba, una vez que está a punto de finalizar su roadshow. Cuanto hay de burbuja artificial en todo esto y cuanto de realidad sólo se podrá constatar cuando empiecen a cotizar libremente las acciones, máxime cuando no se permiten las ordenes "a mercado" anticipadas.
24 horas después Facebook anunciaba que vendería un 25% más de acciones, esto es unas 421,2 millones más. Una suma de noticias que demuestra el gran optimismo de los accionistas de la red social ante su debut en Bolsa, pese a que muchos analistas cuestionan su capacidad para transformar los éxitos alcanzados por la compañía en un crecimiento a largo plazo. Sus ingresos provienen básicamente de la publicidad online y General Motors acaba de retirarse como cliente declarando que la publicidad en Facebook no era efectiva. Algo para tener en cuenta.
Sin duda el principal beneficiario de este evento histórico será Mark Zuckerberg, el joven de 28 años que cofundó la red social en la Universidad de Harvard, quien también se convertirá en hombre-récord al saltar al segundo lugar de las personas más ricas de USA, sólo por detrás de Bill Gates. Su fortuna superará los US$ 40.000 millones, muy por encima del mismísimo Warren Buffett, según Forbes.
También sonreirán con los bolsillos llenos sus socios: la firma de capital riesgo Accel Partners, el hedge fund Tiger Global Management, Goldman Sachs, el cofundador de Paypal, Peter Thiel, y la compañía Digital Sky, ligada al magnate ruso Yuri Milner. Todos estos incluirán buena parte de sus acciones. Accel obtendrá unos US$ 1.900 millones con la operación. Por su parte, Digital Sky lograría unos 1.800 millones; Zuckerberg, 1.200 millones, y Goldman Sachs, unos 940 millones, si vende como se ha dicho la mitad de sus acciones. Si efectivamente esto ocurre, habrá que prestar atención al por qué sus accionistas se desprenden de acciones: puede dar una mala señal al mercado.
Hacerse con acciones de Facebook fuera de las fronteras de USA ha sido misión imposible para los particulares. Entre las entidades europeas colocadoras, Deutsche Bank y Credit Suisse, sólo se ha reservado un tanto por ciento mínimo a los inversores institucionales. Los grandes bancos americanos que encabezan la operación (JP Morgan, Goldman Sachs y Morgan Stanley) no permitirán acudir a la OPV a los inversores particulares internacionales.
El negocio es redondo incluso a la hora de retribuir a los bancos colocadores. Facebook apenas les pagará comisiones por valor de un 1,1% del volumen total de las ventas. Estas cifras están muy alejadas de la media de casi el 5,5% que pagaron las últimas 130 compañías que salieron a bolsa en USA entre este año y los últimos meses de 2011.
La firma ha estado haciendo valer el enorme tamaño y el atractivo de la operación para conseguir abaratar sus costes. Esta rebaja sustancial de los emolumentos de los bancos de inversión ya fue puesta en marcha por las compañías que mejor reputación consiguieron en sus OPV. General Motors pagó en 2010 una comisión del 0,75% y Visa se saldó con una comisión del 0,8%, muy por debajo de la media.
Facebook, que reúne información muy valiosa de sus usuarios para explotarla como vía de ingresos, llega a Bolsa con una facturación en 2011 de US$ 3.711 millones y un beneficio neto de US$ 1.000 millones, un 65% más que el año anterior. Eso sí, la red social arrojó en el primer trimestre una caída del beneficio del 12%, hasta los US$ 205 millones, frente al mismo periodo del año anterior. Hoy será la prueba de fuego para ver la reacción del inversor cuando debute bajo el símbolo FB en el Nasdaq.
En principio, ante el frenesí anunciado por las acciones de Facebook –todos la quieren, el tema es el precio- el Nasdaq implementa una regla impuesta en el 2011 para proteger a los inversores y frenar la volatilidad en el primer día en el que opera una compañía.
La Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra, en inglés) recordó el pasado 15/05 a las más de 4.400 firmas que la integran que no deberían aceptar solicitudes de compra conocidas como órdenes de mercado hasta que comiencen las operaciones. Estas transacciones son autorizaciones para comprar al mejor precio disponible, a diferencia de las órdenes limitadas que les exigen a los inversores especificar un mínimo o un máximo.
La comunicación de la Finra sobre las órdenes de mercado se produce tras los problemas registrados en los debuts de Bats Global Markets en marzo y Splunk en abril, y en tanto el mercado Nasdaq, donde va a cotizar Facebook, realiza pruebas de sus computadoras y de los sistemas de los clientes antes de la salida a Bolsa.
"Dado que la visibilidad y el volumen de la emisión son mucho más importantes que en el caso de Bats y Splunk, probablemente no surjan problemas ya que el volumen y la demanda ayudarán a neutralizar cualquier complicación de distribución y llegada al mercado", dijo Larry Tabb, máximo responsable ejecutivo de Tabb Group, en un correo electrónico. "Si bien la posibilidad de un problema es muy pequeña, si surge alguno, tendrá enormes ramificaciones. No solo tendrá consecuencias negativas en el Nasdaq, sino también en las Bolsas estadounidenses, el proceso de formación de capital de USA y básicamente el funcionamiento de los mercados estadounidenses".
Facebook, que ofrece 421,2 millones de acciones, puede ver un volumen de operaciones de aproximadamente 1.000 millones en su estreno, si se toma como referencia la actividad en el primer día de compañías como Google, LinkedIn, Zynga y Yelp, dijo Tabb.
"Dada la ausencia de un mercado de operaciones establecido, existe la probabilidad de una amplia variación entre el precio de una nueva emisión y el precio en el que comienzan las operaciones en el mercado secundario", dijo Finra el 15/05. "En consecuencia, los inversores que realizan órdenes de mercado en una OPV pueden ver que sus órdenes se completan a precios más allá de sus expectativas razonables, y estas transacciones pueden contribuir aún más a un incremento ilimitado del precio de una nueva emisión en el mercado secundario".
Las órdenes de mercado, o las instrucciones para comprar acciones al precio más bajo disponible en ese momento, son diferentes de las órdenes de limitación, que imponen un techo fijado por el inversor sobre el nivel en el que se pueden comprar las acciones y un piso para las ventas. Si bien el Nasdaq puede aceptar varios tipos de órdenes, los operadores no pueden aceptar solicitudes de mercado antes de que comiencen las operaciones.
Un operador puede enviar una orden de mercado para comprar por cuenta propia directamente a una Bolsa antes de que comiencen las operaciones, dijo Finra. Si encamina la misma orden de mercado a otro operador, esta debe ser rechazada.
"Dado el interés en la acción de Facebook, pienso que probablemente será muy volátil", dijo en una entrevista telefónica Mark Turner, director de operaciones de ventas de USA Instinet, que representa casi el 5% del volumen de operaciones diarias de USA. "Es muy probable que haya muchos jugadores, mucho flujo minorista, flujo institucional y el precio cuando abra va a ser bastante caótico".
En las últimas semanas los analistas han protagonizado su particular enfrentamiento a la hora de considerar a la red social como la enésima burbuja del sector tecnológico o una opción con potencial alcista real. El propio Warren Buffet acabó defendiendo la solidez de Facebook, a pesar de anunciar que no acudiría a la OPV. “No hay ningún indicio de que estemos ante una nueva burbuja similar a la que se veía entre 1999 y 2001”.
Algunas de las mayores dudas que genera la salida al mercado de la compañía se centran en el la capacidad que tiene a la hora de generar ingresos por publicidad. Buena parte de los anunciantes no dudan al cuestionar la poca efectividad de las campañas de anuncios en la red social, un factor que ha generado fuertes recelos entre buena parte de los inversores.
A estos argumentos se suman otros problemas en torno a las regulaciones sobre privacidad -su otra fuente de ingresos por la venta de bases de datos- por parte del Gobierno de USA, así como a la volatilidad que genera el sector. Esta misma semana, los analistas de Saxo Bank han señalado que, a los precios de OPV indicados, los inversores no verán compensado el riesgo que asuman de inicio. La entidad advierte de que aunque haya una evolución asombrosa en los próximos meses nada garantizará a los inversores grandes beneficios.
Por lo tanto, ¿apoya el mercado un valor de US$ 38 por acción? Quien las respalda, se basa en las operaciones en el mercado secundario, que abandonó en marzo. Allí Facebook alcanzó una valoración también superior a los US$ 100.000 millones. Quien las critica, alega que el valor de mercado actual supone 94,5 veces su beneficio neto de 2011 o 28 veces los ingresos de aquel año. Otro de los puntos en contra es la tensa relación que se espera entre Zuckerberg, el fundador de la red social, y Wall Street. Los inversores le recriminan que, durante las reuniones del roadshow, se presentara con una sudadera negra con capucha, una apariencia que tachan de inmadura. A otros encuentros, ni siquiera asistió, lo que el mercado se toma como una ofensa. Usan estos argumentos para aventurar que su gestión al frente de una cotizada será débil.
En horas sabremos si los inversores dicen que el precio de US$ 38, “les gusta”. A Zuckerberg, ya le gustó.









