NEGOCIOS

La imperdible novela uruguaya por la aerolínea Pluna

Un empresario argentino, el líder del Partido Comunista uruguayo, dos presidentes, gestiones en Caracas y Montevideo, denuncias por amenazas de muerte y dos directores para una empresa que se baja de una compra millonaria son algunos de los elementos de una trama novelesca que viven por estos días los uruguayos a raíz de la venta de siete aviones Bombardier de la exaerolínea de bandera Pluna.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Este jueves (18/10), y para intentar poner fin al bochorno, el Gobierno uruguayo le dio 48 horas a BQB –la aerolínea del empresario argentino Juan Carlos López Mena , dueño de Buquebus- para que presente su plan de negocios y decida si compra o no el boleto de reserva de los aviones y en explotar las frecuencias hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.

Juan Carlos López Mena es dueño de Buquebus, y desde hace tiempo está a la expectativa por el mercado aerocomercial regional que comenzó con su intento frustrado de controlar la uruguaya Pluna, lo que provocó el inicio de su modesta BQB.

Pero ante el fracaso ocurrido en la gestión privada de Pluna y el retiro de escena de la empresa canadiense Jazz, retomó su ambición inicial.

El 12/10 Mena le comunicó al Poder Ejecutivo uruguayo que se haría cargo del derecho a comprar los siete aviones Bombardier de la ex Pluna, rematados el lunes 1 de octubre.

La empresa española Cosmo había ofertado US$ 137 millones. López Mena realizará la transacción con la firma que él mismo contactó y trajo a la subasta  a pedido del gobierno, explicó por entonces el diario El Observador de Uruguay.

Así las cosas, el Poder Ejecutivo iniciaba una nueva etapa de negociaciones por las frecuencias y la garantía estatal para el pago de esos aviones.

Si el empresario quería ambas cosas, esa negociación estará pautada por lo que establece la ley especial aprobada para la subasta.

Mujica aspiraba a cumplir con todo lo que decía la ley, si es que el empresario aspiraba a obtener las frecuencias.

Ocurre que según el texto de la ley 18.931, el que adquiera los aviones y decida aplicarlos al servicio de una empresa nacional que cumpla con los requisitos en materia de “propiedad sustancial y el control efectivo establecidos por las normas vigentes”, podrá negociar en forma “directa” con el Poder Ejecutivo la “concesión” de las frecuencias de vuelo asignadas anteriormente a Pluna Sociedad Anónima.

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En primera instancia, López Mena había propuesto al Poder Ejecutivo alquilarle los aviones a la firma Cosmo que los había adquirido y obtener las frecuencias “sin costo”.

Ello no fue aceptado por Presidencia, que rechazó la idea y esperaba una contrapropuesta.

Las condiciones de la ley que el gobierno pretendía imponer en la negociación con el empresario argentino comprende también la incorporación de personal de la ex Pluna, a cambio de una garantía de hasta 75% de la deuda con el Scotiabank por la compra de los siete aviones Bombardier CRJ900 NextGen y estableció que en un plazo de 60 días la empresa que acepte las condiciones del gobierno deberá tomar 250 trabajadores de la lista que fue enviada al seguro de desempleo especial.

La opción de compra de Cosmo, según establecía también la ley, no lo obligaba a negociar con el gobierno condición alguna para utilizar los aviones, y por lo tanto, podía hacer con las naves lo que quisiera.

De hecho, la empresa que ni siquiera pagó la comisión de los rematadores por US$ 835.700, anunció que se llevaría los aviones para utilizarlos en vuelos chárter en Europa del Este y Central.

Luego de su acuerdo unilateral con Cosmo para asumir el derecho a comprar los aviones por US$ 137 millones, López Mena debía ahora presentarse ante el fideicomiso que administra los bienes de Pluna Sociedad Anónima, para recibir la aceptación.

Las críticas por la operatoria no tardaron en llegar. El más duro fue el senador del Partido Comunista, Eduardo Lorier, quien declaró: “Debido a lo que piensan en varios países en donde estuve, concluyo que nos hemos convertido en el hazmerreír”, dijo desde México tras algunos días de gestión en Venezuela para intentar que capitales del gobierno de Hugo Chávez lleguen a Uruguay para negociar la creación de una aerolínea de bandera con los aviones de la exPluna.

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El legislador del Frente Amplio se opone a que Mena se haga de los siete aviones y tenga las frecuencias del Estado para volar en la región. Asegura que si eso sucede se estaría conformando un monopolio privado de la conectividad en la región, lo cual rechaza de plano.

Pero una ambigua frase desató el escándalo mayor.

El 16/10 martes al referirse al destino que tendrán los aviones de la exPluna y la propuesta que López Mena realizó al gobierno de comprar el boleto a Cosmo,-la aerolínea española que los adquirió en la subasta, pero que ya anunció que no podrá pagarlos- Lorier declaró: “Hermano, retirate o te vamos a retirar”.

El senador comunista se defendió y sostuvo que “tergiversaron” sus palabras.

A raíz de esa frase, Mena solicitó protección y el gobierno uruguayo se la dio al colocar custodia policial al empresario argentino.

Lorier se indignó y dijo que la custodia policial es “un nuevo episodio de la telenovela López Mena”.

Se pone en “ el papel de víctima de posibles amenazas a su integridad personal”, agregó Lorier.

Por eso este 18/10 para poner fin al bochorno, el Gobierno dio 48 horas a BQB para que presente su plan de negocios.

Ocurre que también pasan los días y se acerca el plazo establecido (1º de noviembre) luego del remate para entregar los aviones o ejecutar la garantía de la empresa Cosmo, quien ofertó US$ 137 millones por las aeronaves.

Por eso le dio a Mena 48hs para adquirir el derecho de compra de los siete aviones, de los cuales el Estado uruguayo es garante de su pago ante el Scotiabank, y para que le entregue por escrito su plan de negocios, y así avanzar en la negociación.

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Según El Observador, la firma de capitales española Cosmo, representada en Uruguay por un ejecutivo que primero se identificó como Antonio Sánchez, pero luego se supo que en realidad se llama Hernán Antonio Calvo Sánchez, anunció días atrás, por medio de sus accionistas minoritarios, que desistiría de la compra de los aviones, a pesar de haber participado y ofertado al alza en la subasta de hace 18 días.

Si bien se mencionó un correo electrónico dirigido a una oficina del Ministerio de Economía y Financias, por parte de Cosmo, para comunicar la decisión, hasta ahora el fideicomiso que administra los bienes de la liquidada Pluna Sociedad Anónima no ha recibido comunicación oficial del desistimiento.