La china Lifan desembarca en Uruguay
La automotriz china Lifan llegó a un acuerdo con la uruguaya Effa y le compró la planta en US$ 150 millones. Ahora, Effa adecuará su producción local para cumplir con los requisitos de ingreso a Brasil.
03 de agosto de 2012 - 09:56
La gigante china Lifan Group llegó a un acuerdo con la automotriz uruguaya Effa Motors para adquirir el 100% de su planta industrial cerca de Montevideo.
El grupo Effa está integrado en su mayoría por capitales uruguayos. El principal accionista es el empresario uruguayo, Eduardo Effa.
Pese a tener algunas dificultades, el grupo Effa Motors mantendrá su producción industrial en Brasil, en la zona franca de Manaos.
En cuanto a la planta industrial ahora de Lifan retomaría paulatinamente sus operaciones a fines de agosto y principios de setiembre. Hoy la planta tiene a unos 250 trabajadores cobrando seguro de desempleo.
Según informó al diario El Observador el gerente general de Effa, Andrés Antoniuk, ya está en marcha el proceso de 'due diligence' (auditoría) que se prevé culminar en agosto.
Consultado por el monto de la operación, el ejecutivo dijo que existía un acuerdo de “confidencialidad” para mantener la reserva del mismo. Pero se especuló con US$ 150 millones por los activos.
La automotriz china Lifan adquirirá las 15 hectáreas que tiene Effa sobre la ruta 1, además de los 30.000 m2 de área techada y los más de 2.700 autos armados que la planta uruguaya tiene en stock producto de la interrupción que sufrió en sus exportaciones a Brasil.
Pese a que Effa armaba vehículos Lifan, la empresa china solamente era proveedor de los kit automotores.
“Entendimos que la venta era la mejor alternativa para la continuidad del proyecto”, explicó Antoniuk.
El director Nacional de Industrias de Uruguay, Sebastián Torres, informó que el gobierno uruguayo envió documentos adicionales que Brasil solicitó para habilitar la recalificación de lo que ahora será Lifan. Con ese permiso, la empresa podría retomar la exportación al mercado brasileño bajo al acuerdo automotor que tienen ambos países. A través del mismo, se evita el pago de aranceles a cambio de integrar progresivamente autopartes de la región.
El proyecto del grupo chino abarca las áreas de cataforesis, ensamblado de motores y cajas de cambios para producir nuevos modelos destinados a los mercados de la región y cumplir con los mínimos de componentes regionales que exige el acuerdo automotor con Brasil.










