Finalmente, en Japón se confirmó la alianza entre Nissan, Honda y Mitsubishi para el desarrollo, fabricación y venta de vehículos eléctricos dentro y fuera de ese país. El acuerdo se confirmó tras semanas de rumores que indicaban la predisposición de esas empresas para poder generar una propuesta competitiva dentro del mercado eléctrico.
Al respecto, el presidente y director ejecutivo de Nissan, Makoto Uchida, le dio la bienvenida a Mitsubishi a la alianza. “Estamos muy contentos de dar la bienvenida a un nuevo miembro a la alianza estratégica entre Honda y Nissan. Mitsubishi Motors cuenta con tecnologías y experiencia y ha estado colaborando con Nissan como socio. A través de la colaboración entre las tres compañías, esperamos que la alianza se convierta en algo que genere mayor valor y que brinde productos y servicios únicos de cada compañía”.
Según los ejecutivos japoneses, el trato le brindará potencia a las tres marcas para instalarse en el nuevo mercado eléctrico y competir con los principales productores que surgieron en China y Occidente. Un campo que se abre como una revolución que, según entienden, ocurre una vez cada un siglo en una industria como la automotriz.
Japón plantea un cambio
La industria automotriz nipona pasa por una fase de crisis y transformación. Con grandes escándalos revelados recientemente, los desafíos de los principales fabricantes consisten en adaptarse a los nuevos y exigentes tiempos.
En ese sentido, la búsqueda de Nissan, Mitsubishi y Honda no es exclusiva. También se encuentra en ese barco la compañía más grande: Toyota.
Al respecto, Toyota sostiene un proyecto propio de electrificación que acelera en todo el mundo. Sin embargo, eso no es todo.
La marca japonesa por excelencia también se planteó recientemente modificar el régimen laboral sobre el que ha influido en la historia moderna, para reducir la carga horaria de trabajo e incrementar la eficiencia. El planteo de Toyota sería reducir la jornada laboral a cuatro días, incrementando el periodo de descanso de más de 38 mil empleados en Japón.
Esa medida tendería a buscar la mejora en la calidad de sus procesos, cuestionados por las autoridades tras conocerse potenciales falsificaciones en informes de seguridad de varios de sus más nuevos modelos producidos en plantas japonesas.













