La automotriz japonesa Toyota sufrió un fuerte sacudón en las últimas semanas en su país fruto de presuntas falsificaciones a pruebas de seguridad en varios modelos de vehículos. Según las autoridades japonesas y la propia compañía, las maniobras pretendieron facilitar la obtención de certificados gubernamentales.
Al respecto, el CEO de la compañía más grande de la industria a nivel de ventas en todo el mundo, Akio Toyoda, admitió las acusaciones y pidió disculpas a los consumidores japoneses y de todo el mundo. "Me gustaría extender mis más sinceras disculpas a nuestros clientes, entusiastas de los automóviles y todas las partes interesadas por este problema, siguiendo a Hino, Daihatsu y Toyota Industries Corporation. Lo siento de verdad", expresó Toyoda.
El impacto se extendió además a otras marcas que habrían incurrido en las mismas prácticas. Entre ellas, Mazda, Honda y Suzuki, además de Daihatsu, una marca perteneciente a Toyota.
Esta última encontró señalamientos para al menos siete modelos por el Ministerio de Transporte de Japón. "Esto es algo que sacudirá los cimientos del sistema de certificación y, como fabricante de automóviles, nunca deberíamos hacer esto", extendió el CEO japonés en una conferencia luego de la suspensión de la fabricación de los vehículos.
Toyota Yaris Cross
Entre los modelos afectados por las presuntas falsificaciones realizadas a resultados de pruebas de seguridad, se encontraron algunos como Corolla Fielder, Corolla Axio y Yaris Cross. En el último caso, se trata de un modelo global que es, además, comercializado en Europa, Asia y próximamente en Latinoamérica.
Al respecto, Toyota registró hace pocos meses el diseño en Brasil, donde se fabricaría para toda la región tal y como ocurre con Corolla y Corolla Cross, además de Yaris. Eso incluye, naturalmente, al mercado argentino, donde Yaris Cross podría desembarcar en 2025.
No obstante, el escándalo de las certificaciones tendría afección únicamente para esos modelos fabricados en Japón. Por ende, las afecciones no alcanzarían a las filiales latinoamericanas y europeas, a excepción de que se decida importar dicho modelo desde tierras niponas, lo cual es poco probable.














