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POLÉMICA

BYD y una complicada acusación de trabajo forzoso en Brasil

La automotriz insignia de China construye una planta en el país sudamericano. Autoridades brasileñas encontraron trabajadores chinos en malas condiciones.

La expansión global de BYD, la automotriz de China que encabeza la revolución eléctrica de la industria, tiene uno de sus puntos sede en Brasil. En ese país de Sudamérica, la marca asiática decidió instalar uno de sus proyectos más ambiciosos para la fabricación fuera de tierras chinas.

En ese orden, BYD avanzó en los últimos meses en el acondicionamiento de su futura planta en Camaçari, Bahía. Allí solían situarse las operaciones de Ford Motor Brasil, hasta que la compañía china compró las instalaciones en 2023.

Como parte de los trabajos de refacción y adecuación, BYD trajo trabajadores directamente desde China para labores en tierra brasileña. Lo hizo mediante la contratación de Jinjiang Group, una contratista encargada de las fábricas de la compañía en Asia.

Precisamente, esa importación de fuerza laboral terminó desatando un escándalo para las autoridades brasileñas, que se encontraron con un escenario inesperado. Entre los trabajadores chinos, había varios en malas condiciones laborales y humanas, lo que disparó una investigación.

De hecho, la situación que trascendió gracias a la prensa brasileña provocó una reunión entre las autoridades de BYD Brasil y el presidente Lula Da Silva. Durante ese encuentro, ambas partes se pusieron al tanto del escándalo y acordaron acciones conjuntas.

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BYD quiere su planta en Brasil. 

BYD quiere su planta en Brasil.

BYD con contratos polémicos

A semanas del descubrimiento, ahora trascendió que las condiciones de contratación de los trabajadores chinos tampoco habrían sido regulares. Si bien el ofrecimiento salarial habría superado ampliamente (unos 70 dólares por turnos de 10 horas) la media china por hora, Jinjiang Group podría haber incluido cláusulas abusivas.

Según Reuters, entre ellas se habría constatado la entrega de los pasaportes personales al empleador, un depósito de 900 dólares a ser devuelto a los seis meses de iniciada la relación laboral, el giro del salario a cuentas directamente en China y la prórroga unilateral del contrato por seis meses más en favor de la empresa. Además, los trabajadores eran objeto de multa por “mal comportamiento” dentro de la construcción.

Todas esas presuntas irregularidades no habrían sido conocidas directamente por BYD, quien tercerizó el servicio. No obstante, la automotriz sería responsable directa según señalaron funcionarios de la División de Inspección para la Erradicación del Trabajo Esclavo de Brasil.

Por otra parte, el escándalo se trasladó al plano político en el Estado de Bahía, donde se cuestionó la aceptación del dinero chino a costa de trabajo irregular. En ese lugar, BYD pretende crear más de 20.000 puestos de trabajo, aunque sindicatos brasileños se oponen a que parte de esos puestos sean ocupados por mano de obra importada.

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FUENTE: Urgente 24