Las canas siempre fueron consideradas como una señal inequívoca de envejecimiento capilar, hasta que un hallazgo científico de la Universidad de Tokio reveló otro origen: que podrían estar relacionadas con un mecanismo natural de defensa del cuerpo frente al cáncer.
HALLAZGO CIENTÍFICO
Las canas no son sinónimo de envejecimiento, sino sordas luchas que libra el cuerpo
Las canas orientan sobre los mecanismos que vinculan el envejecimiento, la senescencia celular y el cáncer en el cuerpo humano, según la ciencia japonesa.
A pesar de que el estudio se realizó exclusivamente en animales, los autores sostienen que los resultados podrían ayudar a comprender mejor los mecanismos que vinculan el envejecimiento, la senescencia celular y el cáncer en humanos.
Entender estas conexiones abriría nuevas vías de investigación en medicina regenerativa y prevención oncológica, aportando una perspectiva más compleja sobre el proceso biológico que produce las canas.
Los momentos de mucha tensión dañan las células del pigmento. La falta de vitamina B12 o problemas de tiroides a veces adelantan las canas.
Las canas pueden ser una protección celular
Aunque en general se trata de un proceso biológico en el que están involucrados los folículos, la melanina, en ocasiones, el estrés, el trabajo publicado en la revista Nature Cell Biology sugiere que la pérdida de pigmento en el cabello puede actuar como una forma de protección celular ante daños genéticos.
El hallazgo provino de estudios realizados en modelos de roedor, en los cuales se analizó el comportamiento de las células madre del folículo piloso ante distintas clases de daño en el ADN.
El microscopio reveló que cuando estas células sufren roturas en las hebras de ADN dejan de regenerarse y se transforman en células diferenciadas, un proceso que provoca el encanecimiento del cabello.
A esta reacción se la denomina diferenciación acoplada a la senescencia, y evita que las células dañadas sigan dividiéndose, lo cual previene la posible formación de tumores.
Hallazgo científico japonés
La coautora del estudio, la bióloga japonesa Emi Nishimura, catedrática de Envejecimiento y Regeneración en la Universidad de Tokio que fuera elegida miembro de la Academia Nacional de Ciencias en 2022, puso de relieve la dualidad del proceso celular.
Señaló en un artículo publicado en Nature que “la misma población de células madre puede seguir destinos opuestos (agotamiento o expansión) dependiendo del tipo de estrés y de las señales del microambiente”.
De este modo, el cabello gris y el melanoma representarían resultados diferentes de una misma respuesta celular frente a la agresión genética.
La hpótesis científica es que la aparición de canas podría interpretarse como una señal de que las defensas naturales del organismo están funcionando adecuadamente.
Los investigadores comprobaron que, cuando las células son expuestas a ciertos agentes cancerígenos, pueden esquivar este proceso y conservar su capacidad de renovación.
Sin embargo, esa decisión aumenta el riesgo de proliferación descontrolada, lo que demuestra el delicado equilibrio entre el envejecimiento capilar y la prevención del cáncer.
El equipo científico subraya que sus resultados no significan que tener el cabello gris evite el desarrollo de cáncer, sino que reflejan una respuesta adaptativa del cuerpo ante el daño en el ADN.
El proceso demuestra cómo el organismo prioriza la estabilidad genética sobre la regeneración del pigmento capilar, lo que explicaría por qué el cabello canoso suele aparecer en etapas de mayor exposición al estrés celular y ambiental.
Mechones blanquecinos
Era sabido que con el paso de los años, todas las personas se enfrentan a un fenómeno que, aunque para algunos es insignificante y pasa desapercibido, para otros supone una auténtica preocupación: la aparición de las canas.
Esos mechones blanquecinos que asoman y destacan, sobre todo, entre las cabelleras de tonos oscuros, representan una señal de que el tiempo no se detiene.
Es el proceso normal del cuerpo y del folículo piloso.
Los genes determinan a qué edad saldrán las primera, no aparecen por la acción del paso del tiempo y el envejecimiento, sino que la clave está en las células madre responsables de la pigmentación del cabello.
La melanina, una tintura natural que se degrada
El color del cabello se debe a un pigmento, llamado melanina, que producen los folículos pilosos.
Los folículos pilosos son estructuras en la piel que producen y permiten el crecimiento del cabello.
Con la edad, los folículos producen menos melanina y eso provoca las canas.
El encanecimiento comienza con frecuencia hacia los 30 años de edad.
A menudo, el cabello empieza a encanecer en las sienes y se extiende hacia la parte superior del cuero cabelludo.
El color del cabello se torna cada vez más claro y finalmente blanco.
El vello corporal y facial también se vuelve gris, pero generalmente más tarde que el del cuero cabelludo.
El vello de la axila, del pecho y del área púbica puede encanecerse menos o no encanecer.
El encanecimiento está determinado en gran parte por los genes.
Las canas tienden a aparecer de manera más temprana en personas de raza blanca y de manera más tardía en las razas asiáticas.
Los suplementos nutricionales, las vitaminas y otros productos no detienen ni disminuyen la velocidad de dicho proceso de encanecimiento.











