El presidente Donald Trump sabe que las parlamentarias de medio término no se van a decidir por triunfos o derrotas diplomáticas ni por éxito o fracaso en la “batalla cultural”: será el consumo de bienes básicos para los norteamericanos el que selle su suerte el 3 de noviembre.
¿FIN DE COMIDA Y COMBUSTIBLE ASEQUIBLE?
Ante posible derrota, Trump busca bajar índices "galón", "burrito" y "Big Mac"
La inflación es la gran amenaza. El galón de nafta supera los US$ 4, venden burritos a US$ 20 y BigMac supera los US$ 6. Bajó aranceles a importar carne molida.
En pocas palabras
- Trump busca mejorar precios: El presidente ordena bajar aranceles a la carne molida y a otros alimentos básicos para contener la inflación antes de las elecciones legislativas.
- Precios en alza: El galón de nafta supera los US$ 4, el burrito cuesta US$ 20 y el Big Mac más de US$ 6, reflejando un descontrol de precios que preocupa a los consumidores.
- Impacto económico y político: Las subas de precios, vinculadas a tensiones geopolíticas como el conflicto en Irán, afectan el consumo y se convierten en un factor clave para la posible derrota de Trump.
Por ello, se enfocará en las 10 semanas restantes en intentar mejorar los precios de alimentos básicos y gasolina. Para lograrlo trata de desescalar el desastre de la guerra contra Irán que llevó el barril muy por encima de los US$ 100 y ordena bajar aranceles que había subido a comida básica para los estadounidenses.
Desde hace un año, los conservadores vienen sufriendo duras derrotas en las urnas.
1-Trump ordena importación masiva de carne picada
Washington permitirá durante los próximos 90 días (hasta que pasen las legislativas) el ingreso al país de hasta 300 mil toneladas de carne molida sin aranceles.
La medida apunta a contener los precios internos y aumentar la oferta disponible de un mercado que consume, per capita, 4 hamburguesas por semana.
Los principales abastecedores de carne vacuna a EEUU son Australia (le vende por casi mil millones de dólares), Nueva Zelanda (US$ 680 millones) y Brasil (casi US$ 500 millones). Argentina ha quedado en la décima posición (poco más de US$ 100 millones) pero podría aprovechar esta “ventana” de tres meses.
El Big Mac estadounidense promedio nacional es US$ 6,12, pero en California o Nueva York fácilmente supera los US$ 7,00.
A principios de 2025, el BigMac en Estados Unidos estaba por debajo de los US$ 6. Su crecimiento movió el interés de la White House y generó una reacción gubernamental.
2-Índice burrito refleja el descontrol de precios en EEUU
La invasión de la comida mexicana en la Unión es innegable: cadenas como Chipotle o Taco Bell compiten mano a mano con los gigantes locales del fast food.
La cadena de burritos Door Dash desató una suerte de “guerra comunicacional” interna al anunciar que sus combos de burritos ya cuestan US$ 20.
La mayoría de los consumidores culparon a la administración de Donald Trump por el aumento en precios de alimentos de consumo diario, algo que siempre estuvo al alcance de todos, incluidas las familias de menores ingresos.
El “capricho” de la administración republicana por empantanarse en Irán y el Estrecho de Ormuz está trayendo graves consecuencias a individuos que tienen sus ingresos congelados mientras los valores de lo cotidiano se disparan.
3-El galón se resiste a bajar de US$ 4
Al llegar Trump a su segundo mandato, las cadenas Shell, Texaco, Chevron o Exxon Mobil tenían un precio apenas por encima de los US$ 3 por cada 3,80 litros de nafta regular.
Tras los ataques de Tel Aviv y Washington a Teherán todo cambió y cada vez es más difícil lograr bajas permanentes en el precio del crudo. El pico se alcanzó durante las hostilidades más crudas, hacia finales del mes de marzo: casi US$ 120 por barril.
En ciudades californianas como Los Ángeles, donde existe el parque automotor más valioso, los valores superan largamente los US$ 5 por galón debido a los altos impuestos estaduales locales.
El combo para Donald Trump se va complicando a medida que se acercan las elecciones para renovar la mitad de la cámara baja y un tercio de la cámara alta.
El ciudadano común siempre estuvo acostumbrado a consumir tanques completos de combustible y comida rápida sin fijarse demasiado en el impacto final de esas compras. En 2026, todo eso está cambiando y las alarmas ululan en la Casa Blanca.
















