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Blackwater: Historia del ascenso de la guardia pretoriana de George W. Bush

El 16 de septiembre pasado 17 civiles iraquíes murieron cuando soldados mercenarios de la empresa de seguridad Blackwater abrieron fuego contra una multitud en el centro de Bagdad. A partir del trágico incidente, comenzaron los cuestionamientos sobre las empresas de seguridad privada contratadas por las grandes potencias para la ejecución de sus operaciones en distintas partes del mundo. Aquí se presenta un resumen de la historia de la empresa que llegó a facturarle un billón de dólares a USA y que hoy se encuentra seriamente cuestionada.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Erik Prince, hijo de Edgar Prince (un empresario autopartista de Michigan) nació el 6 de junio de 1969. Ya de pequeño su familia creó lazos con las clases más acomodadas y conservadoras de USA. Su hermana mayor, Betsy, se casó en 1979 (cuando Erik tenía sólo 10 años) con Dick Devos, CEO de Amway y un contribuyente millonario de las causas de la derecha estadounidense. Devos fue el candidato republicano a gobernador de Michigan en 2006. En 1988, a los 17 años, Erik hizo sus primeros contactos políticos en el Family Research Council, lo que sería su primera experiencia antes de comenzar a moverse en los círculos del poder político. Cuatro años después, Prince ingresó en la Marina y se convirtió en un efectivo de los Navy SEALs, sirviendo en Haití, Bosnia y Medio Oriente. Luego de la muerte de su padre, Edgar, el 2 de marzo de 1995, la corporación Prince fue puesta a la venta y el 22 de julio de 1996 es vendida por US$ 1350 millones, lo que genera que Erik abandone el ejército y se dedique a la administración de la herencia. En diciembre de ese mismo año, Erik Prince funda la Blackwater Lodge and Training Center Inc. con sede en Delaware. En enero de 1997 Blackwater compra un terreno en Carolina del Norte para instalar un centro de entrenamiento y un año después consigue su primer cliente importante: un equipo SEAL de la marina estadounidense. La compañía se especializaba en entrenamiento con armas de fuego pero pronto recibió pedidos desde España para entrenar la seguridad presidencial y de Brasil, para instrucción contrainsurgente. En Febrero del 2000, la empresa de Prince consigue su primer contrato con el gobierno federal, ingresando así en la base de datos de la Administración General de Servicios de USA y quedando habilitada para competir por contratos más grandes. Así, tras el atentado al USS Cole en Yemen, Blackwater consigue su primer gran contrato para entrenar marinos estadounidenses. Para 2001 los contratos de la empresa con el gobierno federal ascendían a US$ 736.906. Luego de los atentados a las torres gemelas y al Pentágono, el 11 de septiembre del 2001, esa cifra se quituplicó, llegando en el 2002 a US$ 3,4 millones. Durante ese año se fundó Blackwater Security Consulting, que movió toda la compañía hacia el negocio de la seguridad privada, algo que le resultaría sumamente redituable a Prince dado que en 2003 los contratos de la empresa con el gobierno ascendían a US$ 25 millones y llegarían casi al doble al año siguiente. Marzo del 2004 es un mes clave para Blackwater. Por un lado, se anunció que ganaron un contrato para entrenar a comandos en Azerbaijan con el visto bueno de USA. El ex estado soviético es considerado clave en la rica región petrolera del Mar Caspio. Por otro lado, el 31 de marzo, Blackwater toma estado público por primera vez cuando cuatro de sus mercenarios son asesinados en Falluja y sus cuerpos son quemados y colgados de un puente. El incidente desató un ataque masivo en la ciudad que dejó cientos de muertos. En Abril del 2004, Prince comienza a reunirse con miembros republicanos del Congreso y logra que Blackwater se encargue de la seguridad de las autoridades de la Coalición de Ocupación en Irak. En junio de ese año, los contratistas extranjeros ganan inmunidad frente a las leyes de Irak. En septiembre del 2004, Presidential Airways, una subsidiaria de Blackwater, consigue un contrato por US$ 34.800  millones para transportar tropas y provisiones a Afganistán. En noviembre de ese año, un avión de la empresa cayó en las montañas de Afganistán, dejando como saldo a 3 empleados de Blackwater y tres soldados norteamericanos muertos. Para 2005, Blackwater acumulaba US$ 325 millones en contratos. En junio de ese mismo año un equipo de Blackwater asesina a un iraquí que estaba sentado al lado de un camino en Hilla, Irak, aunque los mercenarios no reportaron el incidente. En Agosto del 2005, el huracán Katrina destruye buena parte de Nueva Orleans y mercenarios de Blackwater se presentan en el lugar en cuestión de horas, completamente pertrechados para el combate. Esta fue la primera vez que una compañía de seguridad privada de este tipo entraba en acción en USA. Hacia el año 2006, los contratos de Blackwater ascendían a US$ 593 millones y la empresa anunciaba en marzo sus planes de abrir campos de entrenamiento en California y Filipinas. En Septiembre del 2006, un convoy de la empresa que manejaba en sentido contrario al permitido (en contramano) chocó a un vehículo, que se incendió y los contratistas abandonaron la escena del hecho sin siquiera ofrecer ayuda al conductor del vehículo dañado, que murió entre las llamas. Episodios de esta naturaleza se repiten bastante seguido en la historia de la empresa. Un caso en particular llamó mucho la atención la Noche Buena del 2006: un mercenario de Blackwater llamado Andrew Moonen, borracho, disparó contra un guardia de seguridad del vicepresidente iraquí en la zona verde. El mercenario fue despedido de la empresa y devuelto a USA, aunque dos meses después regresó a Kuwait como parte de otra empresa de seguridad. A principios de este año, Blackwater disponía de contratos por US$ 1.000 millones con el estado federal de USA. En abril la empresa abandonó sus planes de abrir un campo de entrenamiento en Filipinas y abrió uno en Illinois. Para mayo, otro incidente en Irak tensó la relación entre la empresa y militares iraquíes cuando mercenarios de Blackwater mataron a un hombre que se encontraba muy cerca del convoy que transportaba al ministro del Interior de Irak. En esa oportunidad, los soldados estadounidenses se vieron obligados a intervenir. Finalmente, la gota que rebalsó el vaso y que hizo que las autoridades iraquíes revisaran las acciones de la empresa se dió el pasado 16 de septiembre, cuando 17 civiles iraquíes fueron asesinados y otros 24 resultaron heridos durante una balacera que operadores de la empresa desataron en el centro de Bagdad. De este modo, la empresa está siendo investigada por las autoridades iraquíes, que revisan la permanencia de Blackwater en el país.