CÓRDOBA. Luego de su accidentado paso por Chubut, Alberto Fernández tiene en su horizonte otra difícil visita a una provincia que sin dudas podría calificarse como antikirchnerista: Córdoba. El viaje, que está programado para mediados de mayo, fue confirmado por fuentes cercanas al Presidente, y constituirá todo un evento ya que Córdoba es una de las provincias menos frecuentadas por el mandatario.
VISITAS
Alberto F. y otra dura parada en el interior
Desde el entorno presidencial confirmaron que el mandatario visitará una de las provincias más reacias a su gestión y al kirchnerismo. Será en el marco de la inauguración de la autopista emplazada sobre la ruta 19, que une Córdoba-San Francisco. La obra, que tiene participación del Gobierno provincial, pondrá a prueba la “relación institucionalmente correcta” que Juan Schiaretti dice tener con el Presidente.
En esta ocasión, Fernández visitará la provincia mediterránea para inaugurar un gran tramo de la autopista Córdoba-San Francisco, que reemplaza a la vieja ruta 19, que tantos accidentes viales y víctimas fatales ha cobrado a lo largo de los años. La obra en sí se inició durante la gestión de Mauricio Macri, a mediados de 2019, y tuvo una colaboración del gobierno provincial de Juan Schiaretti.
Con esta autopista, se buscará agilizar el tránsito en uno de los corredores más habituales de la región, donde se conecta a Córdoba con Santa Fe, y a la región central con países como Brasil, Paraguay y Uruguay, además de ser un lugar de paso hacia Chile. Pero más allá de la funcionalidad de la obra, el principal atractivo de la visita presidencial será que se pondrá a prueba la relación Fernández-Schiaretti, luego de su acercamiento a principios de 2020, y su eventual alejamiento desde fines del año pasado hasta hoy.
La necesidad y la pandemia había acercado fuertemente a los dos dirigentes en los inicios del 2020. Mientras Juan Schiaretti peleaba contra las arcas secas de la provincia en medio de una caída histórica de la recaudación, Alberto Fernández necesitaba el quórum en el Congreso, que le permitió llevar adelante parte de su proyecto legislativo.
De este modo, y atentos a las necesidades mutuas, ambos decidieron tenderse una mano. Schiaretti puso a disposición a sus congresistas, mientras que Nación habilitó el dinero que Córdoba necesitaba para hacer frente a ciertas tormentas que se avecinaban.
Sin embargo, cuando Córdoba logró acomodar sus finanzas y, sobre todo, reestructurar su deuda internacional, Schiaretti pudo despegarse de una figura presidencial que cayó en la consideración de la gente. El schiarettismo tiene como regla en su manual de más de 20 años ininterrumpidos en su gestión, el mantenerse lo más lejos del kirchnerismo como sea posible, al menos para las cámaras (tal vez no así en la práctica).
Hoy por hoy, el relacionamiento entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos podría ser calificado como tenso en varios frentes, aunque sin desconocerse políticamente aún. Algunas de las diferencias entre las gestiones que se acentúan en la actualidad pueden ser, por ejemplo, la prórroga de la ley de promoción de los biocombustibles (por la cual Córdoba aboga fuertemente gracias a su relación con el campo), el conflicto por la Cooperativa Integral de Servicios Públicos de Villa Carlos Paz (por el cual crecieron las diferencias entre el Gobernador y el senador, Carlos Caserio), o la reforma judicial que el kirchnerismo busca llevar adelante, pero que el schiarettismo anticipó no apoyar.
Junto a miembros del Interbloque Federal, enviaremos una solicitud a la Cámara de Diputados para requerir que se convoque una sesión especial para dar tratamiento urgente a la prórroga Régimen de Promoción de #Biocombustibles en Argentina.
— Bloque Córdoba Federal (@CordobaFederal) March 14, 2021
Bloque @CordobaFederal
Todo ese bagaje será puesto en cuestión a la hora de ver si, finalmente, ambos dirigentes se muestran juntos. Y las formas en que lo hagan, si es que lo hacen, serán fundamentales.
Schiaretti calificó hace poco tiempo a su relación con Fernández como “institucionalmente correcta”, algo que enfrió definitivamente las chances de un acercamiento público. Esto provocó que el Frente de Todos comience a desarrollar un plan alternativo para su desembarco en Córdoba, que se da en la actualidad de la mano de Carlos Caserio, y con una estrategia de atracción a intendentes peronistas de las más de 400 comunas que hay en Córdoba.
#ReconstruccionArgentina @CaserioCarlos @MarianaCaserio @alferdez pic.twitter.com/41QJU9FiMe
— Roman Calos De Vit (@romancalosdevit) March 11, 2021
La intención inicial de Alberto Fernández era la de poder unir al peronismo en Córdoba en el corto plazo, algo que quedó prácticamente descartado para este 2021 legislativo. Sin embargo, existen puntos de coincidencia que aún mantienen vivas las chances de un futuro acuerdo, sobre todo con vistas al 2023.
Esos son los nuevos dirigentes de Hacemos por Córdoba, que serían más partidarios de acordar con el Gobierno nacional. Actualmente, un nexo entre ambos espacios es Martín Gill, el secretario de Obras Públicas de la Nación, que tiene alcance tanto al Panal como a la Casa Rosada, y quien puede ser artífice de un reencuentro entre Schiaretti y Fernández.
Restará ver si finalmente Schiaretti acompaña a Fernández en la inauguración mencionada, algo muy probable ya que la provincia tuvo participación en la misma, y de qué manera lo hace. La poco usual visita de Fernández a Córdoba pondrá a prueba al schiarettismo, que tratará de mostrar lo menos posible la verdadera naturaleza de su relación con el kirchnerismo.











