CÓRDOBA. La espiral de corrupción que sufren las fuerzas de seguridad en Córdoba no parece tener un final cercano. A los últimos y escandalosos casos que la Justicia destapó en los meses recientes, se conoció uno nuevo que involucra a seis integrantes de la Fuerza Policial Antinarcotráfico.
CORRUPCIÓN
Córdoba y una nueva infección con policías detenidos
Ahora, el golpe lo sufrió la Fuerza Policial Antinarcotráfico, encargada de luchar contra el tráfico de drogas. Seis detenidos.
Las respectivas detenciones fueron ordenadas por el fiscal Juan Pablo Klinger en el marco de una investigación por presunta asociación ilícita. Entre los detenidos destacarían las aprehensiones del jefe de la Brigada de la FPA de Cruz del Eje, así como otros miembros de la FPA de Deán Funes.
Según maneja la Justicia, los agentes habrían tomado posesión de estupefacientes incautados en operativos. Además, el fiscal baraja la posibilidad de que haya empleados judiciales involucrados en la trama.
La denuncia inicial fue realizada por el propio jefe de la FPA, Adrián Salcedo, quien constató una importante diferencia entre los cargamentos incautados y los depositados en poder de la Justicia. A partir de allí, se llevó adelante la investigación, que tiene poco menos de un año en curso y cuyas implicancias podrían ser aún más profundas dentro del esquema de las fuerzas de seguridad cordobesas.
FPA en la mira en Córdoba
Ese cuerpo, independiente de la Policía de Córdoba, fue creado durante el último mandato de José Manuel de la Sota con la finalidad exclusiva de dedicarse a las investigaciones por tráfico de estupefacientes, narcomenudeo, lavado de dinero y otros ilícitos que surgen de esa industria clandestina. Precisamente, el motivo de su creación era poder separar esas causas que, en muchas ocasiones, encontraban a policías involucrados que entorpecían las investigaciones.
De hecho, la FPA surgió luego de la causa conocida como el “narcoescándalo”, donde se destapó un profundo caso de corrupción donde casi toda la cúpula policial encargada de luchar contra el tráfico de drogas estaba implicada. Por entonces, el sismo político fue tal que De la Sota eyectó a los por entonces jefe de Policía y ministro de Seguridad, Ramón Frías y Alejo Paredes.
Desde ese hecho, y la creación de la FPA, la Policía de Córdoba no ha tenido participación en investigaciones por narcotráfico. Cuestión que generó incluso una disputa interna entre cuerpos de seguridad, que sostienen un recelo constante.