OBERDÁN SALLUSTRO
Guerrillero mata guerrillero (Otro error de ERP)
Muchas veces se opina que todos los asesinatos producidos entre 1969 y 1983 fueron consecuencia del enfrentamiento entre militares y guerrilleros. Sin embargo esto es tan errado como suponer que fue un enfrentamientos entre buenos y malos. Eran 2 Demonios, aunque trinen los de Madres, Abuelas, Hijos, CELS, etc. El 10/04/1972 la Policía Federal Argentina conoció el paradero de Oberdán Sallustro, e inició el operativo de rescate.
"(...) El podía decirles a todos esos hijos de puta charlatanes asesinos que pedían sangre cuán equivocados estaban. El podía decir 'señor no hay nada por lo cual valga la pena morir yo lo sé porque estoy muert. No hay palabra que valga más que tu vida, preferiría trabajar en una mina de carbón en lo más profundo de la tierra y no ver la luz del sol y comer pan y agua y trabajar veinte horas por día. Preferiría eso antes que estar muerto. Cambiaría la democracia por la vida. Cambiaría la independencia el honor la libertad y la decencia por la vida. Les doy todo eso si ustedes me devuelven la posibilidad de andar y ver y oír y respirar el aire y gustar de mi comida. Quédense con las palabras, devuelvanme la vida. No pido una vida feliz. No pido una vida decente o una vida honorable o una vida libre. Estoy más allá de eso. Estoy muerto de modo que simplemente clamo por la vida. Vivir. Sentir. Ser algo que se mueve sobre la tierra y no está muerto. Yo sé qué es la muerte y todos los que hablan de morir por palabras ni siquiera saben qué es la vida. No hay nobleza alguna en la muerte. Ni siquiera cuando mueres por defender el honor. Ni aún cuando seas el gran héroe de la humanidad. Ni aún cuando seas tan grande que tu nombre nunca sea olvidado y ¿quién es tan grande? Lo más importante es la vida muchachos. Muertos no servís nada más que para los discursos. No se dejen engañar más. No se den por aludidos cuando les den palmadas en el hombro y les digan 'vamos tenemos que luchar por la libertad' o cualquier otra palabra. (...)"
Dalton Trumbo,
Johnny Got His Gun (Johnny agarró su fusil).
La muerte es la muerte. Pero hubo muertes que no tuvieron que ver ni la dictadura ni la represión.
Por ejemplo, el asesinato, luego del secuestro, de Oberdan Guillermo Sallustro, entonces director general de la empresa Fiat Argentina, 46 años atrás.
Sallustro, hijo de Anna D'Amato y Gaetano Sallustro, había nacido en Asunción del Paraguay el 17/07/1915. Su padre y su madre eran italianos y a los pocos años, la familia volvió a Europa.
Oberdan y su hermano Octavio se dedicaron al fútbol como afición pero sus otros 2 hermanos, Attila y Oreste, llegaron a jugadores del S.S.C. Napoli.
De regreso en Italia, Oberdan comenzó a militar contra Benito Mussolini y cuando se inició la 2da. Guerra Mundial él se hizo partisano, participando de la lucha armada contra el nazismo y el fascismo.
Cuando concluyó la guerra, Oberdan se doctoró en Derecho en la Universidad de Turín. Él ya trabajaba en la Fiat de la familia Agnelli, y seguramente nunca sospechó que así avanzaba a la muerte. Menos aún que se la quitarían otros guerrilleros tal como él lo había sido. ¿O fueron los policías que llegaban al rescate?
Caso Sallustro reportaje a su esposa Ida Burgstaller (1972)
Sin duda, sus verdugos ignoraban que su víctima había luchado por la libertad, había arriesgado su vida contra el totalitarismo, y que el papa Pablo VI lo había honrado con una mención exclusiva.
Por supuesto que Oberdan era un ejecutivo que defendía la propiedad privada y creía en el capitalismo de mercado, pero también había estado del Lado B de la vida.
Los '70 en la Argentina eran inseguros, insensibles e inmaduros.
En el caso de los guerrilleros (¿por qué no llamarlos terroristas?) no sólo mataron a militares y policías. También a Alberto Sacheri, Arturo Mor Roig, José Rucci, Dirck Kloosterman, Atilio Santillán, Víctor Samuelson, Héctor Bartolomé Minetti, Antonio Do Santos Larangueira, Francisco Soldati, Manuel Martínez, y Ramón Samaniego; Alberto Abeigon, José Pedro Chirino, Francisco Schwer, Pedro Eugenio Aramburu, Roberto Moisés Echegoyen, Jorge Roberto Ibarzábal. Pero antes asesinaron a Oberdan Sallustro, quien en 1972 estaba al frente de Fiat Argentina, empresa que había ejecutado una excepcional inversión en capital y tecnología para levantar su mayor conglomerado industrial en América Latina (ni se soñaba con la planta en Minas Gerais. La industria automotriz estaba atrasada en Brasil. Cuánto tiempo ha perdido la Argentina).
Asesinato de Juan Carlos Sanchez y Oberdan Sallustro (1972)
Fiat Argentina eran 8 fábricas (tractores, automóviles, camiones, material ferroviario, grandes motores diésel, forja). Argentina era la operación más importante de Fiat fuera de Italia.
En la mañana del 21/03/1972, 15 integrantes del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo, gente que anhelaba imitar la Cuba comunista), capitaneados por Sigfrido Debenedetti, con el apoyo de Mario Raúl Klachko, Benito Urteaga y Roberto Coppo, secuestraron a Sallustro cerca de su casa, en la zona norte del Gran Buenos Aires, bajo la supervisión de Joe Baxter (ex líder del Movimiento Nacionalista Tacuara).
El empresario fue trasladado a un centro clandestino de secuestros ubicado en la calle Castañares 5413, Mataderos, Ciudad de Buenos Aires, donde fue encerrado en una "cárcel del pueblo". Allí lo mantuvieron recluido por 20 días, mientras que, a cambio de su libertad, exigían la liberación de todos los presos políticos, el mejoramiento de las condiciones laborales en todas las empresas de Fiat, la reincorporación de los empleados despedidos, la derogación de las leyes represivas, y ya que estaban en el baile, un rescate de US$ 1 millón que en 1972 era mucho más que US$ 1 millón de 2018.
2 días después del secuestro llegó a Buenos Aires el empresario italiano Aurelio Peccei, presidente de Fiat, y también ex partisano antifascista.
Peccei fue a buscar directamente a Mario Roberto Santucho, cofundador del ERP, para negociar. Santucho se encontraba preso en Villa Devoto.
Paradoja: el ERP, brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores, había secuestrado a un ejecutivo que había logrado generar trabajo. La gestión Sallustro ya llegaba a 25.000 empleados de Fiat, todos formalizados, con completa cobertura médica, y que sumaban 50.000 cuando se incluía a proveedores y concesionarios.
Sallustro había participado activamente también del crecimiento del Hospital Italiano, la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora de los Inmigrantes, una escuela modelo que todavía funciona cerca del Hospital Argerich, y colonias de vacaciones y actividades sociales y deportivas en cada fábrica, localizadas en Ferreyra (Córdoba), Caseros y El Palomar (conurbano), Sauce Viejo (Santa Fe).
La investigación del secuestro era responsabilidad del comisario Esteban Pidal, quien fue atando cabos a partir de agencias que vendían garantías de alquileres, y así llegó a capturar a 2 armeros: Angel Averame y Ponce de León.
Oberdan Sallustro Director General Fiat Concord (1967)
Luego, detuvo al brasileño José Luis Da Silva, y a su mujer Marta Mitidiero. Así llegaron a Mataderos, donde capturaron a Osvaldo Sigfrido Debenedetti y a sus colaboradores José Beristain y Silvia Inés Urdapilleta. El escalón final fue la detención del periodista uruguayo Andrés Alsina Bea. Finalmente apuntaron a la calle Castañares, donde apareció la esposa de Klachko, Guiomar Schmidt.
El 10/04/1972 la Policía Federal Argentina conoció el paradero de Sallustro, e inició el operativo de rescate. Ninguna de las peticiones de los secuestradores se habían cumplido, pero tampoco se habían rechazado aún. Se practicaba una 'franela' (distracción) mientras la policía seguía avanzando con sus pistas. Una vez que los efectivos tenían rodeado el lugar, Benito Urteaga, uno de los dirigentes más importantes del PRT/ERP, se sintió acorralado e inició un tiroteo. Se afirma que en ese contexto, Klachko y Urteaga ejecutaron a Sallustro de 4 balazos y huyeron por las casas vecinas.
El operativo fue un fracaso para todos. La policía no logró rescatar a Sallustro con vida. Tampoco pudo detener a los supuestos asesinos. El ERP no consiguió reincorporar a los trabajadores que decía reivindicar. Tampoco su US$ 1 millón.
Caso Sallustro reportaje al señor Gianni Agnelli (1972)
Quedó el cuerpo de Sallustro para desesperación de su esposa, Ida Burgstaller, y sus 4 hijos, Flavia, Ulpio, Aldo y Bruno.
Ese mismo día fue asesinado en Rosario, el general de "línea dura" Juan Carlos Sánchez, quien estaba al frente del II Cuerpo de Ejército.
Sánchez fue interceptado por miembros del ERP y FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), a bordo de un rastrojero, cuando este manejaba por la calle Córdoba.
Los guerrilleros no eran 'nenes de pecho' e iban por todo, con sus limitaciones y su soberbia que los llevó a subestimar a las fuerzas militares y de seguridad.
Años después Enrique Haroldo Gorriarán Merlo se autocriticaría por la faena realizada por sus subordinados en el caso Sallustro: “Uno de los compañeros interpretó mal la orden. Fue un error”, concluyó, como si un "mala mía" devolviera la vida de alguien...
Tras la muerte de Sallustro, Luchino Revelli-Beaumont, quien había conocido el país recién en 1972, fue el nuevo presidente de Fiat Argentina.
Policia Federal encuentra el cadáver de Oberdan Sallustro (1972)
Revelli-Beaumont conoció a Juan Perón en esos años, y co-financió la Operación Retorno.
Curiosamente el 13/04/1977, 3 desconocidos 'levantaron' a Revelli-Beaumont en las calles de París. Y pasó 89 días secuestrado por un comando que se presentó como el Comité de Defensa de los Trabajadores Italianos en Francia, que inicialmente pidió US$ 30 millones de rescate.
Luchino era presidente de la Fiat-Francia. Su hija, Laura Revelli, apuntó contra el peronista Héctor Villalón, el Pájaro.
Juan Domingo Perón los había presentado en Puerta de Hierro (Madrid, España). Gracias a John William Cooke, Villalón explotaba la concesión oficial de tabacos cubanos en España y Europa.
En la presentación, Perón le dio a Revelli-Beaumont un presagio: “Dijo algo así como que no le tuviera confianza porque Villalón era un traidor”, afirmó la hija del ejecutivo de la Fiat.
En cuanto a Sallustro, Fiat le dedicó el camión Fiat 673. Pero el modelo llegó al mercado con deficiencias en su motor: recalentaba. Los camioneros y mecánicos argentinos lo bautizaron "la Venganza de Sallustro".







