- El e-commerce redobla las transacciones con tarjeta en mensualidades justo en octubre, previo a las elecciones del fin del mundo para los mercados, mientras el consumo general viene de un -14% de recaída. Aun así, los medidores de luz captaron 4% de incremento en el uso de la electricidad, y para colmo a contramano del -1% del indicador fabril que sigue FIEL. La demanda eléctrica en aumento puede responder al congelamiento de la tarifa, pero es también coherente con el mayor movimiento que se viene apreciando en ferias, talleres y demás canales informales, donde se canalizan, sobre todo, los recursos de los planes sociales y pauperizados. Funciona un tome y traiga en efectivo, alejado del alcance de la AFIP. Terminó sorprendiendo también la exitosa promoción de cuotas sin interés con las motos: perforó el piso de las 20 mil motos vendidas en un mes e inspiró al Ministerio de Producción y Trabajo y la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM) a prorrogarla. Asimismo, acaba de aparecer una estadística aún más llamativa, a la luz de esos registros: en plena volatilidad cambiaria y un clima de profunda desconfianza, el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella detectó ya en octubre un alza en el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) del 4% sobre el mes pasado. La particularidad obvia que se desprende es que los que traccionaron el mayor optimismo (5%) son los que están más arriba en la pirámide socioeconómica, mientras la respuesta de los de menores ingresos fue mucho más moderada aunque en positivo (2%). El rubro bienes durables e inmuebles (que representa el comportamiento de los 1ros) es el que más fuerza hizo para levantar el promedio, lo mismo que los bonaerenses y del interior por sobre los que habitan en CABA.
- El BCRA (Banco Central de la República Argentina) realizó hoy jueves 24/10, 4 subastas por un total US$ 346 millones para detener la escalada en la cotización del dólar estadounidense. Pero conocedores del mercado como Christian Buteler afirman que en la jornada el BCRA perdió US$ 900 millones en total. La gran pregunta es cuánto más puede soportar el BCRA este goteo que luce imparable porque las expectativas del mercado son devaluacionistas a causa de expectativas negativas en cualquier escenario. El dólar saltó $0,98 y alcanzó el nuevo récord de $63,34 para la venta en bancos y agencias de la city porteña, su 13ra. alza consecutiva. En el Banco Nación, el billete se vendió a $62,50 y en el canal electrónico se consiguió a $62,45. La sola amenaza de una devaluación en ciernes ante la perspectiva de agotamiento de reservas líquidas y de una consecuente interrupción de la cadena de pagos, que empieza por US$11.500 millones que aún faltan vencer de deuda en los 2 meses que quedan del año, se hace notar con fuerza en remarcaciones preventivas de precios de productos de la canasta hogareña, en especial alimentos, que superan el 15%. Inclusive, harinas y aceites, muy vinculados al dólar, se deglutieron el IVA 0% y avanzan a zancadas en las listas tanto de proveedores como de supermercadistas. En algunos casos, hasta se interrumpió el suministro. Lo que sí comenzó a generalizarse es un racionamiento de pedidos ante el temor de que los cheques diferidos a diciembre caigan en un rebote generalizado si salta la térmica cambiaria, con tasas que andan por el 180% en el actual contexto volátil. El riesgo intra-país ya supera al de las consultoras internacionales, porque la sola hipótesis de crisis de cumplimiento de los compromisos por la deuda externa repercute cada vez con mayor intensidad en la cadena de pagos doméstica y se cierne el fantasma de que se generalice y termine afectando el normal abastecimiento de comestibles a la población. Por ahora, la que tambalea es la estructura de precios relativos de la canasta básica.
- La carga impositiva que sostiene el gasto estatal no da para más. Un total de 163 gabelas, directas e indirectas, de Nación, provincias y municipios confisca el 49% de los ingresos de los trabajadores en blanco, de acuerdo con IARAF, y se alza con el 106% de las utilidades empresarias, según un informe del Banco Mundial. La presión tributaria, aunque repuntó el año pasado, es más baja que cuando asumió la Administración Macri, pero al haber aumentado la evasión, la informalidad y la morosidad, en realidad un peso mayor recae sobre los cumplidores. Para los analistas especializados, la propuesta de subir bienes personales no mueve el amperímetro fiscal, pero sí el de la clase media, que deberá pagar más. Cualquiera sea el vencedor de la contienda electoral, el margen de tolerancia del contribuyente llegó a un límite y difícilmente apruebe, por acción u omisión, una carga mayor a la actual. Viéndolo desde el lado de otra idea en consonancia con la de USA de bajar impuestos para que se transformen en consumo o inversión amenaza, en un contexto recesivo e inestable como el de la herencia, en convertirse en otra encerrona, por lo cual se espera que en el ínterin, antes de meter mano en los impuestos, los que gobiernen intenten incorporar base hoy no declarada para luego compensar cualquier eventual reducción.
- El lunes 15/10 empezó una feria inmobiliaria online que culmina el viernes 25 llamada Súper Sale, con descuentos del 15% para arriba en propiedades de distintas características y ambientes, tanto en CABA como en el norte del conurbano. Hasta hace poco estuvieron las plataformas de ofertas de electrónica y electrodomésticos (Electrofest) y más recientemente terminó Hot Sale, en la que se promocionó la venta de 140 mil autos. Los planes de cuotas sin interés fueron el atractivo para que la minoría asalariada que llega bien a fin de mes consuma bienes durables, pero las rebajas de precios tan aumentados tras la macrodevaluación del año pasado parecen no ser tan tentadoras, cuando se alejaron de la forma que lo hicieron del alcance de la gente: se necesitarían más de 31 sueldos para un 0Km de los más económicos, pese a que se retrotrajeron a las listas que superan al inicio de 2018, o 25 años si se quisiera acceder a un departamento mediano. Encima las tasas para financiarlos superan largamente a la inflación y ni hablar a los ajustes salariales. Con esta ecuación, tampoco a los que acovachan dólares en los colchones les llegan a mover un pelo, ya que entienden que el metro cuadrado de las propiedades sigue sobrevaluado respecto del pasado y de los otros países y esperan que baje más.
- Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
- Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
- Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
- Hay un aparato productivo que dejó de ser productivo y ni siquiera crece. Trae la modernización está muy atrasada por falta de inversión, y ha tenido que resignarse a estar sobreprotegido, a condición de asumirse como una máquina de nutrir a un Estado elefantiásico, sobreendeudado, caro e ineficiente. El sector público se reparte por mitades a los 12 millones de trabajadores registrados, o sea que cumplen con el sistema previsional y de las obras sociales destinando una desmesurada proporción del sueldo, y apenas si cubre el 35% de los haberes que perciben 6 millones de jubilados. La dirigencia que se tapa un ojo para con el otro atisbar a través de la mirilla de la cobranza cómo recaudar más con menos (y la diferencia que la ponga la inflación) concibe la desproporción por el lado de las reformas: previsional para repartir menos; laboral para aumentar la productividad (no el empleo) e impositiva para redistribuir y extender las cargas. Entre tantas tribulaciones y crisis cambiarias y financieras, sin embargo, se fue incubando una tasa de desocupación que superior a 2 dígitos y una informalidad laboral que, entre asalariados, cuentapropistas y trabajadores familiares, abarca al 50,3% de la población activa. Se confunden entre los 14 millones de personas que deambulan sin terminar de resolver su inserción laboral, con un pie afuera del sistema, tanto en aportes como en beneficios. El país tiene “un 40% de trabajo no registrado, evidentemente algún problema hay”, admitió el diputado Facundo Moyano, hijo del líder camionero y de una de las CGT.
- Hay un aparato productivo que dejó de ser productivo y ni siquiera crece. Trae la modernización está muy atrasada por falta de inversión, y ha tenido que resignarse a estar sobreprotegido, a condición de asumirse como una máquina de nutrir a un Estado elefantiásico, sobreendeudado, caro e ineficiente. El sector público se reparte por mitades a los 12 millones de trabajadores registrados, o sea que cumplen con el sistema previsional y de las obras sociales destinando una desmesurada proporción del sueldo, y apenas si cubre el 35% de los haberes que perciben 6 millones de jubilados. La dirigencia que se tapa un ojo para con el otro atisbar a través de la mirilla de la cobranza cómo recaudar más con menos (y la diferencia que la ponga la inflación) concibe la desproporción por el lado de las reformas: previsional para repartir menos; laboral para aumentar la productividad (no el empleo) e impositiva para redistribuir y extender las cargas. Entre tantas tribulaciones y crisis cambiarias y financieras, sin embargo, se fue incubando una tasa de desocupación que superior a 2 dígitos y una informalidad laboral que, entre asalariados, cuentapropistas y trabajadores familiares, abarca al 50,3% de la población activa. Se confunden entre los 14 millones de personas que deambulan sin terminar de resolver su inserción laboral, con un pie afuera del sistema, tanto en aportes como en beneficios. El país tiene “un 40% de trabajo no registrado, evidentemente algún problema hay”, admitió el diputado Facundo Moyano, hijo del líder camionero y de una de las CGT.
- Argentina produce el equivalente a unas 130 millones de toneladas de agroalimentos: a grandes rasgos, mitad exporta y mitad consume adentro. Habría para poner un plato para poner en mesas vernáculas y foráneas, y hasta inclusive nuestro país se da el lujo de ser el que más comida desperdicia. Aún así hay 3 millones de compatriotas, entre una población cercana a los 45 millones, que la pasa mal y además padece de insuficiencia alimentaria. Si sólo se reasignar un 40% de esa pérdida entre los urgidos, matemáticamente quedaría saldada la deuda en materia de ingestas. Coinciden estos cálculos con el 1% de la donación que pidió el FPT a la industria como contribución a la campaña contra el hambre, que pegó a la electoral. Es difícil de entender y hasta de explicar a extranjeros qué sucede en un país en el que sobran los abundantes alimentos que se producen, abastecen a 450 millones de habitantes del planeta y por estos lares cueste tanto llegar a una dieta equilibrada que inclusiva que elimine el riesgo alimentario y la denominación hambre en el léxico social.









