Johnson & Johnson anunció hoy datos que respaldan el uso de su vacuna COVID-19 como dosis de refuerzo para personas previamente inmunizadas con su fórmula monodosis.
VARIANTE DELTA
Johnson & Johnson también lanza su dosis de refuerzo
A pesar de ser una vacuna monodosis, Johnson & Johnson probó, con éxito, el funcionamiento de una segunda dosis de refuerzo.
En julio, la compañía había informado los datos provisionales de Fase 1/2, que fueron publicados en el New England Journal of Medicine.
El estudio demostró que las respuestas de anticuerpos neutralizantes generadas por la vacuna COVID-19 de una sola inyección eran fuertes y estables durante ocho meses.
Sin embargo, anticipándose a la posible necesidad de refuerzos, Johnson & Johnson realizó dos estudios en individuos previamente inmunizados con su vacuna monodosis.
Los nuevos datos demostraron que la dosis de refuerzo de la vacuna COVID-19 de Johnson & Johnson generó un aumento rápido y robusto de anticuerpos, nueve veces mayor que a los 28 días después de la vacunación primaria de dosis única.
Los informes con las nuevas conclusiones se enviaron ayer (24/8) a medRxiv, una plataforma de estudios aún no revisados por pares.
El director global de Investigación y Desarrollo de Janssen (J&J), Mathai Mammen dijo:
En este sentido, la empresa comunicó que ahora buscará discutir una estrategia que incluya la segunda dosis con los funcionarios de salud de los países con los que ha establecido acuerdos.
La dosis de refuerzo
Los estadounidenses que recibieron las vacunas Pfizer/BioNTech o Moderna deben recibir una inyección de refuerzo ocho meses después de la segunda dosis, dijeron la semana pasada las autoridades sanitarias del país.
Estos refuerzos estarán disponibles a partir del 20 de septiembre pero, por el momento, no incluyen a los vacunados con Johnson & Johnson.
Según dichos anuncios de gobierno, los refuerzos para esta fórmula se realizarían una vez que la empresa brinde los estudios pertinentes. Con la nueva publicación, habrá que eseperar la posición del gobierno estadounidense.
Si bien las dosis de refuerzo pueden contribuir de alguna manera a ofrecer una mejor protección contra las variantes preocupantes del SARS-CoV-2, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su preocupación sobre su rápida distribución.
De acuerdo a sus declaraciones, aplicar dosis de refuerzo en este momento de la pandemia va a ampliar la desigualdad entre en los países de ingresos bajos y altos.
“Entiendo la preocupación de todos los gobiernos por proteger a su gente de la variante Delta. Pero no podemos aceptar que los países que ya han utilizado la mayor parte del suministro mundial de vacunas utilicen aún más”, dijo el Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en una conferencia de prensa el 4 de agosto.
En este sentido, la OMS pidió a los países de con tasas altas de cobertura de vacunación que no ofrezcan dosis de refuerzo adicionales hasta septiembre de 2021, por lo menos.
La única excepción que dio la organización es cuando se trata de personas con sistemas inmunes comprometidos, como quienes han recibido un trasplante de órganos o quienes cursan un tratamiento oncológico.













