A lo largo del 2022, Estados Unidos contabilizó unas 1.183 muertes por legitima ‘detención del delito’ (Shoot to Stop) de las Fuerzas Armadas o lo que algunos denominan como exceso policial.
¿PARA COPIAR?
Policía de USA 'dispara al delito' tras Graham vs. Connor
Los efectivos policiales de USA están habilitados a disparar para detener al delincuente/Shoot to Stop si creen en un peligro inminente en base a jurisprudencia tras el fallo Graham vs. Connor
La mayoría de la violencia policial en USA, ya sea lícita o excesiva, no tiende a judicializarse—con basamento en la jurisprudencia del estándar de racionalidad Graham vs Connor (1989)—, salvo casos que acreditaron la desmesura policial como contra el afroamericano George Floyd, asfixiado en el 2020 por la rodilla de un agente policial.
Ello suscitó un debate social porque Floyd finalmente tenía antecedentes judiciales, además de que la autopsia determinó la presencia en sangre de fentanilo, metanfetamina y cannabinoides.
Nuevamente, el asesinato en enero del 2023 de otro afrodescendiente a manos de la Policía yankee, Tyre Nichols, reavivó la tensión entre exceso policial versus vocación de seguridad nacional ‘a cualquier costo’.
Este joven afroamericano, fue pateado, rociado con gas y disparado con una Taser hasta la muerte por supuestamente conducir ebrio, por parte de efectivos de Memphis. Pero las cámaras no registraron ninguna infracción vial.
Es que la doctrina ética profesional de la Policía yankee de manera tácita habilita el uso indiscutido de la fuerza y/o el gatillo fácil si existe peligro inminente o falta al orden y la investidura. Además, las armas semiautomáticas que usualmente utilizan las FF.AA tienden a crear ráfagas de disparos tras gatillar.
Ello sumado a las instrucciones en la Escuela de Policía de “detener al delincuente a cualquier costo” (el famoso Shoot to Stop) ante la epidemia de tiroteos por parte de personajes insanos con armas o ante a irreverencia del marginal.
"Un agente de policía solo debe disparar su arma contra un civil si tiene la creencia razonable de que corre peligro de muerte o de grave daño físico", explica Lisa Holder, experta en leyes de defensa criminal y responsabilidad policial de la Universidad de California en Los Ángeles, en diálogo con la BBC.
"Según la ley federal, la policía puede usar la fuerza letal incluso teniendo medios menos letales a su alcance", añade la experta.
Todo se remonta al fallo de la Corte Suprema, Graham contra Connor, que sentó jurisprudencia en 1989 para que los oficiales estadounidenses contemplen el gatillo facil.
Dethorne Graham, un diabético, tuvo una reacción a la insulina en su casa, por esos años. Pidió a un amigo, William Berry, que lo llevara a una tienda para comprar un poco de jugo de naranja para contrarrestar su estado. Al llegar a la tienda, Graham vio una fila de cuatro o cinco personas y al no querer esperar, rápidamente salió de la tienda y regresó al auto de Berry.
El oficial M.S. Connor, un policía de Charlotte, observó a Graham entrando y saliendo del local inusualmente rápido, por lo que pensó que se trataba de un delincuente. Entonces, este agente siguió el auto y lo detuvo a más de media milla de distancia. Graham, aun sufriendo una reacción a la insulina, salió del auto, pero se resistió a ser arrestado, y entonces el oficial lo estampó contra la patrulla y le fracturó el pie para poder subirlo.
El oficial Connor luego determinó que Graham no había cometido ningún delito y lo devolvió a su casa pero con múltiples lesiones, entre ellas una fractura en el pie, como consecuencia del forcejeo para que entre a la patrulla. Graham presentó cargos contra Connor, otros oficiales, y la ciudad de Charlotte por uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía.
Ante este caso, la Corte Suprema en el 89 sostuvo que las pretensiones de uso excesivo de fuerza por funcionarios gubernamentales se analizan adecuadamente bajo el estándar de “razonabilidad objetiva” de la Cuarta Enmienda, lo que sentó un precedente para una arbitrariedad subjetiva de la Policía en adelante.
Pero lo que es razonable y lo que no es, ha variado a lo largo de la historia norteamericana, que creyó hace mucho tiempo en la esclavitud y el racismo. Así, las víctimas de la brutalidad policial desde el fallo Graham vs Connor han tenido que demostrar ante la Justicia si sufrieron atropellos policiales, es decir, si los agentes actuaron “irrazonablemente” y con intenciones maliciosas.
Sin embargo, las fuerzas armadas de Estados Unidos se sienten amparadas por este fallo que les 'da rienda suelta' en la lucha contra el crimen organizado, aunque indefectiblemente haya exceso policial de parte de algunos inadaptados internos que justifican su xenofobia o racismo en su fachada de garantes de la seguridad social.
En cuanto a las cifras de la actuación policial desmesurada del pasado 2022 en USA, un 31% de los casos de homicidios a delincuentes/sospechosos se produjeron durante y después de una situación violenta, otro tercio sucedió en un momento de huida con un arma blanca/fuego, y sólo en el 10% el sujeto no tenía ningún arma, según lo acreditó el observatorio Mapping Police Violence, lo que demuestra una actuación policial acorde al contexto.
Más contenido en Urgente 24:
Flybondi y JetSmart lanzaron pasajes a precio ganga
Mercado Pago no cede: ¿Qué pasará con la normativa del BCRA?
Marcelo Tinelli, complicado: Sin debut y LaFlia en la mira
















