GLOBAL

LÍBANO

Hezbollah no pudo evitar el default... y llega el coronavirus

Líbano está oficialmente en bancarrota, luego de que el 1er. ministro Hassan Diab anunció la incapacidad del país para pagar la deuda externa de US$ 1.200 millones que vence el lunes 09/03. Diab, quiene asumió el cargo el 21/01/2020 tras la grave crisis política del país, que incluyó manifestaciones callejeras violentas contra la pérdida de valor de la moneda y la corrupción, explicó lo que se dice habitualmente en estos casos de irresponsabilidad administrativa: que "Líbano está suspendiendo el reembolso del deuda del 09/03para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos. No fue una decisión simple, pero es la única solución para proteger el interés público, en paralelo con el lanzamiento de un plan de reforma global. Nuestra decisión proviene de nuestro apego al interés de los libaneses".

El asunto había estado en el aire durante días, tanto que el 02/03 el presidente de la Asociación de Bancos del Líbano, Salim Sfeir, se había reunido con los jefes de varios bancos para conocer la situación después de la fuga de capitales por valor de US$ 2.000 millones, entre manifestaciones callejeras, que denunciaron la diferencia entre los muchos muy pobres y los pocos ricos, y las restricciones del gobierno a los bancos por la falta de liquidez, lo que asustó a inversores y ahorristas.

La libra libanesa ha perdido 60% de su valor frente al dólar en el mercado negro y los bancos han impuesto un 'corralito' de facto para controlar las transferencias, en medio de una fuga de capitales masiva, y las retiradas de dinero en efectivo.

El Gobierno intenta evitar a toda costa una devaluación de la libra. 

PODS14_336x280_VER

Cada día, los clientes hacen horas de cola a las puertas de Bank Audi, donde pueden retirar US$ 600 al mes si sus ahorros son inferiores al millón de dólares, y US$ 2.000 si los superan. 

"De cada US$ 11.000 que traigo de fuera gano US$ 4.700 al cambio”, admitió un empresario francés afincado en la capital libanesa. 

Cada día aterrizan funcionarios de ONG internacionales, de la ONU, la UE, diplomáticos y empresarios locales o extranjeros que atraviesan el control policial cargados con fajos de dólares. Miembros de Hezbolá afirman, además, que llegan maletas cargadas de dólares desde Teherán para pagar sus sueldos. 

De devaluarse la libra en un tercio, la mitad de la población libanesa caería bajo el umbral de la pobreza, advierte en un informe el Banco Mundial (BM). “La crisis libanesa necesita una estrategia integral […] para corregir las ineficiencias y beneficios desproporcionados de un sistema de crecimiento desigual”, opina en una entrevista por correo electrónico Wissam Harake, economista del BM. 

La inflación ha disparado los precios de productos básicos en un 25% y ha forzado al recién nombrado Ejecutivo a pedir ayuda a varios países para asegurar las divisas necesarias con las que subvencionar la importación de trigo, medicamentos, leche en polvo y combustible.

La clase media libanesa va camino de desaparecer. “El 10% de la población adulta acumula el 55% de los ingresos nacionales, algo que sitúa Líbano entre los países con mayor desigualdad económica en el mundo”, escribe en un reciente informe la economista libanesa Lydia Assouad.

El siguiente paso será ahora reestructurar la deuda. 

"El Estado libanés buscará renegociar su deuda", ha señalado el 1er. ministro, prometiendo "construir una economía sólida y sostenible". 

Diab culpó al modelo económico fallido puesto en marcha tras la guerra civil, basado en una economía rentista, a la corrupción y a las tensiones regionales -como la guerra de Siria- por las que el país ha pagado un alto precio. 

Identificó 3 crisis en una: "la crisis monetaria, la crisis bancaria y la crisis de la deuda soberana".

Prueba de la confusión que hay, Ali Ibahim, procurador, había anunciado la congelación de los activos de varios bancos: Bank Audi; Fransbank; Biblos; Societe Generale; Banco de Beirut BankMed; Banque Lebanon-Francaise; Credit Libanais; Al Mawarid Bank; Banco Intercontinental del Líbano; FNB; Líbano y el Banco del Golfo; BBAC; Meab; Banco Federal del Líbano; Bsl Bank; Banco suizo libanés; BML; Saradar Bank y Cedrus Bank.

Luego, el fiscal de Estado, Ghassan Oueidat, suspensio esa medida al considerar que la congelación sería peor para el país. Ya había rechazado la congelación el ex 1er. ministro, Saad Hariri, al considerarla una medida populista tomada sin analizar sus consecuencias.

La deuda pública libanesa supera los US$  90.000 millones, según ha informado Diab: más del 170% del su PIB, uno de los países más endeudados del mundo. 

Diab ha revelado que la deuda total, más intereses, que el Líbano debe pagar asciende en 2020 a US$ 4.600 millones. 

Según estimaciones del Banco Mundial, más del 40% de los habitantes del Líbano se verán pronto bajo el umbral de pobreza, un dato que ha citado el propio Diab durante su discurso, para advertir que llegan tiempos difíciles: "Nuestro país está atravesando un periodo crítico de su historia, navegando entre mares turbulentos".

La fecha límite del 09/03 es la 1ra. de 3 en 2020.

Las siguientes son en abril y junio por un total de US$ 2.700 millones, a los que se deben agregar US$ 2.000 millones de intereses para pagar todas las emisiones. 

Por lo tanto, Diab anunció que está trabajando para contraer y reestructurar la deuda externa, consciente del hecho de que las instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional podrían dar liquidez a cambio de nuevas restricciones para una población que ya está agotada por una colapsada situación política y económica.

Líbano se encuentra en una oleada de protestas que desde el 17/10/2019 tienen en jaque a las autoridades, que representa a una élite acusada de corrupción y de esquilmar al Estado. 

Las manifestaciones provocaron la dimisión del Gobierno del 1er. ministro Saad Hariri. Tras meses de negociaciones y de vacío político, a mediados de febrero las principales fuerzas políticas forjaron una coalición liderada por el profesor universitario Hasan Diab. 

"Las opiniones están divididas entre pagar o no. Los bancos locales, que son los principales prestamistas del Estado, afirman que los bonos deben pagarse a tiempo para proteger la reputación del país. Otros afirman que las menguantes reservas en moneda extranjera del Banco Central deben guardarse para importar trigo, combustible y medicinas para los próximos meses", escribió George Azar en el diario 'An Nahar'.

Las reservas en moneda extranjera del Líbano han caído "a niveles críticos y peligrosos", ha afirmado Diab. "Esto obliga al Gobierno libanés a suspender el pago de una emisión de eurobonos que vence el 9 de marzo porque necesita esos fondos", agregó. 

"¿Cómo podemos pagar a nuestros acreedores en el exterior si los libaneses no pueden acceder al dinero de sus propias cuentas bancarias?", se preguntó el 1er. ministro, que ha puesto el origen del problema en la corrupción que devora las instituciones. 

Su análisis coincide con el de los ciudadanos: "La corrupción y el gasto han agotado al Estado. La corrupción fue inicialmente tímida, después se volvió audaz y luego grosera, hasta que se tornó inmoral para una parte importante de los componentes del Estado, el poder y la sociedad".

El riesgo ahora es que los acreedores emprendan acciones legales para reclamar sus inversiones, y que se cree una espiral que agrave el colapso económico en el que se encuentra el país.

Hezbollah

El Gobierno de unidad libanés de enero de 2019, tras 9 meses de arduas negociaciones, es liderado por el tándem chií Hezbollah / Amal (moderado) + el principal partido cristiano, Corriente Patriótica Libre (CPL), al que pertenece el presidente libanés, Michel Aoun.

Entre los chiitas, las protestas hay confusión: ¿cómo es que Hezbollah ha fracasado tanto en los asuntos domésticos? 

Cuando Hezbollah entró a la política libanesa en 2005, apuntaló la incompetencia y corrupción del gobierno. La contradicción ha resultado feroz.

Hezbollah nunca ha dado prioridad a los problemas básicos, y en forma muy peligrosa ha quedado enfrentado a una comunidad que dice que las necesidades básicas son una prioridad, que el gobierno es corrupto y Hezbollah ya no puede culpar a otros de la corrupción porque es parte de la ecuación.

Los seguidores de Hezbollah y Amal han golpeado a los manifestantes con palos y puños pero no es suficiente y, además, es una situación muy grave para Hezbollah.

Tampoco le alcanza con denunciar una conspiración extranjera contra los chiitas: los manifestantes son amigos, vecinos y familiares.

Coronavirus

El número de casos de coronavirus en el Líbano ha llegado a 28, dijeron los funcionarios de salud del país.

Mientras tanto, el Comité Ministerial para la Lucha contra el coronavirus ha decidido extender el cierre de escuelas y universidades hasta el 14/03, y cerrar todos los centros de entretenimiento como gimnasios, clubes nocturnos, cines, exhibiciones y conferencias por una semana. También está instando a la gente a evitar los lugares y reuniones abarrotadas de gente.

Los ministerios del interior, turismo, economía, cultura, y juventud y deportes harán un seguimiento de la aplicación de estas medidas.

“El Líbano está débil frente al virus debido al gran deterioro administrativo del Ministerio de Salud y del sector de la salud pública, en particular en los hospitales públicos, acompañado de una grave crisis económica”, dijo a Arab News, Ismail Sukariya, gastroenterólogo del Centro Médico de la Universidad Americana de Beirut.

“Desde la llegada del primer avión desde (la ciudad iraní de) Qom, el ministro de Salud (libanés) debería haber tomado medidas estrictas. La decisión fue política, y no podemos impedir que los ciudadanos libaneses vuelvan a casa”, dijo Sukariya.

“El Líbano verá docenas de infecciones a finales de mes… El virus podría permanecer activo hasta el verano, tal y como la Organización Mundial de la Salud anunció el sábado”.

El Ministerio de Justicia ha prorrogado la suspensión de las audiencias hasta el 13 de marzo, y la Universidad Árabe de Beirut (BAU) sigue suspendiendo las clases y sustituyendo la asistencia por cursos en línea.

El jefe del Consejo Supremo Islámico Chiíta, el jeque Abdul-Amir Qablan, ha instado a la población a reducir las reuniones en las mezquitas y a cumplir las directivas del Ministerio de Salud y los órganos médicos.

También ha instado a quienes tienen el coronavirus a que lo denuncien para garantizar su seguridad y la de sus familias.

El Ministro de Salud, Hamad Hassan, ordenó a todos los hospitales universitarios que empiecen a realizar pruebas de coronavirus porque el número de casos sospechosos está aumentando y pronto superará la capacidad del laboratorio del Hospital Universitario Rafik Hariri. Los que den positivo serán puestos en cuarentena en ese hospital.

Los municipios han comenzado a organizar cursos obligatorios para el personal de la policía sobre cómo tratar los casos sospechosos e intervenir inmediatamente en caso de que alguien muera, a fin de prevenir nuevas infecciones.