A tres meses de la primera jornada de protesta en Francia contra la reforma jubilatoria aprobada por decreto, se vive un clímax revolucionario con grupos radicales como los Black Blocs enfrentándose a la represión de la Policía que no hace más que contener los disturbios. Una nueva batalla campal entre las fuerzas del orden y la ciudadanía insurrecta que ronda unos 380.000 manifestantes, que tomó las calles este jueves (13/04/23), a un día de la sentencia sobre la legalidad o no de la reforma por parte del Consejo Constitucional —Corte Suprema—
Macron aprueba reforma jubilatoria en plena insurrección
En medio de masivas protestas y huelgas con la adhesión de los principales sindicatos que manejan al país, el gobierno de Emmanuel Macron no dio marcha atrás con la reforma previsional (proyecto de ley presentado que aumenta la edad jubilatoria de 62 a 64 años tal como informó Urgente 24), y arremetió con su aprobación por decreto (16/03/23) basándose en el artículo 49.3 al no contar con mayoría en la Asamblea Nacional.
En varios puntos de la nación franca, las Fuerzas Armadas han detenido a manisfestantes de varios sindicatos y partidos políticos para calmar las aguas. En Marsella, cinco miembros de la CGT-Energie están arrestados en las inmediaciones de la prefectura de Bouches-du-Rhône. “Ayer, electricistas y gasistas encabezaban la manifestación. Hoy los detenemos. El mensaje es claro: es un golpe de presión contra los que están en lucha ”, sostuvo una vocera del sindicato departamental CGT-13 a Le Monde. Así, el secretario general de la CGT de Bouches-du-Rhône, Jérémy Bacchi, prometió ante los ciudadanos presentes una “unión 49.3" para responder al "golpe de fuerza del gobierno".