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FABIÁN TONDA

Adicciones: "Hay que motivar a la gente a que tenga ganas de vivir"

En exclusiva, habla con JuntosBien / Urgente24, Fabián Tonda, director general de Fundación Aylén, Centro de Tratamiento Integral de las adicciones.

Ellos celebran la vida, sobre todo la libertad y el poder de cada persona de decidir sobre su vida. Fabián Tonda y su equipo de trabajo, confían. Es el director general de la Fundación Aylén, Centro de Tratamiento Integral de las adicciones, habla desde la experiencia con determinación. Sus palabras sentidas tienen fuerza; son una declaración de que hay esperanza. De que sí es posible recuperarse de la adicción :

"En esta sociedad que cada vez banaliza más el consumo, nosotros estamos acá, no sé cuántos seremos 300, 400 festejando vida. Y en este momento quizás en algún otro lugar del mundo estén CEOs estratégicos viendo cómo nos van a seguir cagando la vida con el consumismo, transformando una planta en la salvación del mundo porque lo único que les interesa es venderla y nada más. Haciendo que la gente cada vez, dependa más de algo. Acá le toca estar a la gente que pasó en un momento de su vida a depender de las drogas pero nos hacen depender de un montón de cosas: de celulares, televisores, de esto del otro.

Hay toda una estrategia para encerrarnos en el mundo del consumo y que de ahí no podamos salir. Lo lograron con los pollos cuando les prenden la luz y no duermen; y comen, comen, comen hasta que los matan. Estamos siendo pollos permanentemente, la estrategia social para que no pensemos, no opinemos, no critiquemos y no hagamos un montón de cosas. Así que más valor todavía recuperarse en este tiempo".

Lo entrevistamos y aquí va el diálogo:

- Dedicás tu vida a recuperar a las personas de la adicción, ¿por qué lo haces?

- Qué pregunta fuerte. Primero porque creo que todas las personas se merecen oportunidades. Yo soy una persona que he tenido un montón de oportunidades que me han dado otras personas; y no siempre tiene que estar referido a una adicción.

Todos vivimos de oportunidades, de que se nos abran puertas, de que confíen. Todos vivimos de oportunidades, de que se nos abran puertas, de que confíen.

Y me parece que las personas que pasan por un tema de adicción son personas sensibles, en su mayoría, que les cuesta mucho creer en su potencial; y poder ayudar a alguien que descubra su potencial, ver cómo crece, está buenísimo, más allá de que nuestro trabajo se nutre de momentos que podríamos llamar éxitos y otros momentos donde los éxitos son parciales o no son todo lo que deseamos que sean.

- ¿Cómo llegas a dedicarte?

- Hace mucho, mucho tiempo empecé a formarme con Agustín Sosa, como algo que venía más de misionar y todas estas cuestiones de ir a pintar escuelas a las fronteras y me dice “tenés una capacidad interesante para determinadas funciones” y la verdad que me fue gustando, si bien venía yo más ligado al deporte, mi inclusión la pensamos desde ahí; después me fui formando en el camino.

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Comisión directiva de Fundación Aylén: Leticia Ríos,  Analia Caraballo, Fabián Tonda, Javier Steinfeld, Vanesa DeWitte.

Comisión directiva de Fundación Aylén: Leticia Ríos, Analia Caraballo, Fabián Tonda, Javier Steinfeld, Vanesa DeWitte.

- Cuando todos los sectores económicos y de poder promueven e impulsan el consumo de la marihuana, al igual que el alcohol, que se legitima cada vez a más temprana edad. ¿Por dónde y cómo se da esta batalla económica-cultural?

- Lo que yo pienso siempre es que tenemos que hacer un esfuerzo muy grande para poner de moda la salud frente a un aparato que lo que hace es generar dependencia permanentemente. Dependencias de un millón de cuestiones que en el último umbral está una de las más graves que es cuando alguien se transforma en un adicto; más allá de la sustancia, a algo que necesite y que depende toda su vida para poder salir adelante.

Hoy está mucho el juego, las compras, internet y una más, la droga; ¿ qué pasa? los deterioros que se da en alguien que compra no son los mismos que le da a alguien que consume droga, entonces según los efectos secundarios de una adicción son los abordajes diferentes que tenemos.

- ¿Y qué cambió en el abordaje y en el tratamiento de Fundación Aylén, con toda tu experiencia desde hace 20 o 25 años?

-Esto va cambiando todo el tiempo porque los tratamientos no tienen que estar tan lejos de la sociedad. Por ejemplo, hace 10 años pensar que una persona iba a tener dos veces por día el celular sin control de nadie, hubiéramos pensado que estábamos locos y hoy sería imposible hacer un tratamiento sin que alguien acceda a las redes, a las comunicaciones y después trabajar con lo que hace con esa confianza, pero con cosas que son de la realidad y esto forma parte de la vida que no puedo recortarla, hay que incluirla y trabajarla, o sea no hay nada más lindo hoy que darle un celular a un pibe y decirle "tomá, lo que hagas con esto es problema tuyo no es mío; es tuyo."

Entonces uno va desnormatizando, va dando responsabilidad al otro; creo que es lo que vale hoy muchísimo sobre todo en este tema, que más allá, no son los objetivos institucionales, son más los objetivos personales los que se buscan y no está basado en la conducta sino en la responsabilidad.

- ¿Qué es ser adicto? porque no todas las personas que se acercan o tienen un uso frecuente de algún objeto o sustancia que podríamos llamar adictivas termina siendo adicto a eso.

- Lo primero que le pasa a una persona que desarrolla una adicción es que en el momento de tomar contacto con esa sustancia, objeto, y demás, encontró alivio a algo que le estaba pasando. Es muy difícil cuando hay testimonio y cuentan la etapa del sufrimiento.

Una adicción se construye y en esa construcción hay diferentes momentos de relación con el objeto, en principio siempre te hace bien. Y después, si eso no se regula, te termina haciendo mucho daño. Pero un adicto se construye en el tiempo, no es algo de un día para el otro.

Por eso, hoy esto de empezar a ver que hay consumidores de sustancias que no han desarrollado una adicción, quizás no la desarrollen nunca, es una posibilidad. No todo el mundo que consume va a desarrollar una adicción. Después podemos ver si es más feliz, menos feliz, más traumático, menos traumático, pero la realidad es que todos no son adictos

- ¿Entonces hay historias diferentes, personalidades diferentes, y qué patrón sí se da en común en las personas que desarrollan una adicción?

- Normalmente esto es como empezar a pelar una cebolla, vas sacando cáscaras, cáscaras, cáscaras y vas encontrando una falta de autoestima, problemas de seguridad, de algunas cuestiones sobre todo en el salto de la adolescencia a la adultez donde no hubo manejo emocional de las tensiones.

También con el contexto, como es un tema biopsicosocial, los contextos en los que se dan determinadas cuestiones no son siempre los mismos. Hoy un pibe que va a dar un paso a la adolescencia en un momento quizás de una crisis económica alta, de falta de buenos laburos, de proyecto, nos cuesta imaginarlo a determinado tiempo. No es el mismo desarrollo de ese aparato psíquico que alguien que se desarrolla con plenos potenciales, con otras capacidades. Va a haber siempre una diferencia. Por eso una familia que tiene cuatro hijos, cuando te ponés a analizar el contexto de ese que salió adicto es muy distinto al de los demás.

- ¿Se puede prevenir?

- Por ahí se puede prevenir en cómo se relaciona. Darte cuenta que hay tendencias, a generar por vínculo, por simbiosis, por esto, por el otro. Porque por ahí son pibes que hay que prestarles mucho para que sean felices; porque les cuesta arrancar… y ahí uno sin querer va queriendo aliviar dolor y se va poniendo también en un lugar de objeto.

- ¿Se cura la adicción?

- En realidad ahí entramos en otra cuestión. Cuando es enfermedad y cuando no.

No todos los adictos son enfermos. Hay gente que desarrolló una adicción por un tema de conducta, por un trastorno X, se rehabilita y vive. Y hay otro que convive con una adicción y un problema mental. Son dos caminos diferentes. El primero va a hacer una rehabilitación, va a entender, va a trabajar terapéuticamente por ahí no repita nunca. El otro va a necesitar otro acompañamiento.

- Entonces en los dos casos se trata. ¿Y cómo vive la persona luego sin padecer esta condición o disposición dependiente? Cuáles son las herramientas concretas que tiene la persona recuperada porque el pensamiento tal vez reaparece.

- Me parece que ahí uno va buscando y encontrando diferencias en cómo se aborda.Nosotros no ponemos el poder en la sustancia. Ponemos el poder de decisión sobre su vida, en la persona. Entonces si una persona va tomando decisiones sobre su vida y se va sintiendo mucho mejor, es muy probable que no elija consumir. Nosotros no ponemos el poder en la sustancia. Ponemos el poder de decisión sobre su vida, en la persona. Entonces si una persona va tomando decisiones sobre su vida y se va sintiendo mucho mejor, es muy probable que no elija consumir.

Si desarrolla autocrítica, pensamiento crítico, autoestima, esa es la forma que tenemos nosotros de pensarnos alejados de las sustancias. No estamos con “sólo por hoy”, porque le das una vida que la sustancia no tiene, la sustancia no tiene vida propia.

- ¿Todo cae finalmente en el poder de decisión y la posibilidad de elección de la persona?

-Si, incluso de la capacidad de haber adquirido capacidad de frustración, de que todo no te sale bien.

- Cuando una persona se rehabilita a través de un proceso terapéutico con ustedes, los motiva como equipo y cuando no es así. ¿Cómo lidias con la frustración? y ¿a qué atribuís a veces el fracaso?

Me parece que alguien que se lleva esta idea de que las soluciones son de adentro para afuera y no de afuera para adentro tiene un terreno grande ganado. Me parece que alguien que se lleva esta idea de que las soluciones son de adentro para afuera y no de afuera para adentro tiene un terreno grande ganado.

- Más allá de vivir altibajos, sentir que desde adentro se soluciona apoyado en lo espiritual o en lo que encuentre; en lo espiritual que no tiene que ver con lo religioso sino en creer en una condición interna de poder afrontar la adversidad de una manera mucho más digna que comprar una solución en forma de psicofármacos, de botella o de lo que sea.

Entonces estas cuestiones, cómo trasladar a eso que uno viva, de que tiene la capacidad para enfrentar la vida y atravesar cualquier momento difícil.

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La Fundación Aylén trabaja desde 1994.

La Fundación Aylén trabaja desde 1994.

- Volviendo al tratamiento, ¿qué factores definen que una persona necesite hacer un tratamiento bajo una modalidad de internación o ambulatoria?

-En mucho influye la edad, cómo están los vínculos en relación a lo intrafamiliar y demás, porque a veces no lo determina la gravedad del vínculo con el consumo como tratan de que sea.

Si un pibe tiene un problema de consumo de hace poco tiempo pero deteriorado todo el contexto familiar; a veces, hay que hacer un tratamiento residencial para darle aire a esa familia que recalcule de nuevo cada lugar, porque si seguís insistiendo en un lugar que está roto lo que vas a hacer es romperlo mucho más, entonces es como separar un poco el tema del conflicto y empezar a darle responsabilidad a cada uno de que vean que cuota parte tiene responsabilidad en lo que pasa.

Después, si son adultos grandes, a veces las propuestas ambulatorias son muy regresivas. O sea ir y que te lleven, que te traigan y controlarte, te pone en un lugar muy infante. A veces, uno dice: bueno te metiste en ésta, salí de ésta. Construí autonomía, construí confianza, y a veces no es fácil, entonces, todos esos espacios que te permiten una construcción sin el conflicto permanente te da más aire para pensar.

- Una pregunta típica, sobre los allegados que se sienten sin recursos, defraudados y cansados, pueden ser amigos, familiares, hijos, padres hermanos, parejas que no saben cómo ayudar.

¿Qué puede hacer hoy alguien cercano a una persona que está padeciendo una adicción pero se resiste?

- Me parece que lo que hay que preservar permanentemente es el vínculo. Hay que preservarlo. No enojarse; y tratar de sentir. Si uno se puede acercar a alguien que está pasando un problema desde sus emociones y poder contarle todo lo que le pasa cuando lo ve, en lugar de darle órdenes, buscar la empatía de la sensibilidad. Ayuda mucho más que bajar norma y conducta. Abrir sus emociones y decirle ¿Qué te pasa a vos cuando ves a un ser querido que se destruye?

- ¿De qué depende finalmente que haya algunas personas que logran recuperarse y otras que no o que tengan recaídas continuas?

- Todo el tiempo nos vamos preguntando cosas, ahora creemos que lo motivacional en un principio influye casi tanto como lo psicológico.

Para llevar un buen tratamiento adelante hay que motivar a la gente a que tenga ganas de vivir. Para llevar un buen tratamiento adelante hay que motivar a la gente a que tenga ganas de vivir. Si logra eso va a tener posibilidad de hacer terapia, de otras cuestiones pero hay que generar condiciones de tolerar el trauma. Para meterte con tu historia, tenés que estar en condiciones. Y hay un tiempo para dárselo, esto es lo que espera muchas veces la comunidad que te da el tiempo para meterte al trauma. No te mete así, ni de manera violenta.

- Ahora te están escuchando, qué le dirías vos a alguien que en este momento está padeciendo una adicción y todavía no encontró una manera de soltarse de eso o de pedir ayuda?

- Primero, si ya tiene registro de que es una adicción ganó un gran paso y yo lo que le preguntaría, que es la pregunta que le hago muchas veces...

Si con todo esto que le pasa vive bien; y si no vive bien, es momento de pedir ayuda. Si con todo esto que le pasa vive bien; y si no vive bien, es momento de pedir ayuda.

- Algo para finalizar que te parezca importante en tu experiencia y desde el corazón como hablás - y decís- vos siempre para esta audiencia que puede ser múltiple.

- Me parece que un tema que está bueno desarrollar es que, hacer un tratamiento es darse la posibilidad, no es un problema. El tratamiento no hay que vivirlo como un martirio sino como una oportunidad. Y a veces es esto lo que falla, nos falla en un montón de cuestiones. Yo te puedo contar como testimonio que estuve años tomando analgésicos para mi dolor de rodilla hasta que un día decidí operarme la rodilla; y dije por qué me lastimé tanto para operarme la rodilla.

Decidí pegarle una vuelta de página fuerte, hacer una rehabilitación y a vivir sin un calmante. Entonces es esta cuestión ¿Cuánto más vas a postergar este vivir mal?

- Muchas gracias.

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