Debido a las negociaciones que se llevan a cabo entre el gobierno nacional y el FMI, en el cual se está intentando restructurar el pago de la deuda, estirando el plazo hasta en 10 años, uno de los puntos sustanciales del acuerdo sería mostrarle al la institución internacional solvencia fiscal, y a su vez, mostrar tarifas relativamente racionales a los servicios, tanto de energía como de transporte. En ese sentido, el gobierno estaría planeando introducir subas en las tarifas de transporte, tanto en colectivos como en trenes, para el año 2022. El boleto mínimo de colectivos de tramo de corta distancia, podría pasar de $18 a $25.
ECONOMÍA
Gobierno: Estudian aumento en trenes y colectivos para 2022
El gobierno nacional, en medio de las negociaciones con el FMI para un acuerdo sobre la deuda, estudia reducir subsidios al trasporte en el AMBA.
Desde el año 2019 que en la región del AMBA no se suceden aumentos en las tarifas de transporte, cuando a partir del mes de enero de ese año, el precio mínimo del boleto paso en lapso de 3 meses hasta el mes de marzo, de los $13 a los $18 actuales. Sin importar cuánto han recuperado las empresas con respecto a la inflación en años anteriores a tal aumento, desde 2019 hasta la fecha el gobierno nacional tuvo que cubrir un aproximado a la inflación acumulada, lo cual es una variación de precios que supera el 200% hasta el año 2021. Estos desfasajes entre el precio que paga el usuario, y el costo operativo de estos servicios, deben de ser eventualmente cubiertos por el estado, el cual, como ya nos tiene acostumbrados independientemente del color político que gobierna, acaban de ser financiados mediante emisión monetaria, generando así más inflación. Algo similar sucede con la energía y los cuantiosos subsidios a la luz y el gas, por ejemplo.
En medio de las tratativas que lleva adelante el gobierno nacional para poder llegar a un acuerdo con el FMI, la institución recomienda al los representantes argentinos ir cerrando las distintas brechas entre precios reales y subsidios que hay en la economía, desde el tipo de cambio, en el cual la brecha es del 95%, pasando por los subsidios a las energías, y también al transporte público. Resulta que si se toma como referencia el precio de un pasaje en subte, y se compara con el resto de la región, Argentina tiene el precio más bajo de todos, con tan sólo 13 centavos de dólares por cada viaje. Luego, si se toma el Índice Bondi, realizado por AAETA, y se corrige por inflación, el costo actual de cada pasaje debería de rondar los $110.
¿Por qué le es conveniente a los gobiernos mantener los costos de transporte bajos de manera artificial?
Subsidiar el transporte y las energías, entre otros bienes y servicios, es una forma de incrementar de manera artificial el salario real de los argentinos. Tanto el transporte como la energía son indispensables en la vida de cada trabajador, en especial en las clases más bajas, ya que el costo de energía o de transporte representa para sus ingresos una mayor proporción. Si bien los subsidios al trasporte representan tan sólo menos del 1% del PBI, el impacto que tienen en inversión y mantenimiento es notable, y, además, preocupante e inviable. Las unidades que circulan cada vez son más viejas, ya que los aún con subsidios, las empresas no logran cubrir el desgaste de estas unidades ni tiene incentivos a invertir en nuevas. Lo mismo sucede en el rubro de energía, ya que, con anterioridad al tarifazo realizado durante el gobierno de Macri, los cortes de electricidad eran constantes y notables durante las épocas de verano. Luego de la suba de tarifas, esta situación se normalizó.











