POLÍTICA La Libertad Avanza > comisiones > juicio político

ESTRATEGIAS

La Libertad Avanza en Diputados: Controla comisiones clave y apunta a la de Juicio Político

La Libertad Avanza en Diputados busca tener el control de una comisión clave (y problemática): la de juicio político. Esperan tener éxito.

El oficialismo avanza en la Cámara de Diputados con una estrategia clara: consolidar poder interno y blindar la gestión del presidente Javier Milei. A través del control de comisiones clave, La Libertad Avanza (LLA) busca ordenar el funcionamiento legislativo y limitar la capacidad de maniobra de la oposición.

Como ocurre habitualmente con los gobiernos de turno, el bloque libertario ya domina espacios centrales como Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales y Legislación General. Sin embargo, en las últimas horas sumó influencia en áreas sensibles que habían generado tensión política.

Comisiones bajo control y foco en temas sensibles

Entre los movimientos más relevantes, LLA logró quedarse con las presidencias de las comisiones de Salud y Discapacidad, dos ámbitos que venían siendo foco de conflicto tras el debate por leyes vinculadas a la emergencia en discapacidad y el financiamiento del Hospital Garrahan.

Los diputados oficialistas Manuel Quintar y Gerardo Huesen quedaron al frente de esos espacios, en medio de cuestionamientos de sectores opositores que reclamaban mayor participación.

Desde el oficialismo justificaron la decisión en la necesidad de ordenar el debate parlamentario. “Hay muchos proyectos que son muy importantes que va a mandar el Poder Ejecutivo para avanzar y trabajar seriamente en estas comisiones”, explicó Quintar. Y agregó: “Se han utilizado en causas nobles, pero se le dieron un fin político… Es momento de encarar estas comisiones con responsabilidad”.

A la vez, el PRO —principal aliado legislativo del Gobierno— asumió un rol clave en Educación, reforzando la articulación entre ambos espacios.

El objetivo de fondo de La Libertad Avanza: Juicio Político

Más allá de la distribución de comisiones, la principal apuesta del oficialismo está puesta en la Comisión de Juicio Político, uno de los espacios más sensibles del Congreso.

Actualmente, esa comisión se encuentra en una situación de indefinición tras una polémica que lleva casi dos años. La designación de autoridades quedó en disputa desde 2024, cuando una reunión para su conformación fue suspendida por la presidencia de la Cámara, mientras un sector avanzó por su cuenta con la elección de autoridades.

Ahora, el oficialismo busca cerrar ese capítulo y quedarse con el control del cuerpo. La figura que impulsa para presidirla es Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza y dirigente de confianza de la Casa Rosada.

Un instrumento clave para el Gobierno

La Comisión de Juicio Político tiene un rol central: es la puerta de entrada para investigar y eventualmente impulsar procesos contra el Presidente, sus ministros o integrantes de la Corte Suprema.

En ese ámbito ya existen presentaciones contra Javier Milei y algunos funcionarios de su gabinete, impulsadas por sectores de la oposición. Sin embargo, ninguna avanzó hasta ahora debido a la falta de conducción formal de la comisión.

Con el eventual desembarco de Bornoroni, el oficialismo no solo ordenaría su funcionamiento, sino que también pasaría a tener el control político de esos expedientes.

Blindaje legislativo

La estrategia de LLA se completa con su fortaleza numérica en la Cámara. Con el respaldo de sus aliados, el oficialismo alcanza un tercio de los diputados, lo que le permite bloquear cualquier intento de avanzar con un juicio político en el recinto.

El proceso, además, exige mayorías agravadas: primero en comisión y luego en el pleno de Diputados, antes de pasar al Senado. Ese esquema hace que, en la práctica, cualquier iniciativa de la oposición tenga pocas chances de prosperar sin consenso amplio.

Un escenario en tensión

El control de comisiones y el intento de avanzar sobre Juicio Político se dan en un contexto de creciente confrontación política, con la oposición denunciando concentración de poder y el oficialismo defendiendo la necesidad de ordenar el Congreso.

Mientras tanto, no se descarta que nuevos conflictos —como los derivados del caso de la criptomoneda $LIBRA— puedan derivar en nuevas presentaciones contra el Presidente o sus ministros.

En ese escenario, el movimiento del oficialismo en Diputados no solo responde a una lógica parlamentaria, sino también a una estrategia política más amplia: asegurar gobernabilidad y reducir riesgos institucionales en un año clave para la gestión.

____________________________

Más noticias en Urgente24:

El regreso de Macri: Intenta reconstruir el PRO sin confrontar con el Gobierno

Dura advertencia de la Iglesia Católica: "Crece una tendencia al autoritarismo"

Inflamable escenario para Argentina: Entre la euforia de precios y la inevitable inflación