POLÍTICA

VIAJE

Alberto F. quiere desembarcar en Córdoba antes de mayo y los locales preparan el terreno

El contagio de coronavirus postergó la visita del mandatario, que hoy (7/4) debía llegar a la provincia por primera vez desde su asunción en 2019. Los rumores de acercamiento del PJ local y la oposición hicieron que el viaje protocolar sea reprogramado de inmediato, sin dejar pasar este mes. Además, el Frente de Todos cordobés ya comienza a foguear nombres de cara a las próximas legislativas, teniendo en cuenta la lejanía de un acuerdo con Hacemos por Córdoba.

CÓRDOBA. Con las elecciones legislativas en el porvenir, en medio de la segunda ola y transcurriendo personalmente el coronavirus, Alberto Fernández decidió no postergar aún más su visita a Córdoba y le pidió a su grupo de asistentes que reprogramen el viaje a la provincia mediterránea lo más pronto posible. Al parecer, la llegada del mandatario a una provincia opositora por excelencia se ha postergado ya demasiado, teniendo en cuenta que no desembarca en ese lugar desde su asunción como presidente en 2019.

A pesar de que el último retraso fue producto de su condición sanitaria personal, la demorada visita del presidente a Córdoba se debió más a una cuestión política, que ahora lo apremia para concretar la visita. La lejanía que se ha abierto entre el Frente de Todos y el peronismo local de Córdoba, que gobierna la provincia de la mano de Juan Schiaretti hace más de 20 años, hizo que Fernández tuviese que evitar su travesía al centro del país por casi dos años. 

Si bien la relación entre la Casa Rosada y Hacemos por Córdoba es “institucionalmente correcta” según el propio Schiaretti, hasta hoy Fernández es “muy visitante” en Córdoba, ya que su fuerza recién está comenzando a reconstruirse en esa jurisdicción, de la mano del senador Carlos Caserio. Además, la distancia con los locales se agrandó aún más en los últimos meses, debido a la discusión por la prórroga para la promoción de los biocombustibles. 

En esa materia, el Frente de Todos ha demorado adrede la demora del tratamiento de la ley que tiene media sanción en Senadores desde octubre del 2020, en favor de las petroleras. Esto desató la furia del Gobierno cordobés, en defensa del campo, su más fiel contribuyente. 

Justamente, para limar esas asperezas recientes que lo dejan muy lejos de la relación que entabló el año pasado, es que el presidente quiere llegar lo antes posible a la provincia. El conflicto por los biocombustibles no solo hace que el schiarettismo tome una postura de enfado, sino también puede provocar un entorpecimiento de los planes kirchneristas en el Congreso. 

La postura del mandatario nacional con respecto a Córdoba fue siempre la de lograr una relación amistosa, ya que reconoce en Hacemos por Córdoba una fuerza de influencia local, que puede ser el peso en la balanza que necesita el Frente de Todos para lograr la reforma judicial en el Congreso. Sin embargo eso parece estar lejos de ocurrir en lo inmediato, ya que desde el interbloque de Córdoba Federal anticiparon que (ahora menos) participarán de un quórum que el kirchnerismo necesita. 

Aunque resulte difícil llegar a un acuerdo en una visita espontánea, si le servirá a Fernández para marcar presencia, y tener una fotografía con ese “peronismo del centro” que tanto el Frente de Todos como Juntos por el Cambio necesitan alineado en sus filas de cara a las próximas elecciones. 

Preparan el terreno.

Mientras el presidente se recupera del coronavirus que lo afecta, el Frente de Todos cordobés ya comenzó a diagramar que figuras del medio local que se está conformando lo visitarán y acompañarán en su trayecto por Córdoba. En primer lugar, y como abanderado del rearmado de la fuerza K en la provincia, el senador Carlos Caserio será una figura infaltable en la visita presidencial. 

Caserío ya adelantó que será candidato a senador por la provincia para renovar su banca que consiguió en su oportunidad, formando parte de Hacemos por Córdoba. El senador es uno de los más confrontativos con Schiaretti, ya que considera que no es necesario un acuerdo con el espacio que domina electoralmente en Córdoba hace más de 20 años, y comparte electorado con la oposición. 

Otro nombre que figuraría en las boletas y que puede ser confirmado en la visita de Alberto F. a la provincia es el de Gabriela Estevez. La diputada es referente del Instituto Patria en Córdoba y representa el nuevo conjunto de dirigentes que busca instalar el Frente de Todos, con una línea cordobesa, en principio, más moderada que el kirchnerismo “de La Matanza”, ya que en Córdoba el atropello no es modelo de gestión políticamente viable. 

Junto a ella, se presume que irá su socio, Martín Fresneda. Fresneda es uno de los referentes del escueto cristinismo cordobés. Probablemente, esos son los nombres que saldrán a escena para recibir al presidente e intentar ganarse una candidatura, en un territorio muy hostil para el kirchnerismo que supo representar el abandono del Estado nacional (el caso más emblemático fue la falta de Gendarmería en el acuartelamiento policial de 2013 que dejó dos noches de anarquía total) para los cordobeses.

Y más allá de la reconstrucción política, el peso de esa historia será con lo que deban cargar los miembros del Frente de Todos para volver a hacerse espacio en el escenario político cordobés.