CÓRDOBA. A poco menos de seis meses de dejar la gobernación, Juan Schiaretti sigue mostrando su “animal político” con movimientos de bajo perfil pero contundente tras bambalinas en el escenario nacional. El ex candidato a presidente durante 2023 da pasos con los que procura no entorpecer el desarrollo de su sucesor, Martín Llaryora, pero no se resigna a la actividad.
AV. CENTRO
Juan Schiaretti mantiene pulso político mediante encuestas
El ex gobernador de Córdoba se mueve en la trastienda política y por la avenida “del centro”. Las encuestas son su combustible.
En ese sentido, Schiaretti reapareció en redes sociales vía Florencio Randazzo, su compañero de fórmula con el cual superó las expectativas de rendimiento el año pasado y dejó una performance a analizar por fuera de la polarización del balotaje. Ambos reunieron alrededor de 8 puntos en octubre y se posicionaron como la tercera fuerza, traccionando fuertemente en los debates y despertando una empatía que parecía muerta para con la política.
Como representantes del “centro”, tanto Randazzo como Schiaretti se mostraron junto a Miguel Ángel Pichetto. El diputado es uno de los protagonistas centrales por el avance o no de la Ley Bases y uno de los nombres potenciados por las negociaciones con el oficialismo, siendo el conductor del interbloque Federal, un espacio plural que hace las veces de árbitro en el Congreso traccionando para las provincias productivas y sus reclamos.
Juan Schiaretti y la avenida del Centro
“Con @JSchiaretti y @MiguelPichetto creemos en la necesidad de construir y defender una Argentina federal que apoye al interior productivo, a la industria y el trabajo. Vamos a seguir aportando para alcanzar ese objetivo y lograr el país próspero que nos merecemos”, apuntó Randazzo en el tuit que mostró a los dirigentes reunidos. Los tres con presente o pasado en el PJ y con aspiraciones de mediano y largo plazo.
En ese sentido, la exposición con Schiaretti es conveniente para casi cualquier dirigente en medio de una ola de repudio público a la “casta”. El ex gobernador de Córdoba es uno de los dirigentes mejores considerados (top tres imágenes positivas) a pesar de la inactividad, gozando aún el impulso de los debates presidenciales que lo volvieron viral.
Precisamente, una de las desventajas que superó con la campaña fue el desconocimiento, que durante años relegó al oficialismo cordobés a la finca propia. Aunque tarde, Schiaretti logró exponerse.
Así, las apariciones de Schiaretti tendrían chances de multiplicarse. Y no necesariamente detrás de una candidatura para el 2025, sino con el objetivo de nutrir una alternativa interna en el peronismo nacional.













