CÓRDOBA. La batalla de los biocombustibles está lejos de terminar en Argentina. El conflicto, que se inició a mediados del 2021 cuando se venció la vieja Ley de Promoción de los Biocombustibles sancionada por el Gobierno de Néstor Kirchner en 2005, desató una tormenta legislativa entre quienes apoyan a los productores del campo y quienes apoyan a las petroleras en el sur del país.
VERDE
Córdoba a lo Brasil: Quiere dejar atrás los fósiles
Córdoba inauguró la primera estación de servicio de biocombustible del país. Por qué insiste tanto con esta alternativa.
Desde entonces, varias provincias se alinearon detrás de sus respectivos intereses y comenzaron a pujar. De allí surgió la nueva ley, impulsada por el diputado Máximo Kirchner, que redujo los cortes de biocombustible en naftas y diésel, beneficiando de alguna manera a las petroleras que pudieron reducir algo sus costos de producción.
Ello, por supuesto, generó la disconformidad de las provincias de producción agropecuaria, ya que desde allí surge el biocombustible. Entre ellas, Córdoba.
La provincia mediterránea es una de las que más fuerte viene trabajando para que el biocombustible pase a ser parte del sistema energético del país. Claro, eso beneficia al campo cordobés que es el mayor productor de maíz del país, insumo que se utiliza a la hora de producir biocombustibles.
En ese sentido, el Gobierno de Juan Schiaretti no oculta sus intenciones. De hecho, ven en el biocombustible un posible motor económico a nivel regional que, además, tiene la principal ventaja de ser menos agresivo con el medioambiente.
Por eso mismo, Córdoba decidió darle impulso a la industria, más allá de la lucha legislativa. Además de instalar plantas productoras y reducir impuestos a los productores agropecuarios que se vuelquen a la actividad, el Gobierno provincial también comenzó a utilizar los biocombustibles en parte de su flota estatal.
La última noticia al respecto fue la inauguración de la primera estación de servicio del país en servir biocombustibles. Esto, claro, en un corte proporcional mucho mayor al establecido por ley.
La estación, única en el país, sirve naftas y diésel con cortes de hasta un 20% de biocombustible, cuando en la actualidad esas proporciones están, por ley, obligadas a mantenerse debajo del 7,5% en el caso del diésel y el 12,5% en el caso de la nafta. De hecho, esos números subieron fruto de la falta de gasoil en el país (si no, serían más bajos).
El propio Juan Schiaretti estuvo presente en la estación de bandera blanca inaugurada sobre Costanera norte. “Para que en todo el país sea así, lo primero que hay que hacer es aumentar el corte de biocombustible, como lo tiene Córdoba, en un 20 por ciento, y autorizar la fabricación de autos que puedan consumir biocombustibles”, señaló el gobernador, tocando además un tema muy importante: los motores flex.
Si bien casi cualquier tipo de automóvil puede consumir biocombustible, las proporciones aumentadas sólo pueden ser incluidas en motores específicos para ello. En Brasil, por ejemplo, el parque automotor tiene un gran porcentaje de autos con motores aptos para bioetanol o alcohol, y se manejan solo con ese combustible derivado de las cañas.
De esa manera, millones de vehículos dejaron atrás la nafta común para pasarse a una opción más cercana a la auto sustentabilidad. En Córdoba, esos motores son ensamblados para luego ser exportados a Brasil.
Por el momento, la estación de servicio de la empresa MegaGNC servirá solo a vehículos públicos, tanto de la provincia como de la Municipalidad de Córdoba. Aunque se espera que en el futuro cercano exista un corredor de estaciones de biocombustibles que conecte a Córdoba con Santa Fe.












